Derechos Humanos y
Solidaridad Democrática Internacional

Prensa

28 de junio de 2006

Uruguay comienza a esperar a Castro

Fuente: El Nuevo Herald (Miami, Estados Unidos)

Por Pablo Alfonso

El gobierno de Uruguay ya está deshojando la margarita sobre la anunciada visita del dictador cubano Fidel Castro. Viene o no viene? Si, no, si,etc...

Aunque todavía faltan cuatro meses para la próxima Cumbre Iberoamericana, que se celebrará esta vez en Montevideo, las autoridades uruguayas han anticipado que Castro visitará ese país, citando fuentes de la cancilleria cubana.

Nada nuevo en esa anticipada visita. Es lo mismo que ha ocurrido en las cuatro últimas cumbres anteriores en las cuáles no ha participado el dictador cubano, a pesar de haber confirmado antes su asistencia.

Esta vez los organizadores de la Cumbre y quienes siguen de cerca la política internacional consideran bastante probable el viaje de Castro. Para ello, toman en cuenta que para noviembre, mes en que está programado el encuentro, Castro estará presidiendo el Movimiento de los No Alineados que se celebrará en La Habana el próximo mes de Septiembre. Con esa investidura y arropado de cerca por sus colegas de Venezuela y Bolivia, Castro espera que su visita a Uruguay tenga un impacto más allá de los habituales espacios que le dedica la prensa.

Cómo es habitual en los preparativos de los viajes de Castro ''una comisión presidencial'' cubana se encuentra de visita en estos días en Montevideo, estudiando los mecanismos de seguridad.

Por lo pronto ya han comenzado a debatirse en Uruguay los pro y los contra que puede provocar la presencia de Castro.

El diario uruguayo La República tituló en su portada del domingo 25 de junio: "Viene Fidel: preocupa su seguridad durante la Cumbre Iberoamericana''. Citando fuentes diplomáticas cubanas, que no identificó, el diario dijo que ''Los funcionarios caribeños estudian lazos uruguayos con la organizacion anticastrista CADAL, que financian fundaciones norteamericanas''. De acuerdo al diario uruguayo, los funcionarios cubanos explicaron que su principal preocupación se centra en las conexiones que en Argentina y Uruguay tiene el Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL).

Ni lerdos ni perezosos los ejecutivos de CADAL, que tiene su sede central en Buenos Aires, Argentina, solicitaron una entrevista con el embajador de Uruguay en Argentina, Francisco Bustillo, para aclararle cualquier duda que tenga sobre la organización.

Asimismo CADAL solicitó de manera formar a Carlos Alvarez, titular de la Comisión Permanente del Mercosur, quien en más de una oportunidad ha participado en actividades auspiciadas por esa ONGL ``que emita un comunicado oficial rechazando cualquier tipo de vinculación de CADAL con actividades que no sean pacíficas''.

En una nota de prensa titulada ''Castro le teme a la solidaridad latinoamericana con los demócratas cubanos'' CADAL explicó que ``es una fundación con personería jurídica otorgada por la Inspección General de Justicia de la República Argentina, cumpliendo en tiempo y forma todos los requisitos legales que requiere su funcionamiento''.

''A diferencia de la opacidad del régimen cubano, toda la actividad de CADAL es transparente y sus actividades, contrapartes y presupuesto estan disponibles en su sitio web www.cadal.org'', subrayó la nota.

El comunicado, firmado por su presidente, Gabriel C.Salvia y por el Coordinador de Programas en Uruguay, Carlos Alvarez, expresa que ''la real preocupación'' del régimen castrista ``es la eficaz tarea que viene realizando CADAL denunciando las violaciones a los derechos humanos en Cuba, informando sobre el trabajo heroico que realizan los demócratas en la isla y sumando la condena a este régimen totalitario por parte de personalidades democráticas de América Latina''.

``El único temor que debe tener el anciano dictador cubano Fidel Castro, es que a través de CADAL los líderes democráticos de América Latina que defienden honestamente los derechos humanos, le reclamen en su visita a Montevideo para participar de la XVI Cumbre Iberoamericana, lo mismo que oportunamente le exigió la viuda de Salvador Allende: elecciones libres en Cuba''.

Como decía el principio de esta columna todavia falta mucho tiempo para que las autoridades terminen de deshojar la margarita, pero no hay dudas de que la anunciada visita de Castro a Montevideo, ya está dando de que hablar.