Derechos Humanos y
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Observatorio de Relaciones Internacionales y Derechos Humanos

30 de enero de 2021

¿Formosistán?

(Clarín) Gildo Insfrán, quien en 2023 cumplirá 28 años en el poder, no tiene nada que enviarle a Saparmurat Niyazov, quien gobernó Turkmenistán desde 1991 hasta su muerte en 2006. Tampoco el autócrata formoseño puede envidiar a los dictadores Islam Karimov, quien gobernó Uzbekistán hasta su muerte en 2016; Nursultan Nazarbayev en Kazajistán, hasta su renuncia en 2019; y Askar Akáyev en Kirguistán, también hasta su renuncia, pero en 2005. Todos estos países, que conformaron la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas se los satiriza como «Absurdistán».
Por Gabriel C. Salvia
@GabrielSalvia

Gildo Insfrán, gobernador de la provincia de Formosa

(Clarín) El partido gobernante en la Argentina, mediante un comunicado firmado por sus autoridades y en el cual acusa de "feroz campaña política y mediática", salió a respaldar al autócrata gobernador de Formosa, Gildo Insfrán, en respuesta a dos presentaciones ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) por las condiciones precarias en las que están las personas alojadas en los centros de aislamiento que montó la gobernación ante el Covid-19.

Sin embargo, Insfrán también es cuestionado por su perpetuación en el poder, desde el 10 de diciembre de 1995 a la fecha, las denuncias de irregularidades que se producen en las elecciones en dicha provincia y la inviabilidad económica de la misma, que recibe más del 90 por cierto de sus ingresos de la coparticipación federal de impuestos.

La Formosa de Insfrán sería calificada como una autocracia, de acuerdo a los indicadores que utilizan varios informes que miden la institucionalidad democrática de los países, como por ejemplo: elecciones libres y justas, libertad de asociación, expresión y prensa, independencia de poderes y posibilidad de sancionar a funcionarios que abusan de su autoridad.

Tomando el Índice de Democracia de The Economist, que basa los resultados en sesenta indicadores que se agrupan en cinco diferentes categorías: proceso electoral y pluralismo, libertades civiles, funcionamiento del gobierno, participación política y cultura política, surge una clasificación que reciben los países de acuerdo a su puntuación, agrupada de la siguiente manera: democracia plena, democracia imperfecta, regímenes híbridos y regímenes autoritarios. En este índice Argentina califica como democracia defectuosa, pero tomando los indicadores que apliquen a un estado sub-nacional, Formosa calificaría muy probablemente como régimen autoritario.

Para el politólogo Carlos Gervasoni, experto en analizar la calidad democrática sub-nacional en la Argentina, el cuarto de siglo que Insfrán lleva en el poder es récord en la Argentina contemporánea. Gervasoni también destacaba en una entrevista en 2019, que “solo 12 de los actuales jefes de estado de los casi 200 países del mundo han tenido mandatos más largos que el que lleva Insfrán gobernando su provincia”.

Insfrán, que en 2023 cumplirá 28 años en el poder, no tiene nada que enviarle a Saparmurat Niyazov, quien gobernó Turkmenistán desde 1991 hasta su muerte en 2006, aunque llegó a establecer la presidencia vitalicia y venía de gobernar esta ex república soviética desde 1985. Tampoco el autócrata formoseño puede envidiar a los dictadores Islam Karimov, quien gobernó Uzbekistán hasta su muerte en 2016; Nursultan Nazarbayev en Kazajistán, hasta su renuncia en 2019; y Askar Akáyev en Kirguistán, también hasta su renuncia, pero en 2005. Todos estos países, que conformaron la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas se los satiriza como “Absurdistán”, término que popularizó Václav Havel y que describe a un país donde el absurdo es la norma, en especial sus autoridades. La provincia de Formosa es el “Absurdistán” de la Argentina.