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Prensa / Diarios
Las tres facetas del desarrollo
9 de mayo de 2012
Si se comparte la idea de que el desarrollo requiere altos estándares en materia de libertades civiles, políticas, económicas y transparencia gubernamental, el ranking global CADAL ayuda a comprender por qué en algunos países se goza de una mayor calidad de vida que en otros.
Fuente: El Cronista Comercial (Buenos Aires, Argentina)

Gabriel C. Salvia, Director General de CADAL

Sobre un total de 173 países, Nueva Zelandia vuelve a encabezar el ranking global de desarrollo “Democracia, Mercado y Transparencia” que publica el Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL), seguida ahora por el otro país de Oceanía, Australia. Dinamarca, tercero, sigue al frente del ranking de la Unión Europea, que en su último lugar tiene -no por casualidad- a Grecia. Albania, en el puesto 73, reúne el puntaje que más se aproxima al del promedio global (5,16), debajo del cual se ubican el 55,5% de los estados incluidos.

Este ranking plantea que los pilares que hacen al desarrollo son tres: las libertades democráticas, la economía de mercado y la transparencia gubernamental. De esta manera, los países que pueden definirse como desarrollados deben garantizar cada una de estas tres facetas necesarias para el progreso político, económico e institucional. Para la elaboración del ranking se combinan y ponderan en forma equitativa, los datos que aparecen en las siguientes publicaciones: Freedom of the World, de Freedom House; Índice de Libertad Económica, de Heritage Foundation y Wall Street Journal; y el Índice de Percepción de la Corrupción, de Transparency International.

Entre los diez primeros países del ranking no hay ninguno que pueda ser considerado un “imperio”: Nueva Zelandia (0.922), Australia (0.899), Dinamarca (0,898), Suiza (0,893), Finlandia (0,885), Canadá (0,885), Suecia (0,880), Holanda (0,870), Luxemburgo (0,859) y Noruega (0,859). Todos estos países tienen el mejor puntaje en libertades democráticas y altísimos niveles de transparencia, lo cual explica por qué un “Estado de bienestar” -como cuatro de los casos que figuran en el “top ten”- representa también una alternativa para el desarrollo.

Otro dato interesante, de acuerdo a esta manera de entender el desarrollo, es la ubicación de China. El gigante asiático aparece en el puesto 150 debido a que registra una de las peores calificaciones que otorga Freedom House, un mediocre desempeño en libertad económica y un aplazo en transparencia. De esta manera, a pesar de ser una potencia económica, el carácter dictatorial de China y con ello los vicios asociados a la corrupción, muestran que la “apertura” que ya lleva más de cuarenta años no ha sido suficiente para acercarle el desarrollo a su pueblo.

En América Latina, Chile sigue al frente del ranking regional, subiendo una posición en el global con respecto al 2010 puesto 15- desplazando a Austria. Uruguay es el segundo y en el global se ubica 23º. Costa Rica desciende cinco lugares, pero se mantiene tercero seguido por Panamá. Diez países mejoraron su puntaje, uno -Perú- se mantuvo igual, y 9 disminuyeron su calificación. Los retrocesos más importantes son los de México, Nicaragua y Venezuela.

Solamente tres reciben la mejor calificación de Freedom House, los cuales encabezan el ranking regional; y dieciséis, es decir el 80%, están aplazados en materia de transparencia. El caso chileno es sorprendente, ocupando el 15º lugar a nivel global con un puntaje de 0,824. Pero no es casualidad, teniendo en cuenta que Chile también lidera regionalmente los siguientes rankings: Índice de Desarrollo Humano, The Global Competitiveness Index y Doing Business, quedando segundo, después de Uruguay, en el Prosperity Ranking.

Si se comparte la idea de que el desarrollo requiere altos estándares en materia de libertades civiles, políticas, económicas y transparencia gubernamental, el ranking global CADAL ayuda a comprender por qué en algunos países se goza de una mayor calidad de vida que en otros.

Fuente: El Cronista Comercial (Buenos Aires, Argentina)