Derechos Humanos y
Solidaridad Democrática Internacional

Prensa

8 de agosto de 2005

Mujeres piden Libertad para Cuba

Fuente: El Mercurio (Chile)

Encuentro internacional en Argentina:

Políticas, académicas y activistas crearon el "Comité internacional por la democracia" en ese país.

ERIKA LÜTERS GAMBOA
Enviada especial

BUENOS AIRES.- Cada domingo un grupo de mujeres llega hasta la iglesia de Santa Rita, en La Habana, para pedir por sus familiares a la patrona de los imposibles. Son las "Damas de Blanco", esposas y madres de los disidentes presos en Cuba.

Luego de la misa realizan una caminata, en silencio, y luego se dispersan. Es la única forma de protesta que tienen.

Ayer, otro grupo de mujeres, pero en Buenos Aires, concurrió a la parroquia de Santa Rita en el barrio de San Isidro, para sellar de manera simbólica el recién creado "Comité internacional de mujeres por la democracia en Cuba". Bajo un cielo limpio, pero con un sol que apenas entibiaba la mañana bonaerense, las participantes cumplieron con el mismo rito que las cubanas. En silencio dieron una vuelta a una pequeña plaza junto a la iglesia y luego asistieron a la misa.

En el grupo participan más de 50 mujeres, ex y actuales funcionarias de Estado, líderes de organismos regionales e internacionales, intelectuales, académicas, periodistas, activistas de derechos humanos y de organizaciones no gubernamentales, parlamentarias de Europa y América Latina y representantes del movimiento cívico cubano.

Éstas fueron convocadas a Argentina por el Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina, Cadal, y la Fundación Konrad Adenauer.

Durante la jornada, que comenzó el viernes, las participantes tuvieron la oportunidad de ver un video con crudas imágenes. El testimonio más conmovedor fue el rescate de los cuerpos de dos niñas muertas por inanición en Callo Perro (Bahamas), hasta donde llegaron huyendo de la isla con su familia.

Las imágenes arrancaron lágrimas, especialmente a Blanca González, madre del periodista Normando Hernández, condenado a 20 años de cárcel. "Necesitamos un apoyo internacional muy grande, que se le reclame a Fidel Castro la libertad de todos los presos, que no han cometido delito alguno. Las cárceles son deplorables. Si en 46 años nadie le ha ablandado el corazón a Castro, quizá uniendo fuerzas a nivel internacional se puede lograr algo", dice a "El Mercurio".

Una de las asistentes al encuentro estuvo hace 15 días en Cuba y vivió de cerca la experiencia de las "Damas de Blanco". "Cuando vi la fortaleza de esas mujeres y la esperanza que tienen en la ayuda internacional, me motivó mucho más. El saber de que no están solas las mantiene fuertes", relata la diputada federal mexicana por el Partido de Acción Nacional (PAN), María Guadalupe Suárez.

Pero el apoyo viene también de Europa. Uno de los testimonios presentados que más llamó la atención fue el de la joven checa Kristina Prunerova, quien pasó la última Navidad junto con algunas "Damas de Blanco" en Cuba. Y aunque no habla una sola palabra de castellano, sí pudo percibir la tristeza de las mujeres en esa fecha tan particular. Destacó la tremenda solidaridad que apreció entre ellas, "cosa que jamás ocurrió entre los disidentes de la Checoslovaquia comunista", recordó.

Damas obsesionadas

¿Por qué Europa se interesa en Cuba? "Sólo por lo que ocurre con los derechos humanos", responde la holandesa Liduini Zumpolle, secretaria de la fundación Cuba Futuro.

"EE.UU. siempre ha determinado la política hacia Cuba y eso ha tenido como resultado que Europa no se involucrara más. Pero cuando uno conoce toda la miseria y el drama que hay en Cuba, yo no entiendo cómo hay gente que no se interesa en lo que allí ocurre", indica.

Zumpolle ha trabajado toda su vida en ONG's relacionadas con los derechos humanos y con refugiados políticos, pero cuenta que jamás ha conocido a gente tan obsesionada con lo que pasa en su país como los cubanos. "Todo el día hablan de su país. La frustración de los exiliados es la más grande que he conocido", afirma.

La jornada del viernes culminó con la intervención de Mariana Aylwin, quien destacó la importancia de luchar contra las dictaduras "sean de izquierda o derecha" y de la fuerza que infunde a quienes se oponen y luchan contra éstas, el saber que "existe un interés internacional por lo que les está ocurriendo".

El papel de la Iglesia

"Nosotros no queremos derrocar a Castro, simplemente queremos sanar al hombre cubano". Con esas palabras durante la homilía de ayer el padre Adrián Santarelli resumió la labor que realiza la Iglesia católica en Cuba.

"Allá la Iglesia tiene un montón de restricciones para poder vivir públicamente la fe, pero su papel es fundamental para ir acompañando las limitaciones sociales que sufre el país", señaló en conversación con "El Mercurio". El padre vivió 10 años en la provincia de Olguín, a más de 700 kilómetros de La Habana y conoció personalmente a algunas de las "Damas de Blanco".