Derechos Humanos y
Solidaridad Democrática Internacional

Prensa

20 de febrero de 2006

Desde Argentina buscan cómo promover la democracia en Cuba

Fuente: El Nuevo Herald (Miami, Estados Unidos)

PABLO ALFONSO
El Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL) una organización no gubernamental con sede en Buenos Aires, Argentina, ha lanzado una intensa campaña en favor del respeto a los derechos humanos en Cuba bajo el lema "No ser cómplice del silencio que buscan las dictaduras".

De acuerdo con dirigentes de esa institución la campaña obedece a una cuestión de solidaridad internacional que al mismo tiempo sirve para fortalecer valores básicos de la democracia Argentina.

''Si en nuestro país mucha gente manifiesta distintas formas de simpatía con una larga dictadura, entonces los valores democráticos no están firmes en la Argentina y en algunos casos están muy en duda la sincera defensa de los derechos humanos'', apuntó Gabriel Salvia, director general de CADAL .

La iniciativa de CADAL cuenta con la adhesión de destacadas figuras en la defensa de los derechos humanos, como Pat Derian, ex Secretaria de Derechos Humanos del Presidente estodounidense Jimmy Carter; José Miguel Vivanco, Director Regional de Human Rights Watch y el periodista, Robert Cox.

En el contexto de esa campaña, CADAL envió el pasado martes una carta al Canciller argentino Jorge Taiana, solicitando que se asigne a un representante en la embajada de ese país en Cuba para dar seguimiento a los casos de violación de derechos humanos en la isla.

Además de la propuesta dirigida al Canciller Taiana, CADAL lleva a cabo otras gestiones entre las que se destacan:

* Pedido formal al gobierno argentino para que condene a Cuba en Ginebra por aplicar expresamente un sistema legal que viola los derechos humanos, refutando así los argumentos ofrecidos por el gobierno para justificar una abstención.

* Convocatoria a ONG's que promueven la democracia en Argentina y América Latina para conformar la Red por la Libertad de Asociación en Cuba, con el objetivo de que los ciudadanos cubanos tengan los mismos derechos que nosotros.

* Publicación del libro "Las damas de blanco: Las mujeres de los prisioneros de la primavera negra de Cuba".

* Seguir apoyando una investigación académica independiente sobre la relación del gobierno de Fidel Castro con la dictadura militar argentina.

Utilizando como antecedente que en tiempos de las dictaduras militares argentinas, varias embajadas extranjeras en Buenos Aires, sirvieron de sostén y apoyo a los argentinos perseguidos por sus ideas democráticas, CADAL le recuerda al canciller Taiana que ``a diferencia de otros países donde se violan los derechos humanos, en Cuba existe una sistema legal que expresamente reprime los derechos fundamentales, como surge de la lectura y aplicación de su Constitución, Código Penal y Leyes Especiales como la No.88''.

''En consecuencia, para CADAL la Argentina debería liderar en América Latina este compromiso diplomático con los derechos humanos en Cuba'', asegura la misiva.

La carta cita testimonios de diplomáticos y periodistas que estuvieron en Buenos Aires durante la última dictadura militar, como el del Cónsul italiano Enrico Calamai y el adjunto de la sección política en la embajada de Estados Unidos Allen Harris, junto al testimonio del periodista Héctor Timerman, actual Cónsul de la Argentina en la ciudad de Nueva York.

''Yo recuerdo y me imagino que será esto importante para los colegas cubanos que están presos en este momento, que fuimos apoyados de una forma categórica aquí en Argentina por las embajadas de Francia, Italia, Venezuela, Estados unidos, y una de las maneras que tenían de ayudarnos era justamente sacarnos de esta situación de no existencia en la que el régimen nos quería colocar'', afirma Timerman en la misiva.

Para CADAL, afirma el documento dirigido al Canciller argentino, los citados testimonios deberían ser suficientes para no ser cómplices del silencio que busca la dictadura de Fidel Castro y ayudar a quienes son perseguidos, hostigados, amenazados y encarcelados en Cuba por tener opiniones diferentes al gobierno y por luchar pacíficamente en favor de la apertura democrática y el respeto a las libertades fundamentales en la isla.