Mapa del sitio  Seguinos en Facebook  Seguinos en Twitter  Seguinos en Instagram  Seguinos en Youtube  English version
Observatorio de Relaciones Internacionales y Derechos Humanos
 
Una iniciativa en favor del libre comercio
17 de marzo de 2003
Con sede en Costa Rica, se acaba de crear la Asociación de Consumidores Libres (www.consumidoreslibres.org), cuyo objetivo consiste en “Defender a ultranza los derechos de los consumidores frente al Estado y los productores e industriales.
Gabriel C. Salvia
@GabrielSalvia
 

Con sede en Costa Rica, se acaba de crear la Asociación de Consumidores Libres (www.consumidoreslibres.org), cuyo objetivo consiste en “Defender a ultranza los derechos de los consumidores frente al Estado y los productores e industriales. Lo que significa el derecho a comerciar (comprar, vender, importar, exportar, intercambiar, regalar, recibir regalos, etc. sin ninguna restricción) el cual incluye el derecho a adquirir bienes y servicios de cualquier oferente sin importar su raza, religión, nacionalidad, afinidad sexual y cualquier otra característica”.
Esta iniciativa surgida en Centroamérica merece ser aplaudida, pues no se limita a fines declarativos sino también a presionar a favor del libre comercio en los ámbitos donde predominan los lobbies sectoriales y los grupos antiglobalización que defienden políticas violatorias de la igualdad ante la ley. Así lo manifiesta esta asociación al señalar: “cualquier limitación a las importaciones, cualquier subsidio a las exportaciones con dineros de los consumidores y la monopolización de cualquier mercado por el Estado, constituye una violación a los legítimos derechos de los consumidores”.
De esta manera, la Asociación de Consumidores Libres se plantea como fines: a) Lograr la apertura unilateral y absoluta de los mercados de bienes, servicios, capitales y factores; b) Lograr la eliminación y prevención de todo monopolio u oligopolio creado por ley; c) Luchar por la igualdad de derechos entre productores y consumidores; tanto en el área del comercio internacional como el de los subsidios y otros incentivos; y d) Participar activamente en las negociaciones de los “tratados de libre comercio” con el fin que no se violen los derechos del consumidor.
La defensa del libre comercio es uno de los mayores desafíos para las sociedades libres. Hoy día siguen siendo tan válidos, como hace tiempo, los argumentos morales a favor de los derechos individuales a comerciar entre personas de distintos países. De la misma manera, siguen siendo tan fuertes las presiones sectoriales de aquellos que –a costa del consumidor local- pretenden obtener con el favor legal una ganancia mayor a la que obtendrían en un mercado libre de restricciones arancelarias. Es que resulta más fácil para el productor inescrupuloso convencer a los políticos y a la opinión pública con argumentos nacionalistas o –directamente- sobornando a los funcionarios cuyo poder discrecional permite que unos pocos se enriquezcan a costa de muchos.
Pero al mercantilismo se suma también la acción de los grupos antiglobalización, quienes paradójicamente dicen defender a los más pobres promoviendo restricciones comerciales que impiden alcanzar una mejor calidad de vida. Por eso es importante recalcar el derecho de los consumidores a adquirir bienes sean o no producidos en el país donde viven. Ese es su derecho, como es su derecho elegir un producto y no elegir otro, y como es una violación a sus derechos impedir legalmente que en una determinada actividad exista más de un oferente.
Por eso son muy necesarias las actividades que desarrollará la Asociación de Consumidores Libres, como por ejemplo: Auspiciar y desarrollar campañas educativas sobre cuales son los verdaderos derechos de los consumidores; Realizar estudios para mostrar las verdaderas dimensiones de las intervenciones nacionales e internacionales que afectan tanto a productores como consumidores; Tomar posición contraria frente a los gremios de productores e industriales cada vez que sus demandas lesionen los derechos de los consumidores; Exigir y participar en las negociaciones de libre comercio para proteger los derechos de los consumidores; Iniciar como parte, o intervenir, en calidad de coadyuvantes en los procedimientos de la Sala Constitucional y los tribunales de justicia para defender los derechos e intereses legítimos de los consumidores; y preparar y someter a la Asamblea Legislativa proyectos de ley que defiendan los derechos de los consumidores.
Con mucho más que palabras, la Asociación de Consumidores Libres es una valiosa iniciativa a favor de la libertad y la prosperidad de los habitantes de América Latina.

Gabriel C. Salvia es Director del Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina www.cadal.org