Derechos Humanos y
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28 de mayo de 2015

Quo vadis argentinos?

(7 Miradas) Todo lo que pasó en los últimos 12 años (salir de la crisis, los cambios, los conflictos, la politización) le quitó energía a la sociedad. Necesita un reposo. Esa necesidad de reposar la tiene un tanto anestesiada. Los temas se suceden -inseguridad, violencia doméstica, barras bravas, inflación, deterioro de la educación, Nisman- pero la mayoría reacciona en slow motion.
Por Carlos Fara
@carlosfara

(7 Miradas) Una extraña sensación se ha venido instalando desde principios de marzo. Los argentinos están en uno de sus puntos más altos de optimismo respecto al futuro personal de los últimos 8 años. Y por primera vez desde que CFK asumió su segundo mandato, las perspectivas positivas sobre el país se están equilibrando con las negativas (cuando la mayor parte del tiempo las segundas superaron a las primeras)

Están los que dicen que la gente se vuelve optimista porque ELLA se va. Sin embargo, hay 3 datos que contradicen esa hipótesis:

1) la gestión presidencial se está recuperando a velocidad crucero;

2) está creciendo la proporción de los que quieren continuidad y cae la demanda de cambio por primera vez en 3 años;

3) como corolario sube la intención de voto del oficialismo.

Qué está pasando? Por qué las denuncias de corrupción no hacen mella? Por qué no impactó el caso Nisman? Por qué hay más optimismo con una economía en recesión?

Desde que empezó el segundo gobierno de Cristina la sociedad busca cambios, no EL CAMBIO. En primer lugar, porque ya no cree en grandes cambios. En segundo término, porque tampoco cree que haya que barajar y dar de nuevo con todo, sino con algunos aspectos. No quiere empezar de cero, ni quiere entrar en la lógica del péndulo. Los argentinos no buscan una opción anti kirchnerista: buscan algo post kirchnerista.

Todo lo que pasó en los últimos 12 años (salir de la crisis, los cambios, los conflictos, la politización) le quitó energía a la sociedad. Necesita un reposo.

Esa necesidad de reposar la tiene un tanto anestesiada. Los temas se suceden -inseguridad, violencia doméstica, barras bravas, inflación, deterioro de la educación, Nisman- pero la mayoría reacciona en slow motion.

Frente a eso, la respuesta es cierta resignación: “y… la Argentina es así”. No hay lugar para utopías, ni para que le hablen de sueños. Y mucho menos con discursos incendiarios (por eso Carrió tiene tanta imagen negativa como Máximo Kirchner). Hay un especie de presente perpetuo.

Por eso le está costando tanto a los candidatos opositores transmitir confianza en los cambios: cuál es el cambio posible? ¿El cambio posible es previsibilidad, estilo moderado, tono optimista, no hagan olas y el resto veremos? ¿Es la actitud de “por las buenas pedime lo que quieras, pero por las malas reacciono mal”?

Es un país que quiere cambiar. Pero no parece tener energía para eso. Si elije por la continuidad… será a regañadientes.

Fuente: 7 Miradas (Buenos Aires, Argentina)