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Prensa / Internet
Analistas dicen que la cura para el populismo «es larga y difícil»
19 de agosto de 2016
La región está en un momento de incertidumbre y no está claro que la oleada populista de los últimos años esté en retroceso, consideraron analistas que disertaron ayer en el Palacio Legislativo sobre ''El nuevo contexto político en América Latina'' organizado por el Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (Cadal), con el auspicio de la fundación Konrad Adenauer y el apoyo de El País.
Fuente: El País (Montevideo, Uruguay)

La región está en un momento de incertidumbre y no está claro que la oleada populista de los últimos años esté en retroceso, consideraron analistas que disertaron ayer en el Palacio Legislativo sobre "El nuevo contexto político en América Latina" organizado por el Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (Cadal), con el auspicio de la fundación Konrad Adenauer y el apoyo de El País.

El politólogo Romeo Pérez consideró que el populismo se caracteriza por el desconocimiento de las restricciones económicas, el voluntarismo y la subordinación de las instituciones. "Nos hemos bañado de populismo. La marea del populismo podría estar bajando pero no ha bajado del todo ni mucho menos. La cura es difícil y larga", sostuvo. Y agregó que, a diferencia de lo que pasaba durante las dictaduras de las décadas de los años setenta y ochenta, ya no se da tanta importancia a las condenas de los derechos humanos que hacen los organismos internacionales. "Ningún violador de los derechos humanos se siente amenazado. Hoy para censurar esto se pide permiso y se hacen cálculos de todo tipo", lamentó.

Y, haciendo referencia a Venezuela, sostuvo que "la democracia no es una institución, ni la división de poderes ni elecciones; la democracia es todo eso en equilibrio".

Por su parte, el periodista Tomás Linn consideró que la región "es un entrevero mayor al que había antes" y se mostró sorprendido porque las aguas no se hayan serenado en Argentina, tras la salida de la presidencia de Cristina Fernández. Ese país "es infartante" y está "en exasperación constante".

Linn fue crítico del Mercosur. "El Mercosur no fue creado para un rol político pero se transformó en un club de presidente amigos entre ellos. Siempre se avinieron a apoyar al amigo. El problema es que ahora no son tan amigos", comentó respecto a la situación del bloque regional cuyos miembros polemizan hace semanas respecto a la pertinencia o no de que Venezuela ocupe su presidencia temporal. En cuanto al panorama regional, Linn consideró que si bien no se puede comparar la situación actual en materia de derechos humanos con la que imperaba hace cuarenta años, "en Argentina y mucho más en Venezuela ha habido prepotencia y arbitrariedad". "Quizás sea una queja de lleno pero son cosas que hay que marcar", señaló.

El debate se agitó cuando Patricio Navia, doctor en Ciencias Políticas chileno, señaló que si bien condenaba al gobierno venezolano de Nicolás Maduro no se podía decir que no era democrático y sembró dudas sobre las credenciales democráticas de algunos integrantes de la oposición en el país caribeño.

El diputado nacionalista Rodrigo Goñi, que oficiaba de moderador, le salió al cruce y le dijo que el gobierno venezolano "es un régimen militarizado" al que "no se puede justificar un poquito". Enfatizó que como parlamentario uruguayo no podía permitir que eso ocurriera en el Palacio Legislativo.

Navia precisó que consideraba que el de Maduro "es un pésimo régimen y hay presos políticos" pero consideró que Venezuela no era equiparable a Cuba porque "hay ciertas oportunidades" de que haya un desplazamiento de su gobierno por vías pacíficas.

Navia mostró una visión positiva de la reducción de la desigualdad que hubo en la región en los últimos años, que contrapuso a su crecimiento en Estados Unidos.

Dilma denuncia actitud imperial hacia Uruguay.
La suspendida presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, cuestionó la posición "imperialista" del canciller de su país José Serra frente a Uruguay, en la polémica sobre la presidencia temporal del Mercosur. "Nosotros no somos imperialistas, nunca lo fuimos, no podemos tratar de esa forma a los países" de la región, aseguró Rousseff. Aludía a las presuntas presiones de Serra sobre Uruguay para que no traspasara la presidencia a Venezuela.

Para Rousseff no corresponde ejercer ese tipo de "presión" sobre el gobierno del presidente Tabaré Vázquez y es preferible resolver las discrepancias a través del diálogo. La situación llevó a que el canciller Rodolfo Nin Novoa dijera que Brasil había querido "comprar" un cambio de posición uruguaya aunque luego pidió disculpas.

Fuente: El País (Montevideo, Uruguay)