Derechos Humanos y
Solidaridad Democrática Internacional

Artículos

Promoción de la Apertura Política en Cuba

10 de marzo de 2003

¿Legisladores democráticos amigos de una dictadura?

Recientemente, surgió una iniciativa en el ámbito de las Relaciones Parlamentarias Internacionales del Congreso de la Nación Argentina, por la cual se conformaron Grupos de Amistad con varios países integrados por legisladores nacionales. Hasta ahora hay doce grupos conformados
Por Gabriel C. Salvia
@GabrielSalvia
Recientemente, surgió una iniciativa en el ámbito de las Relaciones Parlamentarias Internacionales del Congreso de la Nación Argentina, por la cual se conformaron Grupos de Amistad con varios países integrados por legisladores nacionales. Hasta ahora hay doce grupos conformados, los cuales se enumeran a continuación con la cantidad de legisladores que lo integran figurando entre paréntesis: México (39), España (33), Francia (29), Cuba (28), Italia (26), Brasil (20), Unión Europea (20), Chile (19), Canadá (15), Países Arabes (13), Perú (12) y China (12).
De lo anterior surge que prácticamente el diez por ciento de los integrantes del Congreso Nacional integran el Grupo de Amistad con la dictadura cubana. Los legisladores que integran este grupo son: Presidente: Obeid, Jorge Alberto (PJ); Vicepresidente: Tazzioli, Atilio (Fte.Gde- Intbl.ARI); Secretario: Alessandri, Carlos (PJ); Vocales: Acevedo, Sergio (PJ), Bordenave, Marcela (ARI), Bortolozzi de Bogado, Adriana (PJ), Castro, Alicia (Frente para el Cambio), Conte Grand, Gerardo (PJ), Esaín, Daniel (FISCAL), Garré, Nilda (Frepaso), Giustiniani, Rubén (PS-Intbl.ARI), González, Oscar R. (PS-Intbl.ARI), Gutiérrez, Francisco (Polo Social-Intbl.ARI), Grosso, Edgardo (UCR), Iparraguirre, Carlos (UCR), Jaroslavsky, Gracia (UCR), Macaluse, Eduardo (ARI), Mendez de Ferreira Araceli (Frepaso), Monteagudo, Lucrecia (PI – Intbl.ARI), Nieva Alejandro Mario (UCR), Ocaña, Graciela (ARI), Parentella, Irma (Fte.Gde.- Intbl.ARI), Pascual, Jorge R. (UCR), Polino Héctor (PS – Intbl.ARI), Ubaldini, Saúl (PJ), Vázquez, Ricardo (UCR), Vitar, José (FteGde.- Intbl.ARI) y Walsh, Patricia (Izquierda Unida).
Entre los miembros del Grupo Parlamentario de Amistad con Cuba hay varios que se han destacado por la defensa de los derechos humanos y por su compromiso en el retorno a la democracia en la Argentina, siendo muy críticos de la concentración del poder y permanentes denunciantes de casos de corrupción. Sin embargo, estas mismas personas expresan abiertamente su amistad con una dictadura que viola los derechos humanos, que impide la apertura democrática, que concentra el poder en una sola persona que gobierna ininterrumpidamente desde hace 44 años y que por la lógica de gozar de un poder absoluto la corrupción es moneda corriente en dicho régimen.
En consecuencia, cualquier persona sensata se preguntará a qué se debe tanta deshonestidad intelectual. ¿Será que la ideología de su adolescencia les impide madurar y ser coherentes en cuanto a sus valores? ¿Será que realmente no les importan los derechos humanos? ¿Será que realmente no comparten los principios de la democracia representativa?
En algunos casos se trata de esa nostalgia setentista, esa ceguera frente a los crímenes que produjeron y producen los sistemas sociales que admiran, y esa adhesión fanática a una ideología totalitaria. Entonces esos legisladores son los representantes de un porcentaje de la población argentina que comparte los ideales de la tiranía, el odio de clases y el terror socialista.
Pero hay otros casos de políticos que podrían considerarse como más moderados, básicamente socialdemócratas respetuosos de las instituciones republicanas y los valores democráticos. Y estos casos son los más preocupantes. ¿Cuántos de ellos conocen perfectamente las garantías legales básicas de las personas, las cuales no son respetadas en Cuba? ¿Cuántos de ellos se oponen a la pena de muerte, la cual existe en Cuba? ¿Cuántos de ellos pusieron el grito en el cielo ante la supuesta intención de Carlos Menem de intentar una postulación a la segunda reelección inmediata, y toleran alegremente que el dictador Castro siga en el poder en Cuba durante 44 años? ¿Cuántos de ellos respetan y defienden los derechos democráticos básicos, a la libre expresión y asociación, que están prohibidos en Cuba?
La realidad cubana no puede ser un tema indiferente para quienes viven en la Argentina, pues hay muchos políticos, periodistas e intelectuales a los cuales les gustaría imponer el sistema de pensamiento único que rige en Cuba desde 1959. Hay grupos de activistas, que logran una gran difusión y complacencia en los medios de comunicación, que simpatizan con la dictadura castrista y se expresan claramente como opuestos a la democracia representativa.
A pesar que no se ve ninguna cola en la embajada de Cuba en Argentina, donde los compatriotas busquen un futuro de mejores oportunidades para sus vidas, si se ven distintas formas de manifestaciones favorables a un sistema que, además de empobrecer más a las personas, les quita lo más valioso que tiene: la libertad. Por tal motivo, estas actitudes de legisladores nacionales que impunemente se declaran amigos de una dictadura, debería llamar la atención y la condena de quienes realmente se preocupan por los derechos humanos y la vigencia de las instituciones democráticas.

Gabriel C. Salvia es Director del Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina