Promoviendo en la región democracias de mercado comprometidas internacionalmente con los derechos humanos.

English Version
Suscripción Gratuita
  Viernes, 30 de Julio de 2010

"CADAL representa verdaderamente una rara avis entre los centros de estudio latinoamericanos: un instituto apartidario, no ideológico, dedicado a la libertad y la economía de mercado". Christopher Sabatini, Editor Jefe, Americas Quarterly.

  
Publicaciones > Artículos

Asesinato a sangre fría

Por Jorge Olivera Castillo
26 de febrero de 2010

Agrandar tipografía  Reducir tipografía  Enviar por e-mail  Imprimir


El hambre y la sed mataron a un hombre. Fue una acción que hizo germinar, con alarmante rapidez, las semillas del espanto.

Entre esos follajes tupidos y marchitos se podía ver, con los ojos de la imaginación, el desastre personal de un ser humano que moría a plazos, disecándose por dentro, con los labios rotos por la deshidratación y la mente nublada por la falta de nutrientes.

En la superficie de mis turbaciones, aún bate el aire de la leve expiración que indicaba el fin de la vida de Orlando Zapata Tamayo a causa de la huelga de hambre que había comenzado el 3 de diciembre de 2009.

Murió en la tarde del 23 de febrero de 2010, demacrado e inconsciente pero con la dignidad dibujada en el rostro como suele suceder con quiénes nunca toman el camino de la cobardía, ni los atajos de la pusilanimidad ante los odios afilados con que el poder absoluto cercena la psiquis y el cuerpo de sus oponentes.

Zapata Tamayo eligió la ruta del martirologio porque era la única senda que veía entre, las brutales golpizas y otros maltratos perpetrados tras los muros de las cárceles por donde tuvo que pasar tras ser arrestado el 20 de marzo de 2003.

Fue un rebelde puro, un hombre determinado a gastar todo su capital ético y moral en la lucha por los derechos humanos.

Prefirió la muerte antes que la humillación y el abuso institucionalizado que persigue la rendición total de los adversarios.

Estremece pensar que alguien haya permanecido 82 días sin ingerir alimentos ni agua en respuesta a un drama que dio comenzó con un juicio espurio por medio del cual se trató de legitimar una condena, que en el caso de Zapata Tamayo adquirió matices delirantes.

De una relativamente pequeña sanción a 36 meses de privación de libertad, esta escaló hasta los 36 años.

Renegar del régimen a viva voz, denunciar los sistemáticos atropellos ante la jefatura de las prisiones, condenar la falta de libertades en Cuba y pedir mejores condiciones carcelarias, fueron algunos de los temas esgrimidos por Zapata en los casi 7 años que permaneció tras las rejas.

En el fatigado cuerpo del ex prisionero de conciencia, no solo se reflejaban las huellas del extenso período de inanición. A la tumba se fue con las marcas de los garrotazos y patadas que le propinaban regularmente sus verdugos entre risotadas e infamantes calificativos. 

Este capítulo de una larga secuencia de arbitrariedades y hechos violentos del estado contra ciudadanos que exigen el disfrute de los derechos fundamentales, sin condicionamientos, no debería pasar inadvertido para la comunidad internacional.

El asunto merece la condena del mundo. De lo contrario se estaría estimulando una conducta rayana en la barbarie.

Sé los detalles de esas crueldades que ocurren a diario en las cárceles cubanas. Fui uno de sus huéspedes durante casi dos años. Por eso Orlando Zapata Tamayo tiene y tendrá un lugar especial en mis recuerdos.

Para Reina Luisa Tamayo, la mujer que lo trajo al mundo, mis más profundas condolencias y el abrazo de un cubano que intenta salir del torbellino de pesadumbres provocado por el fatídico acontecimiento.

 


 Enviar por e-mail  |  Imprimir  |  Listado de Artículos 

:: Compartir ::

Otros artículos de Jorge Olivera Castillo

16/07/2010 | ¿Es el destierro un gesto humanitario?

15/06/2010 | Honor merecido

Otros artículos sobre Cuba

17/07/2010 | Fidel visita a los delfines hembra Por Pablo Díaz de Brito

16/07/2010 | ¿Es el destierro un gesto humanitario? Por Jorge Olivera Castillo

14/07/2010 | Liberación de presos políticos en Cuba: Una concesión arrancada bajo la presión internacional Por Pablo Díaz de Brito

08/07/2010 | Libertad condicional: la liberación de presos políticos en Cuba Por Gabriel C. Salvia

05/07/2010 | Nuevos compromisos en derechos humanos Por Miriam Leiva

Nuevos teléfonos    
(54-11) 4313-6599
(54-11) 4312-4741
Por qué apoyar a CADAL    
“Porque quiero un país y una región donde se respeten las libertades democráticas fundamentales, se garantice la vigencia del estado de derecho y se implementen políticas públicas que favorezcan al progreso económico y social".
 
   Prensa
Suscripción gratuita por correo electrónico
   Alertas de Libertad de Prensa
 
 
 
   Representación en la República Oriental Uruguay
Publicaciones
Artículos | Documentos | Entrevistas | Informes | Libros | Reseñas
Institucionales
Acerca de CADAL | Autoridades y Staff | Pasantes Extranjeros | Consejo Académico | Consejo Empresario | Consejo Consultivo | Prensa | Reporte Institucional | Noticias Institucionales | Donaciones
Otros links
Eventos | Suscripción | Audios | Videos | English Version | Inicio
Escuela Latinoamericana de Estudios Políticos y Económicos (ELEPE)
Buenos Aires, Argentina (Sede Central) Sede Montevideo, Uruguay Acerca de CADAL

"CADAL representa verdaderamente una rara avis entre los centros de estudio latinoamericanos: un instituto apartidario, no ideológico, dedicado a la libertad y la economía de mercado". Christopher Sabatini, Editor Jefe, Americas Quarterly.