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Prensa / Diarios
Prohíben regresar a Cuba a un profesor argentino por visitar a disidentes
21 de febrero de 2012
Sus interlocutores le reprocharon además haberse entrevistado con unas diez personas a las que describieron como ''enemigos de la Revolución'', indicó Rodríguez Loredo
Fuente: El Nuevo Herald (Miami, Estados Unidos)

El Gobierno ha declarado "inadmisibles" en la Isla a un profesor universitario y periodista argentino y a su esposa, por haber conversado con disidentes durante dos visitas a Cuba.

Tristán Rodríguez Loredo, profesor de Empresa Informativa y Ética Periodística en las universidades Católica y Austral de Argentina, relató en un artículo publicado por el diario La Nación cómo fue interrogado por dos oficiales del Ministerio del Interior y advertido de que no podría regresar.

El profesor dijo que, al disponerse a abandonar Cuba junto a su esposa en un reciente viaje, fue interceptado en el Aeropuerto Internacional José Martí y llevado a un despacho donde un coronel y otro oficial (cuyo rango no aclaró) le hicieron durante más de una hora preguntas sobre su visita y una anterior, realizada en julio de 2011.

De acuerdo con su artículo, los militares no se preocuparon por disimular que le habían vigilado y seguido, y le mostraron documentación sobre sus movimientos y sus encuentros con ciudadanos cubanos.

Rodríguez Loredo dijo que estaban especialmente interesados por sus vínculos con el Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (Cadal), una entidad crítica con el Gobierno cubano con sede en Buenos Aires.

El profesor afirmó que suele escribir análisis económicos para Cadal, moderar charlas que organiza el centro y dar conferencias.

Sus interlocutores le reprocharon además haberse entrevistado con unas diez personas a las que describieron como "enemigos de la Revolución", indicó Rodríguez Loredo

"Millones de argentinos vienen acá a disfrutar de las playas y las bellezas del país y usted es la excepción que solo le interesa hablar con esta gente", le criticaron los oficiales, según relató.

"Solo queremos que coopere diciéndonos qué trajo de la Argentina, con qué órdenes vino y a quién le dio dichas instrucciones. ¿Trajo algo para alguno de ellos?", le preguntaron.

"En sus esquemas fui entendiendo que no era concebible que alguien pudiese entrar en su país, visitar lugares, pasear, caminar, hablar con quien le pareciera interesante o simplemente con quien se cruzara azarosamente en su camino", dijo el profesor en su artículo, publicado la semana pasada.

"No era concebible que alguien quisiera solamente enriquecer su percepción sobre la Cuba profunda. Sobre la bonhomía de su pueblo y sobre la heroica actitud de personas que con fortaleza, perseverancia y un admirable pacifismo aún creen en un cambio positivo para su país", añadió.

Rodríguez Loredo afirmó que durante el interrogatorio negó "la teoría de una misión", confirmó conversaciones con disidentes y alegó que si hubiera querido mantenerlas ocultas no las habría tenido en lugares públicos.

"No hubo caso, mi lógica deductiva se estrellaba con el objetivo de esos policías. Quería que delatara quién me había enviado y para qué", dijo.

Agregó que los militares se interesaron también por la temática de sus conversaciones.

"La economía cubana, por mi formación. También la educación y la juventud: al fin y al cabo los jóvenes son mis alumnos y me gusta oírlos y palpar sus ilusiones (o frustraciones). También hablamos sobre religión y sobre la sociedad", les contestó el profesor, de acuerdo con su versión.

Señaló que, frustrado, el coronel le acusó de mentir y le amenazó con "consecuencias extremas de índole penal y migratoria".

Finalmente, le permitieron abandonar el país, pero con la advertencia de que ni él ni su esposa podrán entrar nuevamente en Cuba. "Son inadmisibles", le dijeron, aseguró.

"En ese momento, admiré aún más a los que padecen eso casi a diario", un "esquema en que no hay matices, en donde los blogueros, periodistas independientes, activistas religiosos y escritores son 'elementos antirrevoluciarios' antes que personas. Donde los derechos y la dignidad chocan contra el muro de una ideología hecha credo", concluyó el profesor.

Fuente: El Nuevo Herald (Miami, Estados Unidos)