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Prensa / Diarios
Nuevas distorsiones en la representación de las provincias
28 de diciembre de 2010
Fuente: El Cronista Comercial (Buenos Aires, Argentina)

Según el Censo, Buenos Aires debe tener 30 diputados más y la Capital Federal resignar seis

Los especialistas critican la ley que puso un piso mímino de cinco diputados por provincia. Tierra del Fuego es la más beneficiada en el reparto actual

VICTORIA URDINEZ Buenos Aires

La desigualdad en la representación y la diferencia exagerada de los tamaños de distrito hacen que la igualdad del voto sea hoy una mera ilusión óptica. Hoy, un diputado nacional por la provincia de Buenos Aires representa a 222.778 habitantes, esto es, 197.540 más que en Tierra del Fuego, donde la relación es, en cambio, de 1 diputado por cada 25.238 personas. Si se toman los datos del Censo 2010 y se respeta la proporcionalidad tal como indica la Constitución Nacional, la provincia de Buenos Aires ganaría 30 diputados nacionales hasta llegar a 100, mientras que la Capital Federal, por caso, pasaría de las actuales 25 bancas a 19.

Si bien Buenos Aires es la menos favorecida, existen otros distritos que son sistemáticamente perjudicados por la actual distribución de diputados: en Córdoba es un diputado cada 183.601 personas; en Santa Fe uno cada 168.459, en tanto en la Ciudad de Buenos Aires un diputado representa a 115.643 porteños. En el otro extremo, hay provincias beneficiadas con el reparto como Santa Cruz (uno cada 54.504 habitantes), La Pampa (uno cada 63.388) y La Rioja (uno cada 66.369).

La Constitución Nacional establece una relación entre cantidad de representantes y representados, donde el número de diputados de cada distrito se determina según su población. Según el Artículo 45: “El número de representantes será de uno por cada 33.000 habitantes o fracción que no baje de 16.500. Después de la realización de cada censo, el Congreso fijará la representación con arreglo al mismo, pudiendo aumentar pero no disminuir la base expresada para cada diputado”.

Además, según la Ley 22.847, el número de diputados por provincia no puede ser menor a 5 para asegurar una mayor representación a las provincias menos pobladas, que de otra manera quedarían reducidos a uno o a dos. Con esas reglas electorales se viene eligiendo la Cámara de Diputados desde 1983, sin adecuarla a los criterios poblacionales que la Constitución indica.

De adecuarse la cifra al Censo 2010 – pero sin tener en cuenta el piso de 5 diputados y manteniendo la cantidad total de 257 diputados– correspondería 1 por cada 156.000 personas o fracción mayor a 78.000. Así, Buenos Aires debería aumentar de 70 a 100 diputados y en Tierra del Fuego quedaría en cambio solo un diputado representándola, según publicó el blog “Conurbanos”.

Especialistas consultados por El Cronista marcaron las “distorsiones en la representación actual” y la necesidad de una reforma en ese sentido, aunque apuntaron “que no será tarea fácil establecer los criterios”. “Nos venimos manejando con una ley de la Dictadura y lo curioso es que nadie se atreve a tocarla cuando distorsiona la representación”, disparó el Director del Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL), Gabriel Salvia.

En sintonía, el Director de la Sociedad Argentina de Análisis Político (SAAP) Miguel De Luca señaló la necesidad de adecuar el número según el Censo 2010: “Ya dejamos pasar el censo de 1990 y el de 2000 sin ningún cambio, habría que adecuarlo de una vez a las cifras de 2010”. Además, De Luca contó que “en los ‘80 había sesgos buscados para favorecer a los distritos más conservadores y amortiguar el voto urbano con más inclinación a partidos de izquierda”. En tanto, el Director del CIPPEC, Fernando Straface, también criticó “la subrepresentación de los distritos grandes” pero consideró “adecuado que las provincias chicas tengan un piso asegurado”.

El Cronista Comercial (Buenos Aires, Argentina)