Mapa del sitio  Seguinos en Facebook  Seguinos en Twitter  Seguinos en Instagram  Seguinos en Youtube  English version
Artículos
La desesperación de los Kirchner
6 de junio de 2009
Con una gran cantidad de medios inundados por dinero de los contribuyentes que el gobierno usa a su antojo para favorecerse a sí mismo y con otras empresas endeudadas con el Poder Ejecutivo, los Kirchner tratan desesperadamente de aferrarse al poder.

A tres semanas de las elecciones en las que pueden perder la mayoría en el Congreso, los Kirchner decidieron apretar el acelerador autoritario e inescrupuloso en base al cual gobiernan Argentina desde el año 2003. Desde hace meses, cuando atisbaron el peligro de la derrota, el matrimonio de Cristina y Néstor Kirchner está echando mano a todo el arsenal a disposición de cualquier gobernante decidido a dejar a un lado todo recato en el manejo del poder.

Uno de los instrumentos más utilizados en estas horas es el escandaloso empleo de la publicidad oficial con fines proselitistas. Sólo durante el 2008, el gobierno federal argentino gastó 125 millones de dólares en avisos del Estado, lo cual equivale a una cifra ocho veces superior al ya elevado monto que invirtió en el 2003, cuando Néstor asumió la Presidencia de la Nación. Hoy día, basta ver cualquier canal de televisión argentino para advertir la continuidad de la desmesurada propaganda a favor del gobierno.

Pero los Kirchner no se quedaron en eso. El 27 de mayo, la esposa de Néstor (esto es, la señora que ocupa ahora la Presidencia), recurrió a un argumento en el que no cree (la existencia de una “prensa libre”) para anunciar la cancelación de deudas impositivas que cinco compañas de medios mantenían con el Estado.

Este súbito acto de “generosidad” no se fundamenta, por cierto, en ningún propósito noble y desinteresado. Los Kirchner dejarían de ser lo que son si eso ocurriera. Siempre hay algo a cambio. ¿Y qué es eso, en este caso? Que las cinco empresas acordaron repagar sus deudas con espacios para publicidad oficial, donde se mostrarán las facetas “positivas” del matrimonio presidencial.

Como los Kirchner creen que todo el mundo es idiota menos ellos, andan diciendo que esos avisos no aparecerán en los medios antes del 28 de junio, el día previsto para las elecciones que renovarán parcialmente el Congreso. Pero, aunque eso los llene de angustia, es verdad que no todo el mundo es idiota. Uno de los que no es idiota es el profesor Roberto Saba, un estudioso de los abusos contra la prensa del gobierno argentino, quien acaba de advertir al semanario británico “The Economist” que el trueque les permite ahora a los ocupantes de la residencia de Olivos gastar aún más libremente en publicidad “porque saben que tienen esto otro para cobrar” después.

Así, con una gran cantidad de medios inundados por dinero de los contribuyentes que el gobierno usa a su antojo para favorecerse a sí mismo y con otras empresas endeudadas con el Poder Ejecutivo, los Kirchner tratan desesperadamente de aferrarse al poder que tomaron hace seis años y del cual no quieren desprenderse bajo ningún concepto.

La buena noticia es que falta muy poco tiempo para saber si el pueblo argentino avala el esquema de corrupción patoteril con el que el matrimonio quiere seguir encaramado en la cúspide o si a éste ya le va llegando la hora de evaluar si conviene salir por la puerta o por el techo de la Casa Rosada.