Publicaciones
Publicaciones > Documentos
Año VI Número 90 - 24 de noviembre de 2008
Las difíciles relaciones entre los Estados Unidos y Cuba: algunas sugerencias para la nueva administración del Presidente Barack Obama
Cuando el señor Obama nació, ya Cuba comunista era un problema para Estados Unidos. Medio siglo más tarde, sigue siéndolo, pero de distinta manera.
Por Carlos Alberto Montaner
Abrir archivo en PDF
Guardar archivo
Enviar por mail
Versión para imprmir
Listado de Documentos
 

Cuando el señor Obama nació, ya Cuba comunista era un problema para Estados Unidos. Medio siglo más tarde, sigue siéndolo, pero de distinta manera. Hace dieciséis años, cuando el entonces presidente electo Bill Clinton escuchó de boca de un experto el párrafo dedicado a Cuba durante su sesión de información, sólo hizo un comentario melancólico: “bueno, lo importante es no tener problemas con ese tipo”. Se refería a Fidel Castro, claro. Pero Clinton, ya presidente, pese a su buena voluntad, no pudo evitar algunas confrontaciones y problemas con la dictadura cubana.

El presidente Obama, sin duda, tendrá algún encontronazo con Cuba durante su mandato, como les ocurrió a los anteriores diez gobernantes que han pasado por la Casa Blanca antes que él. Este presidente americano llega a la Casa Blanca con una enorme carga de simpatía por los cubanos radicados en la Isla, y muy especialmente entre la población negra o mestiza de la Isla, claramente discriminada. Por lo que sabemos, pues, podemos afirmar que los cubanos son profundamente obamistas. Su condición de mulato de origen humilde lo aproxima notablemente a la imaginación popular cubana. Eso pudiera convertirlo en un enemigo potencialmente temible para la dictadura, en la medida en que el presidente Obama sea capaz de forjar una política cubana adversaria de la dictadura, pero amiga del pueblo cubano.

Carlos Alberto Montaner nació en La Habana en 1943. Es escritor y periodista. Autor de los libros No perdamos también el siglo XXI, Viaje al corazón de Cuba y Las raíces torcidas de América Latina. Es co-autor de los libros Manual del perfecto idiota latinoamericano y Fabricantes de miseria. Escribe semanalmente una columna que reproducen varios diarios de América Latina, España y Estados Unidos. Es Vicepresidente de la Internacional Liberal.