Publicaciones
Publicaciones > Documentos
Año VII Número 102 - 5 de agosto de 2009
A 15 años del “Maleconazo”: Descontento social y falta de apertura en Cuba
El 5 de agosto de 1994 se produjo en La Habana una protesta callejera sin precedentes. En este Documento se reúnen varios testimonios para recordar el ''Maleconazo'' y analizar la actual situación política, económica y social en Cuba, y considerar si un episodio similar al producido hace 15 años podría volver a repetirse.
Por Gabriel C. Salvia y Hernán Alberro
Abrir archivo en PDF
Guardar archivo
Enviar por mail
Versión para imprmir
Listado de Documentos
 

El 5 de agosto de 1994 se produjo en La Habana una protesta callejera sin precedentes, durante la cual se escucharon, como nunca antes había sucedido, gritos de “Libertad” y “Abajo la dictadura”. Para Dagoberto Valdés, un destacado disidente socialcristiano que actualmente dirige la revista Convivencia desde Pinar del Río, Cuba, en el “Maleconazo” confluyeron varios factores, como “la crisis social, económica y política más grande sufrida hasta ese momento en todos los tiempos de la Revolución y, además de esa crisis de todos los sectores, estaba la expectativa de que también había caído el Imperio Soviético, el campo comunista, y que en Cuba las cosas andaban muy mal: los apagones, la falta de alimentos, salud, medicina, etc. crisis en la cual los cubanos estuvimos sumidos durante largos años”. Oscar Espinosa Chepe, economista y ex preso político del grupo de los 75, condenado en abril de 2003 y luego liberado con licencia extra-penal, señala que “desde hace un tiempo ya hay un proceso de aumento del disgusto en la población. Este es un país que realmente apoyó mayoritariamente al gobierno, abrumadoramente en algún momento, pero yo diría que eso el gobierno lo ha perdido totalmente. Hay un estado de desencanto muy grande. Las perspectivas de cambio que había dado Raúl Castro no se han cumplido y eso ha traído mayor frustración. Incluso hay quien opina que la demora en la celebración del Congreso del Partido -no se celebra uno desde el año 97, lo cual es una cosa totalmente anormal- se debe precisamente a que el gobierno le teme a una discusión incluso dentro del propio seno del Partido Comunista donde muchos militantes están planteando la necesidad de cambios, de transformaciones”. Y Guillermo González Acuña agrega desde La Habana: “La tierra cubana, que es maravillosa, es incapaz de producir un melón, es incapaz de producir una naranja, incapaz de producir una calabaza y uno se pregunta: ¿esto tiene que tener un final?”. En este Documento se reúnen varios testimonios para recordar al “Maleconazo”, analizar la actual situación política, económica y social en Cuba, y considerar si un episodio similar al producido hace quince años podría volver a repetirse. Al respecto, Valdés advierte como “una señal inequívoca, que cuando no hay escape a la presión social y cuando el país se hunde en una crisis, la lección que sacamos de aquel maleconazo del año 94 fue que en la medida en que aumenta la crisis interna y la presión social, si no hay escape hacia el exterior, entonces inevitablemente habrá explosiones sociales”.

Gabriel C. SalviaGabriel C. Salvia es Presidente y Director General del Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL). Desde 1992 se desempeña en la dirección de entidades sin fines de lucro. Es autor de varios artículos sobre Cuba en la política argentina y latinoamericana.

Hernán Alberro es Director de Programas del Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL). Es licenciado en Periodismo (Universidad del Salvador) y candidato a Máster en Administración y Políticas Públicas (Universidad de San Andrés).