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Prensa / Diarios
La farsa de Fidel
28 de octubre de 2007
Fuente: Diario Perfil (Buenos Aires, Argentina)

Por GABRIEL SALVIA*

Con el objeto de intentar legitimar a Raúl Castro en el poder, se viene realizando en Cuba una farsa electoral consistente en una votación en la cual solamente participan candidatos del partido único que reconoce la dictadura de ese país: el Partido Comunista de Cuba (PCC).

De esta manera, el régimen cubano está violando expresamente el artículo 21 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el artículo 25 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, el artículo 23 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos (Pacto de San José) y el artículo 20 de la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del hombre. Asimismo, el gobierno de Cuba continúa incumpliendo lo suscripto durante la Cumbre Iberoamericana realizada en 1996 en Chile, en cuya Declaración de Viña del Mar, firmada el 11 de noviembre, se expresaba lo siguiente: “El pluralismo político, el respeto a los derechos humanos y las libertades fundamentales; la independencia de poderes, su mutuo control, la adecuada representación y participación de mayorías y minorías, las libertades de expresión, asociación y reunión; y la noción de que ningún ciudadano puede verse afectado en sus derechos fundamentales en nombre de una visión dogmática acerca de la sociedad, del Estado o de la economía, debe afianzarse hondamente en la cultura democrática de nuestros pueblos”.

Al respecto, la comunidad democrática internacional debería asumir un honesto y decidido compromiso con la apertura democrática de Cuba, donde el pueblo cubano tenga el mismo derecho que tienen los ciudadanos del resto de América latina a elegir a sus representantes entre varias opciones políticas. En consecuencia, deberían exigir la convocatoria a elecciones libres en Cuba, es decir pluralistas y multipartidarias bajo supervisión internacional; la liberación de todos los presos en la isla por motivos políticos; y la consecuente garantía a la libertad de expresión, asociación y reunión, incluyendo el acceso a los medios públicos de comunicación.

Es hora de ponerse más firmes ante el gobierno ilegítimo de Cuba y más solidarios con los derechos políticos del pueblo cubano.

*Presidente del Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (Cadal).

Fuente: Diario Perfil, domingo 28 de octubre de 2007.