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Prensa / Diarios
''Las empresas suecas tienen conductas poco claras en el exterior''
29 de mayo de 2007
Fuente: La Nación (Buenos Aires, Argentina)

Lo expresó un parlamentario de Suecia

La Argentina queda lejos. Tan lejos, según el parlamentario sueco Mauricio Rojas, miembro de la coalición gobernante de Suecia, que el escándalo Skanska mereció unas pocas líneas en los medios de comunicación. Nada más. "Sabemos que las compañías suecas tienen conductas no muy claras en el exterior -dijo en un diálogo telefónico con LA NACION-. Los grandes escándalos en Suecia han sido consecuencia de ventas de armas, no de concesiones u obras."

Rojas, profesor universitario de Historia Económica y vicepresidente del centro de opinión Timbro, nació en 1950 en Santiago, Chile. En la Universidad de Chile estudió Derecho entre 1967 y 1972; en Suecia, dode reside desde 1974, alcanzó el doctorado en la Universidad de Lund. Por su tesis sobre inmigración, el ex primer ministro Carl Bildt requirió sus servicios.

En su partido, el conservador, presidió la comisión contra la exclusión social, pero jamás se afilió a él. Después, el Partido Liberal iba a convocarlo como candidato independiente al Parlamento, del cual forma parte desde 2002.

En octubre del año pasado, 12 años de gobiernos socialdemócratas tocaron a su fin en Suecia. Gobierna desde entonces una coalición de cuatro fuerzas moderadas de centroderecha. Rojas se radicó en Estocolmo como exiliado durante la dictadura de Pinochet. Pasó de un extremo al otro: en Chile estuvo enrolado en el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), pro castrista. "En un momento dado, yo mismo estaba dispuesto a entrenarme en Cuba para poner una bomba en Santiago", llegó a confesar.

Desde Estocolmo, en donde integra la Comisión Constitucional del Parlamento, Rojas dijo que el escándalo de la compñía constructora Skanska en la Argentina no forma parte de la agenda gubernamental ni despierta interés entre los legisladores.

Hacer negocios

"Ese tipo de prácticas se toleran en el exterior, no en Suecia -señaló-. Se entiende que, a veces, hay formas de hacer negocios que no son las usuales aquí."

Entre otros libros, Rojas ha escrito Historia de la crisis argentina , reeditado por el Centro para la Apertura y el Desarrollo de América latina (Cadal) y Timbro después de haberse agotado su primera edición, y Mitos del milenio , una refutación a los profetas del fin del trabajo.

En los últimos años han aflorado escándalos de corrupción que involucran a compañías suecas en el exterior. En cierto modo, la imagen de un país ordenado y pulcro se ve perjudicada. Sobre todo, según Rojas, por "asuntos privados" que atentan contra la imagen de Suecia.

La nueva oficina gubernamental de lucha contra la corrupción investiga acusaciones contra la compañía Saab or la presunta oferta de "comisiones" para la venta de su jet de combate Gripen a la República Checa y a Austria.

Esas "comisiones", traducidas como sobornos o coimas en el lejano Sur, armaron revuelo desde que los canales de televisión dedicaron coberturas especiales. No fue el caso de Skanska, aparentemente beneficiada por la lejanía de la Argentina.

Rojas admitió que algunas compañías suecas con un alto perfil exportador aplican en el exterior estándares diferentes de los que respetan en casa.

En 2005, no pocas estuvieron bajo la lupa del gobierno de los Estados Unidos por haberse aceitado el camino para participar del programa Petróleo por Alimentos que instrumentaron las Naciones Unidas con el régimen, ya depuesto, de Saddam Hussein en Irak.

Un informe de Transparencia Internacional sobre el cumplimiento de la convención contra el soborno de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), realizado en junio de 2006, dice que algunos juicios han sidoiniciados en varios países; entre ellos, Suecia.

En otro informe, realizado en octubre de ese año, Suecia figuraba junto con Suiza entre los menos propensos a ello después de Australia. En el índice de percepción de la corrupción, Suecia siempre aparece entre los menos asociados con prácticas de ese tipo.

"En la India hubo un problema similar por la venta de cañones -repuso Rojas-. Un escándalo. Ese sí tuvo mucho eco y fue muy difundido por los medios de comunicación."

La percepción, entonces, ¿es sólo externa? En realidad, los escándalos en los cuales estuvieron involucradas compañías suecas provocaron un cambio de opinión. A tal extremo que el gobierno sueco ha creado la oficina de lucha contra la corrupción, de modo de investigar a las compañías que son acusadas de cometer ilícitos en el exterior. O, en principio, de "valerse" de las prácticas locales para no perder oportunidades de negocios.

Por Jorge Elías
De la Redacción de LA NACION

Fuente: La Nación (Buenos Aires)