Derechos Humanos y
Solidaridad Democrática Internacional

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Monitoreo de la gobernabilidad democrática

16 de noviembre de 2012

Transparencia y reforma administrativa en el Congreso. La burocracia legislativa clientelar sigue creciendo en la Argentina

Hace una década que este debate se ha dejado de plantear y resulta llamativa la complicidad de casi todos los sectores políticos representados en el Senado y la Cámara de Diputados, pues el incremento clientelar de la burocracia legislativa no contribuye al funcionamiento de un Congreso en serio y tampoco favorece a mejorar la imagen de la actividad política en la Argentina.
Por Gabriel C. Salvia
@GabrielSalvia
 

Las principales críticas que desde hace más de veinte años se le formulan a la burocracia legislativa son: el criterio político para ingresar a trabajar en casi todos sus ámbitos, asociado a las prácticas clientelares, y las capas geológicas que se fueron formando año tras año luego que muchos legisladores culminaban su mandato y sus colaboradores lograron quedarse como empleados del Congreso Nacional. De otra manera no se puede entender cómo hay tantas dependencias con tantos empleados. Lamentablemente, hace una década que este debate se ha dejado de plantear y resulta llamativa la complicidad de casi todos los sectores políticos representados en el Senado y la Cámara de Diputados, pues el incremento clientelar de la burocracia legislativa no contribuye al funcionamiento de un Congreso en serio y tampoco favorece a mejorar la imagen de la actividad política en la Argentina.

Gabriel C. Salvia es Presidente y Director General del Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL). Como periodista se inició en 1992 realizando colaboraciones e investigaciones en la revista “El poder legislativo y su gente”, luego trabajó en radio América, Cablevisión Noticias. Publicó artículos en casi todos los diarios nacionales de la Argentina y sus columnas de opinión son publicadas regularmente en varios diarios del interior del país. Compiló el libro “La experiencia chilena: consensos para el desarrollo” (CADAL, 2005).