Derechos Humanos y
Solidaridad Democrática Internacional

Prensa

22 de diciembre de 2003

ENTRE DUDAS Y PRESIONES

Fuente: La Nación (Buenos Aires, Argentina)

Por Jorge Elías

APOYO. Néstor Kirchner quiso aprovechar la escenografía: los presidentes del Mercosur, reunidos en Montevideo, podían significar un buen espaldarazo para embestir contra el Fondo Monetario Internacional (FMI). Después de ello, sin embargo, algunos medios de comunicación de la Argentina y de Brasil interpretaron que no cosechó el apoyo deseado, razón por la cual el canciller Celso Amorim llamó el miércoles, a las 9 de la mañana, a su par argentino, Rafael Bielsa. Palabras más, palabras menos, le preguntó si Kirchner necesitaba un respaldo explícito o "algo así", de parte de Lula.

Bielsa, todavía inmerso en la carta de Amorim en la cual invitaba a un diplomático argentino a formar parte de la misión de Brasil ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas desde el 1° de enero próximo, procuró explicarle que se trató de un malentendido de algunos medios gráficos (entre los cuales no incluyó a LA NACION). "Por ahora, no les pedimos nada", redondeó, dejando el camino expedito, sin embargo, para eventuales necesidades de ese tipo.

 

PRESION. Pregunta: "¿Sentís que en la embajada argentina los disidentes pueden encontrar apoyo humanitario?", disparó el panel integrado por los periodistas Fernando Ruiz y Sylvina Walger.

Respuesta de Berta Antúnez Pernet, hermana del preso político Jorge Luis García Pérez Antúnez (condenado a 17 años de cárcel en 1990 en Cuba): "Si bien yo nunca he ido, creo que en todo lugar donde haya personas de buena voluntad nosotros tenemos que encontrar apoyo. Donde haya personas de buena voluntad, personas buenas, a las que les guste vivir en democracia y les guste vivir y aceptar la ley de Dios, consideramos que seremos amparados y que también se acepte darnos una ayuda humanitaria, porque es conocida la situación que se vive en Cuba".

Fue durante una videoconferencia realizada en el Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (Cadal), en Buenos Aires, con motivo del Día Internacional de los Derechos Humanos.

REVISION. De paso por Buenos Aires, el subdirector de la Oficina de Diplomacia Pública y Asuntos Públicos para el Hemisferio Occidental del Departamento de Estado norteamericano, Bernard Shinkman, se mostró cauto a la hora de evaluar al gobierno argentino.

"Somos optimistas", dijo a LA NACION, y se reservó, como buen diplomático, todo aquello que pudiera sembrar dudas en Washington.

Fue durante un almuerzo con un grupo de periodistas, en el que Shinkman se mostró más dispuesto a escuchar que a hablar, sobre todo por el objetivo de su trabajo: mejorar la imagen de los Estados Unidos en América latina.

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La Nación (Buenos Aires, Argentina)
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