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Prensa / Internet
Piden que Fidel Castro aclare sus vínculos con la dictadura argentina
20 de julio de 2006
Fuente: Infobae.com (Buenos Aires, Argentina)

Una investigación del Centro para la Apertura y Desarrollo de América Latina descubrió la postura de Cuba durante la dictadura militar argentina, en la que el gobierno castrista intervino para que en Ginebra no se condenara la violación de los derechos humanos

El Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL) le exigirá explicaciones al dictador Fidel Castro por su respaldo a la dictadura militar que gobernó la Argentina estre 1976 y 1983.

El director de la entidad, Gabriel Salvia, aseguró que existe documentación que comprueba la complicidad del régimen de Castro con la dictadura militar, al bloquearse la condena en Ginebra por violación a los derechos humanos y que esa posición “exige explicaciones”.

“Es que si la dictadura de Pinochet fue condenada en Ginebra, mientras que los militares argentinos se salvaron de esa condena internacional, ello se debió a la intervención del régimen cubano”, indicó apoyado en la investigación que pronto se convertirá en libro, que realizó Kezia McKeague, una politóloga norteamericana que realiza una maestría aquí en la Argentina.

Mc Keague investigó las relaciones de Cuba y la última dictadura argentina y en un documento concluyó en que, pese a ciertas discrepancias, “se llevaron muy bien en el sensible plano de los derechos humanos”.

Es que si bien para los expertos en derechos humanos es conocido el rol de la Unión Soviética en la defensa de la dictadura argentina, “menos conocido es el apoyo que dio Cuba al gobierno militar para impedir que se considere el caso argentino en Naciones Unidas”, explicó Mc Keague.

“Para los militares argentinos, era imperativo contrarrestar las críticas internacionales a la represión que siguió al golpe de 1976. Este esfuerzo se centró en la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, en Ginebra, donde los militares anticomunistas irónicamente hallaron respaldo diplomático entre sus adversarios ideológicos”, advirtió.

La politóloga encontró una respuesta para explicar el apoyo de un régimen comunista a una junta militar fervientemente anticomunista en que “ambos gobiernos violaban los derechos humanos y por ende buscaban protegerse a sí mismos de las crític! as y resistir cualquier expansión de los mecanismos de aplicación de la ONU”.

En diálogo con Infobae.com, Mc Keague destacó que “además de esta explicación que sería una base, hay otros factores de apoyatura empírica que atestiguan esto. Por caso, que la Argentina, a diferencia de Chile, adoptó una política bastante conciliatoria. Preferían mantener relaciones políticas ‘correctas’ y un comercio limitado con Cuba”.

“Y esto les ahorró a los líderes comunistas argentinos la persecución y permitió que el partido mantuviera su oficina en el país. En respuesta, Cuba puso fin al apoyo a los grupos guerrilleros en la Argentina, pero continuó apoyando el derrocamiento de Pinochet”, indicó la investigadora.

Uno de los factores que pesó, según la politóloga, es que los antecesores a los gobiernos militares en Chile y Argentina eran muy diferentes. “El golpe de 1976 en Argentina, expulsó a un gobierno donde sectores de derecha habían iniciado una represión a los grupos de izquierda, mientras que en Chile, fue contra Salvador Allende”, dijo.

“Mi argumento es que desde la perspectiva argentina, abstenerse del apoyo cubano no habría tenido sentido político para el régimen local porque se quería evitar el aislamiento que experimentó Chile”, aseguró.

“Cuba fue un buen aliado para el gobierno argentino, porque tenía bastante peso en el movimiento de países no alineados. Y era un miembro de ese movimiento y del bloque latinoamericano y socialista. Eso la ponía en una posición de particular influencia para los intereses de Argentina”, dijo.

“Ese apoyo continuó cuando en 1979, varias delegaciones presentaron un borrador en que solicitaba a las comisiones de Derechos Humanos de la ONU recolectar información sobre la desapariciones. En 1979 la Argentina aún no era miembro pero el embajador de la dictadura argentina en Ginebra, Gabriel Martínez, me contó que lo que hizo fue buscar contactos porque él no estaba en la comisión, pero varias delegaciones de países no aline! ados, le bloquearon la votación”.

La politóloga señaló que investigó el tema porque “siempre me interesó la política cubana y tenía ganas de desplegarlo. Antes había hecho una investigación de la política Argentina del 83 a hoy. Y me dijeron que el período anterior era muy interesante, y realmente lo fue, por esa aparente contradicción que exigió bastante cooperación entre dos gobiernos de ideología muy distintas”.

Por Andrea Sambuccetti
Fuente: INFOBAE
http://www.infobae.com/notas/nota.php?Idx=266688&IdxSeccion=100