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Prensa / Diarios
Presos de conciencia cubanos
22 de agosto de 2005
Fuente: El País (Montevideo, Uruguay)

BLANCA GONZáLEZ ES UNA DE TANTAS MADRES O ESPOSAS DE PERIODISTAS ENCARCELADOS POR EL GOBIERNO CASTRISTA. LA CUBANA NARRó LAS CONDICIONES EN QUE SE ENCUENTRA SU HIJO CONDENADO A 25 AÑOS DE PRISION

MAGDALENA HERRERA | BUENOS AIRES

1. Julio César Galvez, 59 años

Periodista independiente

Encarcelado en marzo de 2003

Condena: 15 años

2. Pablo Pacheco Avila, 34 años

Periodista independiente Agencia Patria

Encarcelado en marzo de 2003

Condena: 20 años

3. Normando Hernández, 35 años

Periodista independiente

Encarcelado en marzo de 2003

Condena: 25 años

La lista de presos de conciencia cubanos, encarcelados en la

denominada "Primavera del 2003", llega hasta el número 75.

Mientras el mundo sólo tenía ojos para la guerra en Irak en marzo de 2003 (como narra el investigador argentino Fernando J. Ruiz en su libro "Otra grieta en la pared"), alrededor de 75 cubanos, la gran mayoría periodistas independientes y miembros de la disidencia, fueron detenidos, encarcelados y juzgados, muchos de ellos en un día, con resultados condenatorios de hasta 26 años. El gobierno de Fidel aplicaba un artículo, el 88, que justamente le permitía a la justicia isleña dictar penas máximas: "Sanción de privación de libertad de 10 a 20 años o muerte para el que en interés de un Estado extranjero, ejecute un hecho con el objeto de que sufra detrimento la independencia del Estado cubano o la integridad de su territorio".

Las pruebas que se encontraron para llegar a tales condenas, según denuncia Amnistía Internacional, fueron "publicar artículos o conceder entrevistas a medios de comunicación financiados por Estados Unidos u otros medios que presuntamente criticaron cuestiones económicas, sociales o de derechos humanos en Cuba; tener contacto con entidades o individuos considerados hostiles hacia los intereses de Cuba; distribuir o poseer artículos tales como radios, cargadores de baterías eléctricas, equipo de video, o publicaciones de la Sección de Intereses de Estados Unidos en la Habana; participar en grupos no reconocidos oficialmente por las autoridades cubanas o a los que se acusaba de actividades contrarrevolucionarias".

Lo increíble, investiga y publica Fernando Ruiz en "Otra grieta en la pared", es que la redada durante la "Primavera del 2003" explota luego de un Taller de Etica Periodística, que se llevó a cabo en la residencia personal de James Cason, jefe de la diplomacia de Estados Unidos en la isla. ¿Por qué se realizó allí? Porque así lo ordenó quien dirigía el taller, Manuel David Orrio, quien luego resultó ser el Agente Miguel, infiltrado desde hacía mucho tiempo por el régimen, entre la prensa independiente. "La última misión del agente Miguel fue generar mayor provocación para que el gobierno de Fidel pudiera justificar su represión masiva de la oposición," escribe Ruiz.

Orrio fue uno de los que testificó, junto a otros infiltrados, y vecinos, contra los hoy encarcelados. Claro, los disidentes no eran bebes de pecho y podrían haberse opuesto a realizar el taller en la residencia del diplomático estadounidense. Y realmente, hay documentos que demuestran que no estaban demasiado de acuerdo de que fuera allí. "El agente periodista Miguel tuvo que arrastrar a varios a la sede del embajador estadounidense, y finalmente, fueron pocos. Tuvo que convencer a otros de que reciban fondos públicos estadounidenses y no produjo muchos cambios; sin embargo, las condenas a decenas de años fueron justificadas por la existencia de una conspiración financiada por el gobierno de Estados Unidos. El régimen, en un acto doblemente vicioso, intentó corromper a los disidentes y no lo logró, y luego los condenó como si lo hubiera logrado," escribe el argentino Ruiz.

Hasta ahí lo público y notorio: en Cuba hay más de 70 presos de conciencia (disidentes pacíficos del régimen de Fidel Castro) que aguardan la libertad, según Amnistía Internacional.

Días pasados, se realizó en Buenos Aires, un encuentro internacional de mujeres, con la participación de casi un centenar de funcionarias y ex funcionarias de más de 10 países de Latinoamérica y Europa, además de intelectuales, académicas, periodistas, activistas de derechos humanos y organizaciones no gubernamentales, así como también familiares de los presos y representantes de la disidencia cubana en el exilio. La llamada "Jornada de Apoyo a la Democracia y la Mujer en Cuba" fue convocada por el Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (Cadal) y la Fundación Konrad Adenauer, con el auspicio de Comité Internacional por la Democracia en Cuba que preside Vaclav Havel, ex presidente de la República Checa. La instancia contó con la presencia de la ex ministra de Educación de Chile (hija del ex presidente) Mariana Aywlin, la ex candidata presidencial de Perú, Lourdes Flores, la nuera de reconocida neurocirujana cubana Hilda Molina (médica que tiene prohibida la salida de la isla), Verónica Scarpatti, y legisladores y ediles de varios países incluido Uruguay, entre otros.

Allí se constituyó oficialmente el "Comité Internacional de Mujeres por la Democracia de Cuba", que reclamará a los gobiernos respectivos que exijan a Fidel Castro la liberación de todos los presos políticos, y a sus embajadas en la isla, que abran las puertas a las Damas de Blanco (las mujeres de los presos) y a la disidencia pacífica. (ver recuadro)

TESTIMONIO. "¿Podría haber mi hijo, con una máquina de escribir vieja y papel, atentar contra la seguridad del Estado como dice su dictamen judicial y su condena de 25 años?" se pregunta Blanca González, madre del periodista Normando Hernández, en entrevista con El País.

"¿25 años?" se vuelve a preguntar. "Como si fuera el criminal y el asesino más grande del mundo," dice.

El hijo de Blanca González fue uno de los treinta y pico de periodistas que concurrieron al Taller de Etica organizado por el "colega infiltrado" Orrio, alias Agente Miguel. "Como disidentes pertenecíamos a la Fundación Cubana de Derechos Humanos. Yo me fui para Miami en mayo del 2002, y él no se pudo ir porque no tenía el permiso. Finalmente en febrero del 2003 lo consiguió, pero en marzo lo apresaron. Por un lado, le dieron los papeles y por otro le estaban diciendo "preparate para lo que se viene," cuenta la madre de Normando Hernández.

Su hijo tiene 35 años, esposa e hija de 3 años que continúan viviendo en Cuba. "Yo me pregunto qué han hecho los disidentes para atentar contra la seguridad de la soberanía del Estado. ¿Hablar? ¿Disentir con un régimen que lo que ha hecho durante 46 años es encarcelar a miles de personas y hacer morir a miles de otras en el estrecho de la Florida? Los disidentes solo se reúnen, hacen planes de trabajo e intentan por la vía pacífica lograr una Cuba mejor. Porque el pueblo no tiene armas. Eso está claro, las armas las tiene el ejército de Fidel. Lo que ha hecho este hombre con todos estos periodistas que no han cometido delito alguno, es un crimen", afirma Blanca González.

No ve a su hijo desde hace tres años, y tampoco le permiten mantener correspondencia o hablar telefónicamente con él. "Lo de Cuba es una pesadilla de no acabar nunca. ¿Te das cuenta que a los periodistas infiltrados en la disidencia los condecoraron con medallas por el trabajo maravilloso que realizaron como agentes para el gobierno de Fidel?"

Normando Hernández está en la cárcel desde hace más de dos años. Está enfermo a partir de que compartió una celda con un preso común que tenía tuberculosis. Desde ese momento su salud se fue complicando, por ese y otros motivos, y pasó varios meses en el hospital. No logró reponerse y su cuerpo le exige un tratamiento adecuado, que obviamente no es posible llevar en prisión. "Estoy muy preocupada por eso, y por las torturas, los golpes, las arrastradas. Ha estado en celdas de castigo por más de 90 días, sin ver a su esposa e hija, tirado sin agua corriente ni lo mínimo que necesita una persona para vivir", agrega Blanca.

Tampoco ha sido fácil para su familia. La esposa de Hernández perdió el trabajo, y vive con su hija de lo que le envía su suegra y organizaciones del exilio. "Hablo con mi nieta por teléfono y me dice: abuelita dónde estás que nunca te veo. Siempre hablo contigo pero no te veo," cuenta Blanca con lágrimas, pero enseguida se repone y embiste contra Fidel Castro: "quien ha dividido a la familia cubana no ha sido Bush, como dice "él". Quién ha dividido a la familia cubana ha sido Fidel Castro que nos ha obligado a salir de nuestro propio país sin retorno. No fue el presidente de los Estados Unidos, ni el que está ahora ni los anteriores. Quien ha dividido al pueblo cubano ha sido Fidel. ¿Cuántos presos sacó de la prisión y los llevó directo a un avión? Lo que nosotros pedimos es libertad sin destierro para los presos. Que ellos decidas si quieren quedarse o irse. Jamás había pensado que yo tendría que salir de Cuba, y lo tuve que hacer obligada. ¿Sabés lo que es tener que salir de tu país y que no te dejen volver simplemente por no estar de acuerdo con quienes gobiernan?"

—¿Creyó alguna vez en Fidel Castro?

—Te voy a decir la verdad. Cuando triunfa la revolución, nosotros los cubanos teníamos esperanzas buenas de que el país iba a cambiar de verdad. Pero en muy pocos años nos fuimos dando cuento que aquello era un engaño. El decía una cosa al pueblo pero hacía otra. Desde muy temprano comenzó a atosigar a personas inocentes, que no estaban de acuerdo con él. Y por eso nada más los fusiló, o condenó a cadena perpetua. La realidad es esa: hay que estar de acuerdo con él sino te fusila, te pone preso 25 años, hace lo que le da la gana.

—¿Cómo lo vive como madre más allá de la disidente? ¿Ha pensado que puede no volver a ver a su hijo?

—Si lo pienso, creo que me vuelvo loca. Soy una persona de temperamento fuerte, y me sobrepongo cuando me vienen esas ideas. No te puedo negar que hay días que me siento mal, abatida, deprimida y con cierta impotencia. A veces siento que he hecho tanto, que he recorrido tanto, pero en definitiva es tan poco o nada. Pero a la vez digo "ay Señor dame fuerzas para seguir viviendo y luchando por la libertad de mi hijo y de todos los presos de conciencia cubanos". Porque yo también sé lo que están sufriendo muchas madres que hoy viven en Cuba, y que no pueden ser escuchadas. De alguna manera intento ser su voz en el exterior.

—Existen gobiernos que se oponen firmemente al embargo estadounidense en Cuba. ¿Qué opina usted?

—El embargo es un argumento que utiliza Fidel. No tiene ningún embargo porque hay muchos empresarios americanos vendiéndole cosas y "él" pagándoselas cash, mientras por otro lado tiene deudas con varios estados que no paga. Esto del embargo, él lo utiliza para tener a los demás países convencidos de que Cuba está en esas condiciones por culpa de los americanos. Es un cuento. Cuba está así por Fidel Castro.

—¿Lo odia?

—Chica, yo no le tengo odio a Fidel. ¿Tu sabes lo que yo quisiera? Yo no le deseo la muerte a ningún ser humano. Quisiera que viva muchos años sin gobernar y sufra lo que le ha hecho al pueblo cubano. Yo no quiero venganza, quiero justicia. Y que aquel que tenga un hecho de sangre en su conciencia sea condenado por eso. Porque he visto muchos asesinos que fusilaron seres inocentes.

—Hay quienes dicen que si hubiera elecciones libres Fidel saldría electo.

—Estoy absolutamente segura de que no. Si fueran libres de verdad, Fidel no sería nunca más presidente.

—Los nuevos gobiernos de la región de Uruguay, Argentina, Brasil, Venezuela, entre otros, tienen ahora un buen relacionamiento con Castro. ¿Eso podría ir contra todas esas acciones internacionales que se realizan, incluida las suyas?

—Actualmente yo soy muy optimista, justamente porque por primera vez estoy observando un apoyo internacional y una sensibilidad frente al tema que antes no veía. Como que el mundo estaba sordo y ahora se despierta a una realidad cubana que tiene 46 años de dictadura y mentiras. En cuanto a los gobiernos de Uruguay, Argentina, Brasil, Chile y otros, yo les digo que se debe estar muy alerta porque Fidel se ha hecho un aliado bastante peligroso que es Hugo Chávez. Son el mismísimo diablo los dos. Ahora, por ejemplo, Chávez le suministra petróleo a Fidel, quién a la vez lo vende por otro lado. Sino, ¿cómo se justifica que el pueblo cubano sufra a diario apagones de 14 y 16 horas con esos calores intensos? Es Fidel quien tiene al pueblo sufriendo y de rodillas. Que lo sepan por una cubana.

COMITE INTERNACIONAL POR la DEMOCRACIA
En un encuentro de mujeres representantes de 10 países de América y Europa, realizado en Buenos Aires, y convocado por Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (Cadal) y la Fundación Konrad Adenauer, se creó el Comité Internacional de Mujeres por la Democracia de Cuba, con la adhesión de más de un centenar de políticas, académicas, periodistas, legisladoras, ex líderes de Estado, represen antes de organismos de derechos humanos, activistas cubanas del exilio, entre otras.

De Uruguay, participaron Beatriz Castillo (edila Partido Colorado), Blanca Repetto (edila Partido Nacional), Glenda Rondán (edila Partido Colorado), Claudia Italiano (Partido Colorado), Margarita Reyes, la diputada Sandra Etcheverry (Partido Nacional), Stella López (Partido Nacional).

El Comité Internacional por la Democracia de Cuba resolvió "que las mujeres libres del mundo debemos escuchar y solidarizarnos con las Damas de Blanco y todas las cubanas activistas de derechos humanos, invitándolas a nuestros foros para que puedan tener una voz y apoyarlas en sus retos y luchas por obtenerlos".

Líderes femeninas en sus países solicitarán a sus gobiernos exigir al de Fidel Castro la presencia en la Isla "de organismos internacionales y organizaciones de derechos humanos que vigilen la situación de los disidentes encarcelados y la realidad cubana".

Asimismo, el Comité convocó a una iniciativa mundial para "la adopción de presos políticos cubanos y sus familias, brindándoles apoyo y haciendo seguimiento y difusión de su situación, y a iniciar una campaña de recolección de firmas de líderes democráticos para abogar por una amnistía".