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Prensa / Internet
Desinterés ciudadano marca ambiente previo a las elecciones en Argentina
16 de octubre de 2007
Fuente: Diario Financiero (Chile)

Escasa publicidad y propaganda y reducidos actos partidistas de algunos de los 14 candidatos son la tónica en las principales ciudades trasandinas, a 12 días de los comicios.

Ignacio Tavra H.

Faltan menos de dos semanas para las elecciones presidenciales en Argentina y, como pocas veces, existe coincidencia en el nombre del ganador. Cristina Fernández, esposa del actual mandatario Néstor Kirchner, será – según todas las encuestas – quien asuma el nuevo gobierno.

Así lo asegura el último sondeo de CEOP, de la semana pasada, que entrega el 45,7% de las preferencias a Fernández. Le siguen, muy de lejos, la candidata de centroizquierda Elisa Carrió, con 14,6%, y el ex ministro de Economía Roberto Lavagna, con un 10,2%. Todas las otras encuestas dan como ganadora a la primera dama con más de 37%.

Esto no es un dato menor, si se considera que en Argentina, para ser electo en primera vuelta, basta con superar el 45% de los votos escrutados. Aunque es suficiente el 40% si el candidato que le sigue queda a más de 10% de distancia, como seguramente ocurrirá el domingo 28, el día de la elección.

Esto ha generado que, como coinciden al otro lado de la Cordillera, éstas sean las elecciones que han generado menos interés desde el retorno a la democracia, en 1993. A escasos doce días de los sufragios, la publicidad en las calles es escasa, se realizan pocos actos partidistas y las tradicionales mesas de los partidos, donde se solía distribuir propaganda, brillan por su ausencia.

Hoy, los candidatos opositores insisten en que habrá segunda vuelta, a fines de noviembre, reconociendo de manera explícita que Fernández –a quien se le critica que no participa de debates ni da entrevistas a los medios, por lo que no genera controversias– será quien obtenga más votos.

Rosendo Fraga, director del centro de estudios Unión para la Nueva Mayoría, cree que no hay dudas respecto del triunfo de la señora K. “El voto del oficialismo viene sufriendo cierta disminución desde marzo, pero no la suficiente como para caer por debajo del 40% de los votos el próximo 28 de octubre”, asegura.

A su juicio, es probable que más de la mitad del electorado vote por la oposición, pero el número de candidatos –14, incluyendo la curiosa postulación de la modelo Luciana Salazar – dificulta un triunfo. “Esto se combina con la oposición más dividida que registra la historia argentina. Nunca sucedió que a menos de un mes de las elecciones presidenciales ningún candidato opositor supere el 20% de los votos”, explica.

Mejor que antes

Para Gabriel Salvia, director del Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL) – con sede en Buenos Aires – en Argentina hay un clima político tranquilo. “Hay una sensación de que las cartas están echadas y que la senadora Kirchner, ayudada además por el gobierno, va a ganar en primera vuelta, porque la oposición está muy fragmentada”, dice.

“Más allá de las cuestiones relativas del tema de la inflación y las políticas económicas, la gente siente que está mejor que antes, y eso juega a favor del gobierno. Muchos comparan este momento con la reelección de Carlos Menem en 1995, cuando a pesar de los temas de corrupción y otros cuestionamientos, ganó porque la gente tenía la sensación de que estaba bien económicamente”, sostiene Salvia.