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El coronavirus llegó durante la transformación democrática de Ecuador
21 de mayo de 2020
El Bertelsmann Transformation Index 2020 muestra al país en pleno proceso de transición, con una clara mejora respecto de la previa edición. Continúan, desde ya, múltiples desafíos y vulnerabilidades, al tiempo que a su gobierno lo caracteriza una capacidad de maniobra relativamente reducida. Desafortunadamente, después del período analizado en el Índice, el país se vio golpeado por otros eventos, como fueron las protestas de 2019; la caída abrupta del precio del petróleo, y la gran cantidad de muertos por el coronavirus, haciendo que la situación a futuro resulte aún más incierta.
Por Alejandro Di Franco
@Aledifranco98
Lenín Moreno - Rafael Correa

En contraste con la mayoría de los países sudamericanos, el desempeño de Ecuador en el informe del Índice de Transformación 2020, elaborado por la Bertelsmann Stiftung, es muy alentador. Según sus resultados, el país ha tenido desarrollos positivos en nada menos que en 24 categorías -y, en varias de ellas, ha aumentado más de dos puntos su calificación-. Todo esto representa muy buenas noticias para un país que ha sido caracterizado por episodios de inestabilidad política o de gobiernos con tinte más autoritario.

De estas áreas que han experimentado mejoras, 12 se encuentran dentro de lo que se clasifica como transformación política. Algunas de las que más se han destacado incluyen las elecciones libres, los derechos de asociación, la libertad de expresión y la separación de poderes; y todo esto tiene un protagonista clave: el presidente que sucedió a Rafael Correa, Lenín Moreno. El informe señala cómo su gestión se ha caracterizado por una política de mayor apertura y respeto por la oposición.

El coronavirus llegó durante la transformación democrática de Ecuador

Durante la administración de Correa se había utilizado decretos para disolver organizaciones que eran críticas al Ejecutivo y, mediante organismos como la Superintendencia de Comunicaciones, se había restringido la libertad de expresión. El gobierno actual derogó estos decretos de Correa y estableció cambios a la ley de Comunicaciones. Además, algunas sentencias judiciales han consolidado este mayor respeto hacia la prensa, como han sido los casos de la protección a Teleamazonas y la cancelación de multas hacia organizaciones de medios.

Más allá de esto, persisten algunos desafíos a la libertad de expresión, sobre todo, agresiones y amenazas a personas vinculadas a los medios. Esto se vio en el caso del asesinato de un periodista y fotógrafo del periódico El Comercio de Quito, en marzo de 2017; o en la toma de rehenes y asesinato de tres periodistas del mismo medio por parte de grupos de las FARC.

En cuanto al funcionamiento de la administración estatal, el informe señala cómo hubo un “cambio en el gobierno que estuvo acompañado por una aceptación más fuerte de las instituciones democráticas como legítimas por la mayoría de los actores relevantes”. Hay una mayor separación e independencia entre los tres poderes, con un Poder Legislativo autónomo y un Poder Judicial menos presionado. Esto ha llevado también a la investigación de casos de corrupción que ha llegado a afectar a funcionarios importantes (se menciona, por ejemplo, el caso Odebrecht, o el de los contratos con el sector petrolero, en el que estuvo implicado el ex vicepresidente Jorge Glas).

El panorama económico tiende a ser mixto, y se da la desafortunada situación de que, si bien el nuevo gobierno pone un mayor énfasis en el uso más eficiente de los recursos y la liberalización de la economía, éste llega en un momento en el que los precios de las commodities son más bajos (lejos de la situación de “boom” de las materias primas que disfrutó su predecesor Correa, y que le permitió una mayor libertad a la hora de gastar).

Al igual que otros países de la región, como Brasil, Ecuador tiene grandes contrastes, y esto se ve en la desigualdad económica, y en el hecho de que las zonas rurales y las poblaciones indígenas son las más afectadas por la pobreza. Otros indicadores desfavorables se relacionan con la debilidad del marco institucional en el que opera la competencia de mercado y el clima desfavorable para hacer negocios -más allá de los compromisos de Moreno pro la libertad económica.

Una de las principales debilidades de la política económica de Ecuador es que su moneda es el dólar estadounidense, con lo cual, si bien no tiene algunos problemas de otros países de la región, como es la inflación, está muy limitado en cuanto a política monetaria (no pudiendo devaluar su moneda o emitir). Esto hace que sus déficits sean cubiertos mediante la contracción de grandes deudas (la deuda externa, por ejemplo, se duplicó entre 2012 y 2017). Además, a esta situación no ayuda el hecho de que las agencias de crédito hayan degradado el puntaje del país, ni que las reservas de divisas sean “prácticamente inexistentes”. Esta dependencia de las divisas crea un problema cuando cae el precio del petróleo, una de las principales fuentes de ingreso del país, que ya había caído al momento de la elaboración del informe (y que, podemos suponer, podría traer un impacto mucho mayor tras la crisis mundial por el coronavirus).

Por otra parte, Ecuador enfrenta dificultades más allá del campo económico o político: se trata de un país que se encuentra en una zona de amenaza de erupciones volcánicas y terremotos, además de fenómenos como “El Niño”. En tanto, una de las ventajas que resalta el informe, el hecho de que se trata de un país “libre de grandes epidemias o pandemias”, hoy no se sostiene, debido a que es uno de los países más afectados en la región por el coronavirus.

En el campo internacional Ecuador se encuentra en el medio de una transición, alejándose de países desafiantes a los Estados Unidos y acercándose a los países occidentales. Además, su relación con sus vecinos ha mejorado con el cambio de gobierno y ha reducido las tensiones con organismos como la OEA. Los principales desafíos se refieren a la recepción de ciudadanos colombianos y venezolanos en grandes cantidades.

El informe muestra un Ecuador en pleno proceso de transformación con una clara mejora con respecto a la previa edición. Tratándose de un país con múltiples desafíos y vulnerabilidades, y con un gobierno con una capacidad de maniobra relativamente reducida, algunos de estos cambios llevarán tiempo y pueden ir contra intereses de sectores poderosos “puertas adentro”. Desafortunadamente, después del período analizado en el Índice, el país se vio golpeado por otros eventos, como fueron las protestas de 2019; la caída abrupta del precio del petróleo, y la gran cantidad de muertos por el coronavirus, haciendo que la situación a futuro resulte aún más incierta.