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Prensa / Diarios
Castro amenaza con eclipsar la cumbre
19 de julio de 2006
Fuente: El Cronista Comercial (Buenos Aires, Argentina)

SU POSIBLE PRESENCIA YA GENERA CONTROVERSIA

Castro no es hoy la figura política que en los años 60 y 70 era una alternativa de futuro político"

FEDERICO CATURLA Buenos Aires

Para bien o para mal, la presencia de Fidel Castro genera revuelo y expectativa en cualquier rincón de Latinoamérica. Y su posible llegada a la ciudad de Córdoba como invitado a la Cumbre de presidentes del Mercosur no parece ser la excepción a la regla.

Ocurre, en rigor, que en su última visita a la Argentina el dictador cubano se convirtió en la figura estelar entre los mandatarios de todo el mundo que asistieron a la asunción de Néstor Kirchner como jefe de Estado, en mayo de 2003.

En aquella oportunidad Castro acaparó la atención de la prensa -también de sus propios pares- y hasta se dio el lujo de convocar a una multitud frente a las escalinatas de la Facultad de Derecho de la UBA, donde pronunció un discurso que se extendió por más de dos horas.

¿Será Castro esta vez la figura más convocante de la cumbre? ¿Podrá opacar al histriónico venezolano Hugo Chávez?

El analista Ricardo Rouvier considera que Castro "está en el atardecer político de su vida". Pero no deja de reconocer el valor simbólico de su visita. "La presencia de Castro tiene una significación simbólica. Hoy no es la figura política que en los años 60 y 70 representaba una alternativa de futuro político. Tampoco implica un peligro político para EE.UU. como sí lo puede ser Hugo Chávez", sostuvo Rouvier. "Es una suerte de padre ideológico de muchos dirigentes latinoamericanos pero está en retirada y difícilmente su presencia pueda opacar a Chávez o Evo Morales", añadió.

A diferencia de Rouvier, Enrique Zuleta Puceiro cree que la figura del cubano pude "opacar a cualquiera". Y recordó que durante la asunción del presidente Kirchner, Chávez también realizó un acto frente a la embajada estadounidense que pasó desapercibido.

"El agregado de Fidel le da la cumbre una dimensión continental", explicó Zuleta Puceiro. "Además es un referente político fuerte, más por el pasado que por el presente", agregó. Pero advirtió que "hoy carece de cualquier connotación de futuro político".

En la opinión pública, según Zuleta Puceiro, Castro resulta "muy popular". "En las mediciones que hemos realizado luego de las cumbres en las que participa, observamos que muchos argentinos le tienen simpatía pero, al mismo tiempo, son reactivos al modelo cubano. Lo ven como un personaje pintoresco y romántico".

La presencia en la Cumbre del Mercosur del hombre que acabó con el régimen de Fulgencio Batista en 1959 despierta controversia y cuestionamientos. El titular del Centro para la Apertura y el Desarrollo de América latina (Cadal), Gabriel Salvia, asegura que "representa una contradicción porque en el Mercosur existe una cláusula democrática. Que se lo invite a la cumbre, por extensión, viola dicho compromiso". Para Salvia, es preocupante la participación de Castro en Córdoba: "Significa que los valores democráticos no están tan firmes en América latina".