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Prensa / Diarios
La década K: El empleo público, el eterno paliativo
10 de julio de 2014
Una reciente investigación del historiador Ricardo López Göttig para el Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (Cadal) demuestra cómo se repobló el aparato de Estado federal, provincias y municipios del país.
Fuente: Diario Río Negro (General Roca, Pcia. de Río Negro, Argentina)

Una reciente investigación del historiador Ricardo López Göttig demuestra cómo se repobló el aparato de Estado federal, provincias y municipios del país.
 
Vieja historia. Desde 1916, con Hipólito Yrigoyen estrenando poder y democracia plena, la historia del aparato de Estado como captador de empleo es una constante en la vida del país. Resultado de convergencia de los más variados intereses. Como captador de desempleo encubierto, por favor político, como salida ante limitaciones de demanda emergentes de la estructura económica en amplias zonas del país, el empleo público sólo sabe de expandirse. La década K no ha sido una excepción. Una reciente investigación del historiador Ricardo López Göttig para el Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (Cadal) demuestra cómo se repobló el aparato de Estado federal, provincias y municipios del país. Crecimiento alentado por la formidable cuantía de recursos generada por el auge exportador de commodities desde comienzos de siglo, que ya aparece muy atemperada en los últimos años. Por esto, la magnitud del empleo público y su peso financiero para el Estado
serán parte de las herencias más delicadas que dejará el régimen kirchnerista.
 
El próximo gobierno de la República Argentina, sea cual fuere su signo político, asumirá en diciembre del 2015 con un fortísimo incremento en la cantidad de empleados públicos.
 
"Este fenómeno no se circunscribe a la administración federal, ya que los gobiernos provinciales y municipales también se han sumado a esta ola. Los datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) y del Ministerio de Trabajo exhiben cifras diferentes, pero en todas ellas queda en evidencia un alto porcentaje de empleados en el sector público", destaca la investigación.

Y acota: "El porcentaje de asalariados en el sector público está por encima del promedio de los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) o bien duplica al de Estados altamente desarrollados. Mientras la tendencia de los gobiernos de varios países miembros de este bloque -en particular los que están en la Unión Europea- es a la reducción del porcentaje del empleo público para disminuir el gasto estatal por su peso abrumador sobre los contribuyentes, el rumbo de las administraciones de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner ha sido el opuesto".

• Reflexionando a partir de lo expuesto en el Boletín de Estadísticas Laborales del Ministerio de Trabajo, de julio-diciembre del 2012, elaborado a partir de indicadores de diversas fuentes, desarrollados por ese ministerio y por el Indec, en el cuarto trimestre del 2011, la investigación señala que "la población económicamente activa (PEA) era de 16.884.000 personas, de las cuales el 93,6% estaba ocupado (15.805.000). De los cuales, en el sector privado trabajaba el 81,7% (12.910.000), en tanto que en el sector público era del 17,6% (2.781.000), comprendiendo los tres niveles: nacional, provincias y municipios". (Ver cuadro 1)

• Sin embargo, López Göttig advierte que el estudio en cuestión "no precisa cuántas personas se hallan en cada uno de los tres niveles del Estado, cómo se distribuyen en la geografía argentina o cuáles han sido sus fuentes de información. El boletín del Mteyss sólo aporta ese número y sólo es minucioso al abordar el empleo en el sector privado por provincias, sectores y rubros".

• "No obstante -señala López Göttig-, "podemos hallar otra cifra, mayor que la anterior: de acuerdo con el empleo asalariado registrado en el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), en el 2012 se registraban 3.428.729 empleados en el sector público. Esto significa que un tercio de los asalariados en la Argentina se hallaba en el sector público durante el 2012, de un total de 9.778.000 en ese trimestre. Si tomamos los 15.805.000 personas ocupadas registrada en el Boletín de Estadísticas Laborales, las cifras del SIPA nos indicarían que el 21,6% de los empleados está en el sector público".

• "Comparemos -dice la investigación- estos porcentajes con algunos de los países miembros de la OCDE. El promedio de empleo en las administraciones generales -que suma las nacionales, regionales y locales- en países desarrollados y en vías de desarrollo avanzado es del 15%. En este porcentaje no se cuentan los empleados de las empresas que tienen algunos Estados (ferrocarriles, empresas petroleras), como suele ocurrir en los países nórdicos y algunos de Europa central como Polonia y República Checa. Los datos de la OCDE se toman de su publicación "Government at a Glance 2013". En el caso de Argentina, presentamos los datos de porcentaje que cruzamos del SIPA con la PEA, así como el que señala el Boletín de Estadísticas Laborales del 2012. Sector público, de acuerdo con el Indec y Mteyss (julio-diciembre del 2012), 2.781.000, 17,60%. Sector público, empleado asalariado registrado en el SIPA (2012) 3.428.729, 21,60%".

• En comparación con los países miembros del G-8, "los empleados del sector público de la Argentina sólo son superados en porcentaje por Francia, un Estado de fuerte impronta estatista e intervencionista. Si en el país galo se suman los empleados en las empresas estatales, llegan al 24%. La Federación de Rusia registra un 20,2% en el gobierno general y si sumamos los empleados en sus empresas en la órbita estatal, alcanzan al 31%".

• En tren de establecer comparaciones, López Göttig contrasta el empleo en el sector público argentino con el de los "cuatro países mediterráneos que han estado presentes en la primera línea de las turbulencias económicas en la Unión Europea durante los últimos años: Italia, España, Portugal y Grecia, despectivamente denominados PIGS. Aun si tomáramos el porcentaje señalado por el Ministerio de Trabajo en su Boletín de Estadísticas Laborales, el 17,6% supera a los cuestionados países del Mediterráneo. En el caso griego, si sumamos a los empleados en las empresas estatales helénicas se llega al 20%".

• La comparación de Argentina con Chile es elocuente, ya que la nación trasandina, reconocida por su competitividad, crecimiento, acuerdos de libre comercio e inserción en los mercados internacionales, tiene porcentualmente la mitad de empleados en el gobierno general. Por debajo del 10%, Chile acompaña en las estadísticas a la República Federal Alemana, Suiza, Nueva Zelanda, Japón y Corea del Sur. (Ver cuadro 5)

• Bien podría argüirse que el grueso de este porcentaje de empleados en el sector público se encuentra en los gobiernos provinciales y municipales. Las administraciones provinciales no proveen al ciudadano la información necesaria sobre este aspecto, reinando la opacidad en donde debería haber transparencia, y los datos del Ministerio de Trabajo no arrojan ninguna luz. Si observamos los datos del Ministerio de Economía del 2012, hay provincias como Catamarca y Jujuy, en el noroeste argentino, que superan el promedio de empleados en el sector público por cada mil habitantes en relación con la región y la nación: Jujuy, 69 por 1.000; Catamarca, 89; NOA, 54 mientras que Argentina es de 45 estatales por cada mil habitantes.

Una cifra similar hallamos en el caso de la provincia de Formosa, con 66 por mil; el NEA, 54 empleados públicos por cada mil habitantes.

• Las cifras provistas por el Indec sobre el incremento de la cantidad de empleados permanentes y transitorios nos indican la tendencia general de los años de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner en sus respectivas presidencias. En efecto, de acuerdo con los datos del presupuesto nacional, al asumir la presidencia Néstor Kirchner en el 2003 había un total de 266.165 empleados permanentes y temporarios (administración central, organismos descentralizados e instituciones de seguridad social), pasando a un total de 377.225 en el 2014. Los empleados en seguridad social, que tuvieron un número bastante estable entre el 2003 y el 2008, se triplicaron con la nacionalización de las Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones (AFJP) a partir del 2009, pasando de los 5.861 del 2003 a 16.456 en el 2014. El mayor incremento anual se advierte en el 2014, del 5,01% con respecto al año anterior.

• Según datos suministrados por el Indec, el incremento del empleo en el sector público desde el 2003 hasta el 2014 inclusive, implicó la incorporación de 111.060 asalariados, un aumento del 35,51% en los años de las administraciones de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner.

De acuerdo con las estadísticas del Indec en el 2012, año del que se disponen más datos, los recursos humanos del sector público nacional se distribuían en los términos que señala el último cuadro.

Fuente: Diario Río Negro (Gral. Roca, Río Negro), 10 de julio de 2014