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04-11-2021

Cuba, canciones prohibidas y protesta social

Temas musicales como Nuestro día ya viene llegando y Patria y vida son una muestra del impacto de determinadas canciones en el imaginario social de naciones donde existe una fuerte censura y represión política porque ofrecen mensajes con los cuales los oprimidos se identifican. Tanto en naciones con sistemas capitalistas como en regímenes comunistas la música de protesta y antisistema se ha convertido en una verdadera válvula de escape para los marginados y los que sufren los efectos de políticas que generan desigualdades e inequidades sociales.
Jorge Luis Lanza Caride
Patria y Vida (Foto: captura)

Las imágenes del estallido social ocurrido en Cuba el 11 de julio del 2021 poseen una singularidad extraordinaria, no sólo porque desde el histórico Maleconazo del 94 no se producía un hecho de similar trascendencia e impacto social, sino por la dimensión simbólica que acompañó las referidas protestas. Porque a diferencia de otros países donde suelen ocurrir estallidos sociales, nadie imaginaría que el título del videoclip Patria y vida interpretado por los artistas Yotuel Romero, Alexander Delgado, miembro del dúo Gente de Zona, Descemer Bueno y los integrantes del Movimiento de San Isidro Randy Malcom, Eliecer Marqués El Funky, Maikel Osorbo y Luis Manuel Otero Alcántara, se convertiría en el himno y la consigna de esas protestas, signo de la influencia que es capaz de ejercer el arte y la música en el imaginario social de una nación.

Hay que tener en cuenta que para la mayoría de los que salieron a protestar ese día asfixiados por la falta de alimentos y energía eléctrica, la histórica consigna de Patria o Muerte enarbolada por el desaparecido mandatario Fidel Castro décadas atrás, no posee significación alguna en el nuevo escenario de crisis que atraviesa la isla hace varios años agudizada por la pandemia de la COVID-19, la ineficiencia del gobierno y las sanciones de Estados Unidos hacia Cuba.

Protestas en Cuba el 11 de Julio de 2021

Sin embargo, este fenómeno político y cultural asociado a la canción Patria y vida no resulta totalmente nuevo en el contexto cubano: décadas atrás durante los años más críticos de la crisis económica y social de los noventa el tema musical Nuestro día ya viene llegando, compuesto por el cantante cubano del exilio Willy Chirino para su disco Oxigeno, se había convertido también en una especie de himno y símbolo, pero en este caso de los balseros que arriesgaban sus vidas por escapar a Estados Unidos y de los cubanos que aspiraban a salir del país por cualquier vía y de alguna manera de todos los que resignados a su cruel realidad no perdían la esperanza de vivir en una Cuba libre y democrática.

El tema musical Nuestro día ya viene llegando fue compuesto en un escenario convulso, cuando la crisis de los balseros se encontraba en su esplendor y había desencadenado profundas tensiones entre el gobierno cubano y Estados Unidos. Incluso hay videos de conciertos que ofreció el cantautor Willy Chirino en centros de refugiados cubanos ubicados en países como Panamá, donde resulta conmovedor ver las lágrimas de los emigrantes cubanos mientras disfrutan del popular tema.

Willy Chirino - Foto: captura

Willy Chirino,  quien nació en Cuba en 1947 pero emigró a Estados Unidos con catorce años radicándose en Miami, es considerado uno de los iconos artísticos del exilio cubano junto a Gloria Stefan y la desaparecida Celia Cruz, incluyendo otras figuras como Arturo Sandoval y Paquito D’Rivera.

Nuestro día ya viene llegando narra la experiencia del mismo Willy Chirino como exiliado cubano en Estados Unidos y devela el drama del exilio, las dificultades que implica asimilar la cultura estadounidense y su  idioma. En ese sentido el tema musical promueve los más genuinos y auténticos valores de la cultura cubana en la diáspora cubana en Estados Unidos. Su simbolismo trasciende el lado político para convertirse en el símbolo de una generación marcada por la emigración a Estados Unidos y la búsqueda de nuevas oportunidades y libertad.

Durante la década del noventa era muy frecuente que los cubanos de la diáspora en Estados Unidos, cuando visitaban a sus familiares en la isla, realizaran fiestas donde se bailaba salsa al ritmo de las canciones de Willy Chirino y Celia Cruz, pero donde escuchar el tema Nuestro día ya viene llegando se había convertido en un verdadero ritual que devela el impacto que ha tenido el trasnacionalismo en las últimas décadas.

Temas musicales como Nuestro día ya viene llegando y Patria y vida son una muestra del impacto de determinadas canciones en el imaginario social de naciones donde existe una fuerte censura y represión política porque ofrecen mensajes con los cuales los oprimidos se identifican.

Tanto en naciones con sistemas capitalistas como en regímenes comunistas la música de protesta y antisistema se ha convertido en una verdadera válvula de escape para los marginados y los que sufren los efectos de políticas que generan desigualdades e inequidades sociales.

En ese sentido el contexto cubano era visto como una singularidad, porque entre las décadas del setenta y ochenta la música de protesta ha estado asociada a ideologías de izquierda siendo legitimada por el discurso oficial del gobierno cubano con íconos como Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Vicente y Santiago Feliú.

Con la crisis de los noventa y la profundización de las desigualdades que contradicen el discurso oficial del socialismo cubano el panorama cambió drásticamente emergiendo agrupaciones disidentes como Los Aldeanos [i] y Porno para Ricardo.

Porno Para Ricardo en la Universidad Di Tella en Buenos Aires

Según la musicóloga Christina Azahar, etnomusicóloga de la Universidad de California, Berkeley: “La música de protesta significativa denuncia actos injustos. Llama a la acción política directa y proporciona un relato alternativo de la historia desde la perspectiva de los grupos marginados. Ayuda si la canción usa metáforas y alegorías para difundir su mensaje, para que no sea censurado o enterrado, y conmueve a la gente de alguna manera. Una gran canción de protesta crea un sentido de comunidad entre sus oyentes”.

Las ideas expuestas por la referida autora explican la trascendencia y el arraigo popular que ha alcanzado el tema musical Patria y vida tanto en Cuba como en el exilio, incluyendo otros países donde existen comunidades de cubanos. Tan es así que desde su estreno ha recibido más de 2 millones de visitas el mes en que se lanzó su video y se ha visto más de 7 millones de veces en YouTube.

La notoriedad del tema ha trascendido la esfera mediática y cultural para ser motivo de confrontación política en el escenario de la más reciente Cumbre de la CELAC, cuando el presidente del Uruguay, Luis Lacalle Pou, citó frases de la canción para concluir su discurso, hecho que generó airada reacción del presidente cubano Miguel Díaz Canel.

Las claves del éxito internacional del tema Patria y vida posee múltiples aristas  para su comprensión: no sólo políticas sino también sociales y culturales, pero demuestra la capacidad movilizadora de una canción cuando surge en el momento adecuado y cuando expresa lo que muchos por la represión no son capaces de decir, y es lo que ha sucedido en el contexto cubano posterior a las protestas de los artistas frente al Ministerio dee Cultura (Mincult) el 27 de noviembre del 2020, momento que el gobierno cubano no supo aprovechar para propiciar un diálogo impostergable con su sociedad civil cada vez másplural.

Captura de pantalla del video clip Patria y Vida

Precisamente el videoclip Patria y vida comienza su distribución clandestina en la isla  en febrero del 2020, poco después de los sucesos relacionados con el Movimiento de San Isidro que fueron el catalizador de la protesta del 27N.

En esencia, Patria y vida ha sido legitimada por diferentes sectores de la sociedad cubana cansados y hastiados de un discurso que sólo le exige al cubano resignación ante las penurias y la escasez, la falta de libertades y horizontes, mientras las élites políticas en Cuba viven rodeados de lujos y privilegios.

En ese sentido la canción ha tenido un efecto movilizador de la conciencia de la nación cubana, haciéndola reaccionar después de décadas de inmovilismo y apatía.

Las claves del poder simbólico con su impacto en el imaginario social cubano del videoclip Patria y vida se sustentan en el mensaje redentor y esperanzador que enarbola. En una nación donde sus ciudadanos han tenido solamente dos caminos: resignarse a una vida sin futuro y sin derechos o el exilio, las personas comprendieron que no podían continuar viviendo de esa manera y que tenían que comenzar a cambiar su realidad a través de la protesta y el fortalecimiento de la  sociedad civil, pilar de cualquier sociedad democrática.

Para el periodista independiente cubano, colaborador del Washington Post, Abraham Jiménez Enoa: “Patria y Vida dinamita la falsa dicotomía patriotera con la que han tenido que convivir los cubanos desde 1959, una elección forzosa e ineludible: el socialismo o la muerte. La canción intenta romper con la lógica del castrismo: o estás conmigo o estás contra mí. Y de ese modo, desde la triste y cruda realidad de la isla hoy, dibuja una salida imaginaria a la Cuba del futuro sin las ataduras totalitarias del presente”. [ii]

Por lo tanto, no asombra que los manifestantes pacíficos que salieron a las calles a protestar el 11 de julio del 2021 hayan tenido como consigna Patria y vida. La canción catalizó la movilización popular y ese espíritu de resistencia social que subyace en sus letras perdurará por mucho tiempo. Cuba cambió y ese nuevo rumbo es irreversible. Nada detendrá la marcha de la Historia. Una antorcha se encendió para no apagarse jamás.

 


[i] Sugiero el documental Revolution sobre la controvertida agrupación musical censurada en Cuba rodado por el cineasta Maikel Pedrero en el 2010 y premiado en la Muestra Joven ICAIC durante la IX edición.

Jorge Luis Lanza Caride
Jorge Luis Lanza Caride
Egresado de la licenciatura en Estudios Socioculturales de la Facultad de Humanidades de la Universidad de Cienfuegos. Ha impartido cursos de postgrado sobre cine cubano en universidades de Estados Unidos, México y Noruega.
 
 
 

 
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