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Prensa / Diarios
Arrestos y detenciones domiciliarias en Cuba: Reprimen a disidentes en primer aniversario de muerte de Zapata
24 de febrero de 2011
Fuente: El Mercurio (Chile)

"Su deceso no fue en vano", señala diplomático sueco que vivió cinco años en la isla y ayudó a los opositores.

ERIKA LÜTERS GAMBOA

Con la detención temporal de al menos 46 opositores y más de 50 "retenciones domiciliarias", el gobierno cubano intentó ayer impedir que la disidencia conmemorara el primer aniversario de la muerte del preso Orlando Zapata, quien falleció después de 85 días en huelga de hambre en demanda de mejores condiciones carcelarias. Su deceso desencadenó una fuerte condena mundial y desembocó en la excarcelación de decenas de prisioneros políticos.

"Su muerte no fue en vano", estima Ingemar Cederberg, quien vivió entre 2005 y 2010 en la isla como ministro y jefe de misión adjunto en la embajada de Suecia.

El diplomático, actualmente destinado en Chile, tuvo una cercana relación con la disidencia cubana, labor por la cual el martes recibió el premio a la Diplomacia Comprometida en Cuba 2009-2010, una iniciativa del Proyecto Puente Democrático del Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL), de Argentina.

Tras la muerte de Zapata, "Raúl Castro se dio cuenta de que había que hacer algo para no perder toda su credibilidad en el exterior, y la fórmula mágica fue involucrar a la Iglesia Católica", dice el diplomático.

La excarcelación de presos políticos demuestra que "el régimen está dispuesto a ceder en algunas cosas. La muerte de Zapata sirvió para sensibilizar a todo el mundo", agrega.

Una de las acciones que marcaron la misión de Cederberg en Cuba es "La Trastienda": la sala de internet que abrió en la sede de la embajada y que semanalmente acoge a unos cien disidentes que buscan conectarse con el mundo.

Desde allí pueden enterarse, por ejemplo, de lo que se está viviendo en los países islámicos y que en Cuba no es noticia en los medios estatales.

-¿Se contagiará la isla con estas revueltas?

Cederberg cree que aún no es el momento para Cuba. "El problema es que hay muy poca gente que sabe lo que está pasando en el exterior, y el acceso a las redes sociales es muy escaso, pese a que la juventud es la más abierta a esa tecnología, y la más descontenta también", indica.

En todo caso, de ocurrir una revuelta, tendría un sello característico: "allá no mandarían al ejército contra los manifestantes, sino a los agentes de la seguridad del Estado. Así se disimula la participación directa del régimen", dice.

Fuente: El Mercurio (Santiago de Chile)