Derechos Humanos y
Solidaridad Democrática Internacional

Prensa

6 de junio de 2006

¿La globalización de las dictaduras?

Fuente: La Gran Epoca (Nueva York, Estados Unidos)

Gentileza de Gabriel C. Salvia
Director del Centro para la Apertura y Desarrollo de América Latina (CADAL)

El Salón del Consejo de Derechos Humanos de la ONU. (Stan Honda/AFP/Getty Images) Del total de cuarenta y siete países que integrarán el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, los veinticuatro países “libres” son: Alemania, Argentina, Brasil, Canadá, Filipinas,Finlandia, Francia, Ghana, Gran Bretaña, Holanda, India, Japón,Malí, Mauricio, México, Perú, Polonia, República Checa,República de Corea, Rumania, Senegal, Sudáfrica, Suiza y Uruguay. Por su parte, los catorce países “parcialmente libres”son: Bahrain, Bangladesh, Djibouti, Ecuador, Gabón, Guatemala,Indonesia, Jordania, Malasia, Marruecos, Nigeria, Sri Lanka, Ucrania y Zambia. Finalmente, los nueve países “no libres”son: Arabia Saudita, Argelia, Azerbaiján, Camerún, Cuba, China, Paquistán, Rusia y Túnez.

Al respecto, de los cuarenta y siete países, nueve están considerados como No Libres, catorce como Parcialmente Libres y veinticuatro como Libres, según la clasificación que realiza Freedom House. De esta manera, solamente son países libres el cincuenta por ciento de los nuevos integrantes del organismo que reemplaza a la cuestionada Comisión.

Sin dudas, no es un buen comienzo que este flamante Consejo esté integrado por países en los cuales, en mayor o en menor medida, se violan los derechos humanos, y donde hipócritamente hasta países que disfrutan de las libertades democráticas apoyan con su voto a las dictaduras.

Y lo anterior contradice inicialmente la intención de la Organización de las Naciones Unidas, donde oficialmente se había señalado que “Cuando se realicen la votación para elegir a los miembros del Consejo, los Estados Miembros tomarán en cuenta la contribución de los candidatos a la promoción y la protección de los derechos humanos”. En esa ocasión, la prestigiosa ONG Human Rights Watch había alertado que a las elecciones para designar los cuarenta y siete miembros del nuevo CDH se habían presentado “28 países que pueden ser descritos como violadores de los derechos humanos y que no cumplen los requisitos para sentarse en el Consejo”. Asimismo, el director ejecutivo de HRW, Hillel Neuer, consideró que “la legitimidad del nuevo Consejo se basará en la credibilidad de sus estados miembros fundadores”. Neuer, mediante un comunicado de prensa difundido en Ginebra, había indicado que “algunos de los más conocidos y sistemáticos violadores de los derechos humanos, como China, Cuba, Rusia, Arabia Saudita y hasta Irán, que deniega el Holocausto, podrían ser electos”.

Por ello, y en coherencia con la iniciativa de la ONU, los países democráticos deberían haber rechazado las nominaciones de los siguientes países, todos ellos reincidentes violadores de los derechos fundamentales: Arabia Saudita, Argelia, Azerbaiján, Camerún, Cuba, China, Paquistán, Rusia y Túnez, basándose para ello en los informes publicados por prestigiosas organizaciones internacionales como Human Rights Watch y Amnistía Internacional.

Y dado que los miembros del flamante Consejo se someterán a un nuevo mecanismo de revisión universal del Consejo durante la duración de su membresía, cuyas modalidades y la frecuencia de este mecanismo universal de revisión periódico serán decididas por el Consejo durante el año siguiente a su primera sesión, era muy importante que en la primera integración del Consejo de Derechos Humanos de la ONU existiera una presencia mayoritaria de países libres debido a que las dictaduras intentarán boicotear cualquier iniciativa tendiente a que se ponga en evidencia las denuncias de violaciones a derechos humanos en sus países.

Derechos humanos silenciados

Un dato muy controvertido de esta votación de los primeros países que integrarán el Consejo de Derechos Humanos de la ONU y que se realizó el pasado 9 de mayo, fue el carácter secreto de la misma, lo cual evidencia la falta de un real compromiso internacional con las víctimas de las violaciones de sus libertades fundamentales y demuestra el apoyo global que tienen las dictaduras.

Así, al ser el voto secreto, la mayoría de los países prefieren escudar su apoyo a los regímenes represivos antes que aprovechar ese método cuestionable para ocultar su rechazo a los mismos. O sea, en países como los de América Latina, donde, por ejemplo, fijar posición política frente a la dictadura cubana desata una fuerte discusión interna, el secreto del voto ha servido para apoyar, y no para rechazar, al régimen de Fidel Castro.

La cuestión del secretismo del voto para elegir a los primeros países miembros del Consejo de Derechos Humanos de la ONU despertó muchos cuestionamientos en Chile, donde la ex Canciller y actual Senadora Soledad Alvear expresó “Preferiría que se expresara cuáles han sido las votaciones que nuestro país ha tenido en esta materia. Si hay razones poderosas de Estado para no hacerlo, las comprenderemos. Pero en lo posible creo, sobre todo en algo como son los derechos humanos, que debemos ser extremadamente coherentes con lo queremos en el país y también en el ámbito internacional”.


Situación de los Derechos Humanos en los países No Libres que integran el Consejo de DDHH de la ONU

Argelia
El presidente Abdelaziz Buteflika resultó elegido de nuevo en abril. De acuerdo con las cifras oficiales, obtuvo casi el 85% de los votos emitidos. En agosto, el general Mohamed Lamari, jefe del Estado Mayor del ejército, dimitió. Había sido una figura fundamental del mando militar en la época en que las fuerzas armadas cometían violaciones generalizadas de derechos humanos en el contexto del conflicto interno, incluidas tortura, ejecuciones extrajudiciales y “desapariciones”. Hubo manifestaciones, huelgas y protestas generalizadas, motivadas por una serie de problemas sociales, económicos y políticos que incluían la falta de agua, empleo y vivienda, la mala administración pública y la corrupción. Según informes, el agua potable llegaba a las viviendas sólo una vez cada tres días en la capital, Argel. De acuerdo con las cifras oficiales, un tercio de la población adulta estaba desempleada.

Azerbaiyán
Más de un centenar de activistas de la oposición política fueron juzgados por su presunta participación en actos de violencia que se habían producido después de las elecciones de octubre de 2003. Al menos 40 de ellos fueron condenados a prisión en juicios que, según informes, no cumplieron las normas internacionales de justicia procesal. Los informes indicaban que los tribunales admitieron pruebas obtenidas presuntamente bajo tortura. Entre los centenares de personas que quedaron en libertad durante el año había presos políticos.

Camerún
El gobierno, que empleó la violencia para acabar con las reuniones pacíficas de la oposición, se mantuvo en el poder tras las elecciones presidenciales. Dirigentes políticos fueron detenidos para impedir la celebración de reuniones y manifestaciones públicas. Un preso político murió en prisión, al parecer debido a una negligencia médica. El gobierno no llevó a cabo investigaciones independientes ni públicas sobre los informes de tortura, “desapariciones” o muertes bajo custodia.

China
China está gobernada por un partido único, el Partido Comunista Chino (PCCh), el cual no mantiene elecciones democráticas ni independencia judicial. Censura la libertad de expresión y los medios de comunicación, incluido Internet. Reprime la libertad de creencia (persecución a cristianos, budistas, practicantes de Falun Gong y otros) y a minorías étnicas como los tibetanos, uigures y mongoles. A la vez, se niega el acceso a la información a los ciudadanos, tal como sucede con la masacre de Tiananmen (1989), de la cual hoy en día se carecen de las cifras de las personas heridas, fallecidas o arrestadas. Las protestas pacíficas hacia el régimen resultan reprimidas por las autoridades. No se tolera la difusión de información en Internet, por lo cual ahora resultan vigilados todos los mensajes entrantes y salientes de la web en China y se imponen castigos a quienes presentan visiones disidentes con la línea de pensamiento y expresión aprobada por las autoridades, sean académicos, reporteros o simples ciudadanos que expresan su punto de vista. Recientente periodistas y testigos detallaron la existencia de 36 campos de exterminio en China donde no sólo se tortura y asesina a presos ilegalmente detenidos por sus creencias, sino que incluso se extirpan órganos de personas con vida para ser vendidos.

Cuba
Cuba sigue siendo una anomalía en América Latina: un gobierno no democrático que reprime casi todas las formas de disidencia política. El Presidente Fidel Castro, que ahora cumple 47 años en el poder, no ha mostrado voluntad alguna de considerar siquiera reformas menores. En cambio, su gobierno continúa asegurándose de la conformidad política mediante enjuiciamientos penales, detenciones a largo y corto plazo, acoso de masas, advertencias policiales, vigilancia, arrestos domiciliarios, restricciones sobre los viajes y despidos laborales por motivos políticos. El resultado final es la negación sistemática a los cubanos de los derechos fundamentales a la libertad de expresión, asociación, asamblea, privacidad, movimiento y debido proceso legal.

Pakistán
Constantes violaciones a los Derechos Humanos tienen lugar en Pakistán: discriminación y mal trato hacia las mujeres y minorías religiosas, detenciones arbitrarias hacia quienes se oponen al régimen, intimidación hacia los medios de comunicación. A su vez, el Presidente de Pakistán, Pervez Musharraf, posee el puesto de comandante de las fuerzas armadas, lo cual mantendrá vigente «hasta que los intereses de la nación lo requieran». Por ende, ambos lugares serán ocupados por la misma persona hasta que tengan lugar las elecciones de 2007.

Rusia
El presidente actual de la Federación Rusa es Vladimir Putin. Si bien resultó electo, se criticaron las elecciones alegando que carecían de transparencia, puesto que los medios de comunicación se mostraban favorables a la candidatura del presidente electo. Se aprobó en junio una ley que prohibía la celebración de manifestaciones en diversos lugares públicos como las inmediaciones de residencias presidenciales, juzgados y cárceles, imponiendo a su vez limitaciones severas a la organización de manifestaciones y actos públicos. Quienes son calificados como sospechosos de terrorismo resultan por ley castigados con una condena de 20 años de prisión a cadena perpetua.En diciembre, la cámara baja del Parlamento aprobó la abolición de los comicios para elegir a los gobernadores regionales, a pesar de las críticas generalizadas contra tal reforma por considerar que constituía una limitación de los derechos civiles y políticos.
En el futuro, los gobernadores serían nombrados por el presidente. Por tercera vez, la Comisión de Derechos Humanos de la ONU no aprobó ninguna resolución sobre la situación de los derechos humanos en Chechenia. En octubre, la Comisión de Asuntos Jurídicos y Derechos Humanos, en su informe a la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, condenó la situación de los derechos humanos calificándola de «catastrófica».

Túnez
El gobierno de Túnez se encuentra bajo el mando de Zine el-Abidine Ben Ali, líder de la Asamblea Constitucional Democrática. El gobierno utiliza al terrorismo y al exterminio religioso como amenaza hacia la disidencia pacífica. Asimismo, no se toleran críticas al gobierno. Aquellos que se encuentran bajo arresto sufren la tortura y los malos tratos, con el propósito de obtener información. Se permitió en 2005 el ingreso de la Cruz Roja a las cárceles de Túnez.