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Prensa / Diarios
Desconfianza y dudas entre los economistas
11 de enero de 2010
Fuente: La Nación (Buenos Aires, Argentina)

No hay caso. La mayoría de los economistas no cree que la formación del Fondo del Bicentenario para el Desendeudamiento y la Estabilidad tenga por objetivo garantizar el pago de las deudas. Pese a la defensa de la Casa Rosada al proyecto, los economistas les creen más a sus números que a los dichos oficiales. Están convencidos de que detrás de la escenografía del Fondo del Bicentenario está agazapada una enorme necesidad fiscal.

Daniel Artana, economista de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericana (FIEL), no anda con vueltas. "Estamos en un terreno en el que vale todo. Y la pregunta que me hago es por qué van a ser nada más que 6500 millones; por qué no van a venir por más", dice.

En un documento de trabajo, que publicó anteayer Mario Brodersohn, el economista de Econométrica también olfatea necesidad de dinero para financiar gasto público. "En 2010 estimamos un déficit primario de 5000 millones de pesos, sin contar las potenciales demandas de las provincias. El Gobierno tiene que conseguir financiamiento para cubrir ese déficit, así como los vencimientos de intereses y capital de la deuda en pesos, que ascienden a 11.600 millones de pesos. Nuevamente, y como ocurrió en 2009, el Gobierno tiene que recurrir a los fondos depositados en la Anses y en el Banco Nación para financiar los 16.600 millones de pesos."

Pero más allá de la desconfianza sobre la medida, Eduardo Fracchia, director del área económica del IAE-Universidad Austral, advierte que detrás de estos chispazos hay cuestiones económicas por resolver.

"El Banco Central debería idealmente llevar la inflación a un dígito para ser ortodoxa, pero esto no va a ocurrir y tendremos una inflación con un año de mayor reactivación del orden del 18 por ciento", dijo.

La inflación también preocupa a Adrián Lucardi, investigador del Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (Cadal). "No deberíamos esperar cambios favorables en lo que respecta a la inflación. Los aumentos de precios ya vienen siendo muy elevados (en torno al 20% anual), desde mucho antes de que estallara el conflicto con Redrado, y el Gobierno no se muestra muy dispuesto a frenarlos", sostiene. Y tampoco le cree al Gobierno: "El objetivo del Fondo del Bicentenario es usar las reservas para pagar deuda".

Fuente: Diario La Nación (Buenos Aires, Argentina)