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Prensa / Diarios
''Raúl Castro sólo hará cambios cosméticos''
24 de agosto de 2007
Fuente: La Nación (Buenos Aires, Argentina)

Después de un juicio que duró sólo una mañana, en el que lo defendió un abogado al que había conocido cinco minutos antes, Manuel Vázquez Portal fue condenado en 2003 a 18 años de cárcel. Su delito, como el de los otros 74 disidentes cubanos detenidos con él durante la llamada Primavera Negra, fue haber ejercido el periodismo independiente en un país en el que la prensa es controlada con mano de hierro por el Estado.

Haber sido un crítico del régimen de Fidel Castro le valió un trato más duro y humillante que el propinado a los criminales condenados a cadena perpetua. Fue encerrado en una celda de castigo, sin luz ni agua (salvo el agua residual que a diario inundaba su calabozo), hundida en la mugre e invadida por roedores y cucarachas.

Ahí estuvo encerrado, en total soledad, durante un año y cuatro meses, hasta que recibió una "licencia extrapenal", o permiso de salida, por motivos de salud, después de haber realizado tres huelgas de hambre. Tras una amplia campaña para que lo dejaran salir de la isla, Vázquez Portal, que también es un reconocido poeta, se fue de Cuba y se refugió en Miami con su familia.

De visita en Buenos Aires, donde presentó su último libro, Escrito sin permiso , un diario que escribió desde la cárcel y en el que relató su dramática experiencia, Vázquez Portal, de 56 años, habló con LA NACION de la situación en la isla, a un año del alejamiento de Fidel Castro del poder.

Vázquez Portal, que pasó a la disidencia cuando dejó de creer en la "utopía socialista", después de años de trabajar para la prensa estatal cubana, dice que el "fantasma" de Fidel Castro sigue presente en el gobierno de la isla, y afirma que su hermano Raúl no va a encarar la apertura que muchos están esperando.

-¿Ve algún cambio en Cuba desde que Fidel Castro dejó el poder?

-Aunque desde el punto de vista ejecutivo Raúl tiene todo el poder en sus manos, el fantasma de Fidel sigue rigiendo el destino de la nación. Raúl no ha hecho ningún cambio sustancial ni en lo económico, ni en lo político ni en lo social, y el nivel de represión contra la oposición ha aumentado.

-¿Raúl Castro no es un reformista, como muchos dicen?

-No. De esta cúpula gubernamental no se pueden esperar reformas. Se dice que Raúl es pragmático y menos dogmático que Fidel, pero lo es sólo en beneficio de su clase, su partido, su familia y su ejército, no del pueblo. En Cuba no hay elecciones libres desde hace 60 años. Se ha perdido el hábito de la transferencia del poder. Las reformas que pueda hacer esta cúpula son puramente clasistas, destinadas a evitar que ellos pierdan el poder.

-¿Cree que los cambios vendrán cuando Fidel ya no esté?

-Creo que con el desenlace biológico de Fidel, Raúl, que es también muy mayor -tiene 76 años y está enfermo-, no va a arriesgar lo que él considera que es el legado de su hermano. Sin Fidel, Raúl va quedar en un estado de orfandad terrible. Fidel es su hermano, su líder, su jefe. Sólo se verá obligado a hacer ciertos cambios cosméticos en cuanto a lo económico.

-Pero él habló de la necesidad de cambios estructurales.

-Los cambios estructurales van a ser a más a largo plazo. Quizá en tres o cuatro años, con el desenlace biológico de Raúl. El no los va a hacer. El sabe que la libertad económica supone libertad de pensamiento. Tal vez puede aspirar a la implantación de una especie de un modelo chino, vietnamita o coreano.

-¿Puede cambiar algo con un demócrata en la Casa Blanca?

-Raúl espera conversar con los demócratas, porque el establecimiento de un modelo como el chino pasa primero por una conversación con Estados Unidos, de donde vendría el apoyo financiero que necesita.

-¿Qué papel tendría Hugo Chávez en ese caso?

-Conversar con los demócratas significaría un distanciamiento de Chávez. El aspira a ser el heredero ideológico de Fidel y necesita el símbolo de la revolución cubana. El apoyo financiero de Venezuela significaría mantener las viejas ideas. Para hacer cambios estructurales se necesita una financiación que no imponga mantener la vieja línea del socialismo delirante del siglo XXI del que habla Chávez. El es una especie de salvavidas pequeño, para sobrevivir por ahora, pero Chávez no será una ficha importante en el cambio cubano.

Una y otra vez, la palabra "cambio" sale de la boca de Vázquez Portal. Es que, pese a su escepticismo, él espera ansiosamente signos de apertura en la isla, donde quedó uno de sus cuatro hijos, de 29 años, cuando él y su mujer, Yolanda, escaparon a Miami. "Estaba enamorado y se quedó", se lamenta. "No lo podré ver hasta que algo no cambie."

En su mente también están sus 59 compañeros de la Primavera Negra que siguen presos, y que deben purgar penas de hasta 27 años.

Por Dolores Tereso
De la Redacción de LA NACION

La salud de Fidel

* LA HABANA (AFP).- El líder cubano Fidel Castro publicó ayer otro artículo en la prensa de su país, pero no se refirió a su salud pese a la intensa ola de rumores que circuló en los últimos días sobre un supuesto agravamiento de su estado. Por su parte, el canciller Felipe Pérez Roque afirmó en Brasilia que Castro "está bien, y muy disciplinado en su proceso de recuperación".