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Promoción de la Apertura Política en Cuba

30 de junio de 2017

Sylvina Walger: adiós a una librepensadora

Fue una de las voces más valientes y con autoridad moral para criticar a la dictadura militar cubana. Generosa y comprometida, dejó su testimonio para el documental de CADAL «Voces argentinas por la libertad en Cuba». Socióloga de profesión, Walger militó en los años 70 en la organización Montoneros, por lo cual tuvo que exiliarse en España durante la dictadura militar.
Por Gabriel C. Salvia
@GabrielSalvia
Silvina Walger

Fue una de las cinco firmantes de la “Declaración de Apoyo al Movimiento Cívico Cubano” impulsada por el Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL) y difundida a fines del año 2003. Los otros cuatro firmantes fueron los escritores Marcos Aguinis, Juan José Sebreli, María Sáenz Quesada y Fernando Ruiz. Por su historia personal e ideas progresistas, de los cinco firmantes de la declaración Sylvina Walger fue la más atacada por los sectores intolerantes pro-castristas. Por ejemplo, un periodista y escritor, entonces diputado nacional, la llamó por teléfono para insultarla.

Sylvina fue una de las voces más valientes y con autoridad moral para criticar a la dictadura militar cubana. Generosa y comprometida, dejó su testimonio para el documental de CADAL “Voces argentinas por la libertad en Cuba”. En la edición 2014 de la Feria del Libro de Buenos Aires, Walger participó en la presentación del libro de Fernando Ruiz “Otra grieta en la pared: Informe y testimonios de la nueva prensa cubana”, junto al autor y al periodista Jorge Elías. Y dos años más tarde hizo lo propio en la presentación del libro de la periodista chilena Erika Lüters Gamboa “Las damas de blanco: Las mujeres de los prisioneros de la primavera negra de Cuba”, organizada por CADAL en la sede de la Fundación Konrad Adenauer.

En la columna dominical que por entonces escribía en el diario La Nación, publicó el 16 de julio de 2006 “En silencio y vestidas de blanco”, dedicado al libro de su colega chilena: “Sus voces, sencillas, sufridas, femeninas pero enteras internan al lector en los vericuetos del terror dentro de una isla que alguna vez fue soñada como un paraíso socialista. No en vano, en octubre del año pasado, el Parlamento Europeo las galardonó con el Premio Andrei Sajarov a la libertad de conciencia”.

Socióloga de profesión, Walger militó en los años 70 en la organización Montoneros, por lo cual tuvo que exiliarse en España durante la dictadura militar. Regresó a la Argentina con el retorno a la democracia y durante el gobierno de Carlos Menem cobró notoriedad por la publicación del libro “Pizza con champagne”. 

Su carrera periodística incluyó colaboraciones en los diarios La Nación y Ámbito Financiero, Newsweek, la revista Humor y Gaceta Mercantil, y participó en un programa radial conducido por Jorge Lanata. También integró la mesa de “Polémica en el Bar”, que conducía y producía Gerardo Sofovich, junto al escritor Jorge Asís, el cómico Miguel Del Sel y la periodista Nancy Pazos.

Su último libro, publicado en España en 2010, fue "Cristina. Toda la verdad sobre la presidenta argentina: de legisladora combativa a presidenta fashion". Allí Walger señalaba que “Si algo deberán pagar en su vida los Kirchner es haber conseguido devaluar los derechos humanos a niveles impensables”.

Destacados periodistas despidieron a Sylvina Walger con mensajes en las redes sociales. Silvia Naishtat la definió como "única, talentosa, incisiva, culta, rebelde, contestataria". Oscar Gómez Castañón la recordó como "brillante en cualquier periodismo. Integra. Perseguida por los K. Olvidada por todos", señaló el conductor radial. "Sylvina Walger fue genial, sarcástica e inolvidable. Pero todos la olvidamos. Agonizo en soledad y ya partió. Ya es tarde para lágrimas", publicó Miguel Wiñazki en Twitter.

Sobre la muerte de Sylvina Walger, el miércoles 19 de abril en un hospital público, el portal Infobae publicó:No puede decirse que la muerte la sorprendió: le venía escapando hacía rato y tuvo la fortaleza necesaria para ganarle varias pulseadas al cáncer… Chica bien por cuna y educación, en su juventud -como tantos de sus pares- fue militante de Montoneros (formó incluso parte de la mítica redacción de Noticias, el diario de la agrupación) y sobre el final de su carrera y de su vida, con la misma vehemencia que caracterizó su pluma mantuvo una encendida pelea con el kirchnerismo, mientras pudo seguir escribiendo ahí donde encontraba un espacio dispuesto para sus textos”.