Derechos Humanos y
Solidaridad Democrática Internacional

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28 de febrero de 2018

Satisfacción simbolica

(7 Miradas) Con este tipo de issues de satisfacción simbólica se empiezan a tejer los relatos de los proyectos políticos. Vale recordar que el kirchnerismo lo empezó a encontrar a partir de uno de sus peores momentos: la crisis del campo. Nada es casual. Nada es gratis.
Por Carlos Fara
@carlosfara

(7 Miradas) Le aconsejaba Dick Morris a Bill Clinton que se expresara públicamente en todos aquellos temas en los cuales hubiera un alto % de opinión pública a favor. Los denominaba “the sixties”, es decir, los issues que obtuvieran un 60 % de apoyo en la sociedad. De esta manera se cumple con un requisito clave de todo liderazgo: mostrar empatía con un sentir popular. Es como ir surfeando las olas cambiantes del electorado.

Esta tendencia no fue algo que se solo utilizó Clinton, sino que se ha convertido en un clásico de la mediatizada política contemporánea. Por ejemplo, en los primeros tiempos del gobierno de Rodriguez Zapatero, el presidente del gobierno español puso a debate 2 temas álgidos para los sectores más tradicionalistas de su país: 1) que el Estado deje de sostener el culto católico, y 2) el matrimonio entre homosexuales, y que eso incluya el permiso de adopción. La estrategia era muy clara: ambos ítems contaban con un amplio apoyo en el electorado español; el Partido Popular solo puede oponerse por ideología y perderá el debate en la opinión pública; resultado: tanto para Zapatero. Algo así como ganar una guerra sin disparar una sola bala.

En los últimos días el oficialismo abrió la puerta a 2 temas polémicos: 1) permitir el tratamiento legislativo del aborto, y 2) comenzó la polémica sobre si los extranjeros no residentes deben o no pagar por tratamientos médicos o su educación universitaria en la Argentina.

En el primero claramente la cuestión es más polémica porque probablemente divida a la gran mayoría de los bloques, salvo sectores progresistas y de izquierda. El propio Macri dijo que él está a favor de la vida, pero no se le debía tener miedo a su tratamiento parlamentario, y que cada legislador vote según su conciencia. Como es un tema harto espinoso, es muy difícil predecir para dónde irá la opinión pública, ya que ninguna encuesta que haga la simple pregunta de “Ud. está de acuerdo o en desacuerdo con los que están a favor del aborto?” clarificará la cuestión.

Sin embargo, cuál es el rédito presidencial?

  • el mensaje de “no se crean que solo somos de derecha, somos librepensadores, si hay consenso en el Congreso no me opongo”; es decir, alguien de derecha se opondría férreamente.
  • Soy tolerante: “terminemos con la tabúes: si hay consenso en el Congreso, listo. No voy militar a favor, ni en contra. Solo voy a dar mi opinión”.
  • Meter en líos al arco adversario: si bien el bloque oficialista otorga la libertad de conciencia, eso no necesariamente puede ser así en el resto, empezando por la sempiterna CFK que siempre se opuso al tema como moneda de pago a la Iglesia.

El segundo puede ser un globo de ensayo, pero es un tema del que se viene hablando hace mucho en la Argentina, y que por supuesto reaviva varias cuestiones que pueden favorecer a consolidar el núcleo del voto Cambiemos:

  • Para qué se usan mis impuestos?
  • CFK fue muy laxa con el tema de la Patria Grande y la apertura a los extranjeros
  • Abre una puerta liberal / conservadora / nacionalista que le viene de perillas al presidente.

Todo esto viene en el vacío? En absoluto. Viene luego de la semana del acto de Moyano, el inicio del conflicto docente, los restos de los affaires de Triaca y Gilligan, la inflación de febrero que se acercará al 2,5 %, un dólar inquieto, unas tasas de referencia que no bajarán en el corto plazo, el techo del 15 % para las negociaciones paritarias, y el debate sobre derechos humanos y el caso Chocobar, y por si esto fuera poco, los cánticos insultando al presidente en las canchas y otros eventos no futbolísticos.

Por último, cabe señalar que con este tipo de issues de satisfacción simbólica se empiezan a tejer los relatos de los proyectos políticos. Vale recordar que el kirchnerismo lo empezó a encontrar a partir de uno de sus peores momentos: la crisis del campo.

Nada es casual. Nada es gratis.

Fuente: 7 Miradas (Buenos Aires, Argentina)