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Prensa / Diarios
El debate presupuestario empieza por casa
9 de enero de 2012
Un reciente estudio de CADAL ya ponía en evidencia la escasa información que brindan la mayoría de los legisladores nacionales, por eso es lógica la complicidad en no poner la lupa en el propio ámbito de su desempeño público. Precisamente en un ámbito históricamente criticado por su improductividad laboral y clientelismo político, es donde hay que aplicar una reforma administrativa meritocrática que termine con las arbitrariedades y los privilegios del personal legislativo.
Fuente: El Cronista Comercial (Buenos Aires, Argentina)

Gabriel C. Salvia
Director General del Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina

Verónica E. Repond
Investigadora Asociada del Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina

Como producto de la inflación monetaria y/o del aumento de la burocracia pública designada por criterios políticos, el gasto del Poder Legislativo Nacional (PLN) se incrementará en un 603% entre el año 2004 y 2012.

En efecto, en el primer presupuesto de la administración pública nacional presentado en la presidencia de Néstor Kirchner, correspondiente al año 2004, el total asignado entonces al PLN fue de 397.723.988 pesos y para el 2012 con su esposa Cristina Fernández de Kirchner (CFK) alcanzará los 2.794.477.103 pesos. De esta manera, durante las dos gestiones K, solamente el presupuesto del PLN crecerá en 2.396.753.115 pesos. Entre los incrementos más notorios se encuentran: Gabinete de autoridades superiores (8274%), Publicidad y propaganda (1318%), Pasajes y viáticos (410%) y Construcciones (13189%).

Si se tiene en cuenta el presupuesto 2001, cuando estaba vigente la ley de convertibilidad, hacia 2012 el gasto del Congreso aumentará un 68 por ciento en valores de la moneda norteamericana. Es decir, el gasto asignado al PLN en 2001 fue de 389.565.687 pesos/dólares y para el año próximo será de u$s 654.444.286,42 en base a la cotización del dólar fijada por el Banco de la Nación Argentina el 2 de noviembre de 2011. En concreto, entre 2001 y 2012, el presupuesto del PLN aumentó unos 265 millones de dólares.

Luego de la devaluación monetaria del 2002 y el fin del régimen de convertibilidad, el gasto del PLN solamente creció un dos por ciento entre 2001 y 2004 e incluso su personal se redujo en este período de 9852 a 9587 agentes. Pero a partir del 2005 el presupuesto total del PLN y la cantidad de empleados volvería a crecer sin parar hasta la fecha, siendo durante la etapa presidencial de CFK en la cual alcanzaría niveles sin precedentes. Solamente del 2010 al 2012, el gasto del PLN se incrementará en $ 1.377.418.613 y el personal sumará 793 nuevos agentes, aunque en toda la etapa kirchnerista el personal total pasó de 9.587 a 11.417.

Precisamente en un ámbito históricamente criticado por su improductividad laboral y clientelismo político, es donde hay que aplicar una reforma administrativa meritocrática que termine con las arbitrariedades y los privilegios del personal legislativo.

Al respecto, la transparencia del Senado de la Nación permite obtener datos reveladores, al brindar la nómina de empleados y la dependencia en la cual están asignados, lo cual se oculta en Diputados por razones obvias. Como ejemplo del número de personal cuya necesidad es cuestionable, en la cámara alta están asignados 114 empleados en la Intendencia del Palacio, 84 en la Intendencia del Edificio Alfredo Palacios, 80 en el Bloque de la Unión Cívica Radical, 25 en el Museo Parlamentario, 17 en la Delegación Argentina del Parlamento Latinoamericano, 17 en el Instituto Federal de Estudios Parlamentarios, 12 en la Orquesta Juvenil de Cámara, 10 en la Unidad de Enlace con el Parlamento del Mercosur y 102 en la Dirección de Automotores (para 72 senadores y el vicepresidente de la nación).

Un reciente estudio de CADAL ya ponía en evidencia la escasa información que brindan la mayoría de los legisladores nacionales, por eso es lógica la complicidad en no poner la lupa en el propio ámbito de su desempeño público.

Quizás el antecedente más cercano se registre en 1986, al debatirse la ejecución del presupuesto nacional de 1985 y en cuya oportunidad el legislador recientemente ingresado a la cámara baja por la provincia de Santa Fe, Alberto Natale, intervendría en el recinto planteando los siguientes interrogantes: “Quiero hacer una referencia al presupuesto del Congreso de la Nación, tema que nos toca de cerca de todos los legisladores, ya que no se trata de los gastos de la administración central sino de los de esta misma casa. Me interesó conocer este presupuesto y, en particular, el de la Cámara de Diputados ... Me resultó interesante comprobar que el Congreso no aprueba su propio presupuesto, sino que al aprobar el presupuesto general de la administración nacional acepta implícitamente -por vía de esas benditas planillas anexas- la asignación de créditos hecha por el Poder Ejecutivo... Por ello insisto en que en el futuro se lo analice con mucha más intensidad”.

Las palabras del político demócrata progresista, recientemente fallecido, cobran hoy en día mayor actualidad, dado que el incremento que se producirá para el año 2012 en el presupuesto del PLN es el mayor que se registra desde el retorno a la democracia.

Fuente: El Cronista Comercial (Buenos Aires, Argentina)