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Prensa / Diarios
Condenan las detenciones de disidentes cubanos en el marco de la Celac
28 de enero de 2014
Las autoridades cubanas deportaron a un activista argentino, Gabriel Salvia, quien llegó a La Habana para unirse a los disidentes que planeaban dos “cumbres paralelas” esta semana para discutir los derechos humanos y otros temas. Salvia informó vía Twitter que las autoridades cubanas de inmigración le dijeron que él era “inadmisible” y que lo deportarían en un vuelo hacia El Salvador. “Lo inadmisible es no poder hacer en Cuba lo que se puede hacer en cualquier otro país que integra la Celac”, comentó Salvia en Twitter
Fuente: El Nuevo Herald (Miami, Estados Unidos)

JUAN O. TAMAYO
JTAMAYO@ELNUEVOHERALD.COM

El Departamento de Estado de EEUU, Amnistía Internacional y Human Rights Watch se unieron el martes en condenar las detenciones de docenas de disidentes por parte del gobierno cubano para mantenerlos alejados de una cumbre de líderes hemisféricos en La Habana.

Activistas de derechos humanos en La Habana dijeron que unos 100 activistas pro democracia han sido detenidos brevemente o colocados bajo arresto domiciliario para mantenerlos alejados de la Cumbre de la Comunidad de Estados Lationamericanos y Caribeños (Celac) el martes y miércoles.

Unos 30 de ellos fueron detenidos cuando se reunieron en la ciudad oriental de Santiago de Cuba justo en el momento en que Raúl Castro pronunciaba su discurso de apertura de la cumbre el martes, de acuerdo con la disidente Unión Patriótica Cubana.

“Condenamos tales acciones y urgimos al gobierno cubano a que permita a los ciudadanos cubanos expresar sus opiniones libremente y se les permita reunirse pacíficamente en el ejercicio de sus derechos”, dijo un portavoz del Departamento de Estado.

El portavoz también animó a los participantes a la cumbre, incluyendo a los representantes de organizaciones internacionales, a “reunirse con el cubano de a pie y los miembros de la sociedad civil para demostrar su apoyo a la libertad de expresión y al derecho de asamblea pacífica”.

Ninguno de los jefes de Estado, ministros de Relaciones Exteriores y otros funcionarios de alto rango que asisten al evento, han anunciado planes para reunirse con los disidentes, calificados por el gobierno cubano como “mercenarios” pagados por el gobierno de EEUU.

José Miguel Insulza, secretario general de la Organización de Estados Americanos, con sede en Washington, quien se encuentra en La Habana como observador, ha dicho a reporteros que no se reuniría con los disidentes porque no desea “provocar problemas o incomodidades”.

La creación de la CELAC, que agrupa a 33 países del continente, excepto Estados Unidos, es una iniciativa que fue impulsada en diciembre del 2011 por el fallecido presidente venezolano, Hugo Chávez.

Amnistía Internacional, un grupo de derechos humanos con sede en Londres, dijo que era “indignante” que a los disidentes en Cuba “no se les permita expresarse de una forma pública y colectiva”.

Los Jefes de estado y otros funcionarios en la cumbre, “como el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, no deben ignorar el hecho de que mientras llegan a La Habana ... los activistas cubanos son reprimidos por su gobierno”, manifestó Amnistía en un comunicado.

José Miguel Vivanco, director del grupo de defensa de los derechos humanos Human Rights Watch, dijo que mientras que el gobierno cubano dio en el 2013 algunos pasos para aliviar las restricciones de viajes al extranjero, “sus prácticas abusivas permanecieron ampliamente sin cambios”.

“Es difícil imaginar a otro gobierno de la región que detenga preventivamente a los disidentes para impedirles expresar sus opiniones durante una conferencia regional”, agregó en un correo electrónico a El Nuevo Herald.

Mientras tanto, las autoridades cubanas deportaron a un activista argentino, Gabriel Salvia, quien llegó a La Habana para unirse a los disidentes que planeaban dos “cumbres paralelas” esta semana para discutir los derechos humanos y otros temas.

Un blog pro gubernamental alegó que el Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL) de Silvia ha llevado a cabo “actividades anti cubanas” y que se había informado que está financiado por fuentes relacionadas con la CIA.

Salvia informó vía Twitter que las autoridades cubanas de inmigración le dijeron que él era “inadmisible” y que lo deportarían en un vuelo hacia El Salvador.

“Lo inadmisible es no poder hacer en Cuba lo que se puede hacer en cualquier otro país que integra la Celac”, comentó Salvia en Twitter desde el aeropuerto de La Habana.

Fuente: El Nuevo Herald (Estados Unidos)