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21 de abril de 2021

Arte, resistencia y protesta en África

En muchos países africanos, el arte se tornó un movimiento social y creativo, que comunica potentes mensajes en el ámbito público. Qué dejó el evento “The art of resistance”. La visión de cuatro destacados artistas: Samm Farai Monro, más conocido por su pseudónimo de Comrade Fatso, de Zimbabwe; Godfrey Mwampembwa, reconocido por su alias como caricaturista, Gado; Lebogang (Lebo) Mashile, actriz y poetisa sudafricana; y DJ Switch, música y productora nigeriana.
Por Omer Freixa

The art of resistance

The Resistance Bureau es una plataforma internacional y un colectivo que vela por la defensa de la libertad de expresión y la resistencia contra la represión, expresando su solidaridad con activistas, referentes de la sociedad civil y otros líderes en África, tendiendo puentes entre estos y la organización y entre sí. El pasado martes 6 de abril organizó el evento “The art of resistance”, en donde se exploró la relación entre el arte y la protesta social, en virtud del papel que le compete al conjunto de artistas. El evento contó con la moderación de dos integrantes del grupo organizador, la productora y activista de Zimbabwe Mantate Mlotshwa y la consejera Adeola Fayehun, una periodista nigeriana. Asimismo, para quienes expusieron, sumaron aportes las preguntas del académico británico e investigador de The Resistance Bureau, Nic Cheeseman, y de la artista y escritora sudafricana Sue Williamson.

Cuatro intervenciones, situaciones que se repiten

Samm Farai MonroDurante el evento, se presentaron cuatro intervenciones de importantes y premiadas figuras artísticas de cuatro países africanos. El primero de ellos fue Samm Farai Monro, más conocido por su pseudónimo de Comrade Fatso, quien habló principalmente de la situación de su país, Zimbabwe, desde su perspectiva como activista social y agudo crítico y satírico de su política. Siguió Godfrey Mwampembwa, reconocido por su alias como caricaturista, Gado, oriundo de Tanzania y que pasó por redacciones de prestigiosos periódicos de África oriental siendo un gran conocido en dicha región. Después fue el turno de Lebogang (Lebo) Mashile, actriz y poetisa sudafricana, portadora de una oratoria explosiva y provocadora, y que ha desfilado por casi una treintena de países. La última fue DJ Switch, música y productora nigeriana que ha denunciado enérgicamente la violencia estatal de su país, en particular luego de la irrupción del movimiento #EndSARS el año pasado.

Resistencia versus cooptación

Como el arte es inseparable de la política, la relación de artistas con el poder adopta dos vías, siendo una realidad que no es nueva la de la intervención artística en la protesta de diversas formas (música, graffiti, caricatura). Ese conjunto puede ser cooptado por el poder de turno a efectos de dar una imagen pulcra al gobierno o, por el contrario, mostrarse muy crítico hacia determinado régimen, exponiendo la hipocresía y el abuso, en respuesta a la represión y el sufrimiento.

En muchos países africanos, el arte se ha tornado en un movimiento social y creativo, comunicando potentes mensajes en el ámbito público, asequible a las mayorías. Fayehun aportó una novedad: “En Nigeria, Sudáfrica y Zimbabwe muchos artistas se sumaron a la protesta social, algo que no pasaba antes”. Los casos son numerosos, como en el movimiento #EndSARS de Nigeria contra los abusos de las fuerzas de seguridad en 2020 o el rapero Ice Cube involucrado en el #ZimbabweanLivesMatter de 2017, en reacción contra los abusos del gobierno recién llegado de Emmerson Mnangagwa.

Lebogang (Lebo) MashileEn varios países es destacado el rol de caricaturistas, como el del tanzano Gado, quien advirtió que los políticos siempre vigilan a quienes llevan a cabo una obra como la suya, dado que conocen del poder del arte. “Muchos artistas se encuentran solos porque el público tiene reticencia a sentirse identificado con sus causas, o a no hacerlo por miedo”, remató Fatso.

Por otra parte, el reverso de lo anterior es el de artistas que han sido cooptados por el poder de turno. Hay muchos que no critican al poder, pero se debe resistir la cooptación pues en el pasado fue muy común. El caricaturista tanzano citó el ejemplo de Mobutu Sese Seko, dictador del antiguo Zaire, y alertó de que, sea del signo ideológico que fuere, la clase política siempre ha sido muy astuta al cooptar y comprar a determinados artistas.

Además existen otros factores que alientan la cooptación. En este sentido, Cheeseman reflexionó sobre las dificultades económicas que atraviesa el colectivo de artistas y que desembocan en el reclutamiento desde el poder.

Otro factor que atenta contra la resistencia es la soledad que padecen varios artistas. “Pese a ello, hay varias organizaciones a nivel mundial que ayudan”, contrapone DJ Switch, quien se mostró muy crítica al señalar la existencia de falta de compromiso de muchos artistas pese a la constatación de injusticias. “Lo central es mantenerse al margen de la corrupción política y mantener la voz auténtica”, concluyó Williamson.

Convergencias digitales y redes

El evento puntualizó la importancia de la juventud en el nuevo escenario de movimientos de protesta, en un continente donde la mayoría de la población no supera los 40 años y está bastante familiarizada con el uso de las nuevas tecnologías. De eso habló Mashile, aprovechando el potencial sudafricano. “Tenemos la infraestructura necesaria para darnos a conocer, más la tecnología, para difundir nuestra labor desde Sudáfrica y a todo el continente”, comentó.

La poetisa abogó por descolonizar la educación y reconstruir la memoria. Lamentó que la historia sudafricana se enseñe como si no existiera previamente a 1652, año del primer arribo europeo. El arte puede contribuir a derribar esos muros y el papel de la juventud es clave, pues tiene la tecnología a su favor. “Me encanta ver la tecnología al servicio de un diálogo intergeneracional aunque la pandemia se haya ensañado más con la ancianidad”, resumió.

Godfrey MwampembwaEl arte se cuela en la historia. Por caso, la poetisa sudafricana recordó el impacto artístico en el movimiento local #Feesmustfall, surgido en 2015, de protesta universitaria y protagonizado por una movilización juvenil. El ciclo incluyó el derribo de la estatua del imperialista Cecil Rhodes en un campus universitario. “Necesitamos el acceso al arte porque este nos hace pensar en forma crítica, abre nuestra imaginación, provee formas de pensar soluciones a problemas diarios”, reflexionó. Williamson agregó sobre la necesidad de unión y de formación de redes. “Para el fomento artístico en Sudáfrica, mucho dinero proviene del Norte pero no del resto de África; eso es una lástima”, observó.

Respecto de los liderazgos jóvenes, Comrade Fatso puntualizó el caso en Uganda del cantante estelar y político opositor Bobi Wine, quien le disputó la supremacía al veterano Yoweri Museveni, bajo una intensa campaña electoral. En su natal Zimbabwe, Monro hizo mención al movimiento de activismo joven Magamba, una red de artistas fundada en 2007 en Harare, cuyo nombre significa “luchadores de la libertad”, en lengua local shona, y fundó Fatso junto al reconocido artista de hip hop Outspoken. “Esa red llegó a organizar festivales transmitidos por cadenas como la BBC y la CNN”, velando por la democracia y el fin del autoritarismo. De todos modos, subrayó Fatso, nada ha cambiado tras la caída de Robert Mugabe, autócrata de Zimbabwe por varios años, y la aparición de su sucesor, quien heredó el mismo estilo autoritario o peor, siendo la represión a artistas moneda corriente pese a que Mnangagwa haya referido a un cambio al inicio. “Pronto volvió al autoritarismo típico”, cerró el artista zimbabwense.  

La impronta de Fela Kuti y otros íconos de resistencia

Fayehun remarcó la importancia de símbolos africanos en la resistencia, como la del músico nigeriano Fela Kuti, célebre creador del afrobeat y comprometido con las luchas sociales, muy crítico del gobierno militar de la década de 1970 y mencionado varias veces también en las otras intervenciones. En eso coincidió Comrade Fatso: “Tenemos una historia del arte como resistencia. El empleo de artistas como señal de protesta, desde Makeba hasta Kuti”, explicó.

DJ Switch - Obianuju Catherine Udeh

Todas estas personalidades han sacrificado diferentes aspectos a partir de la confrontación con el poder. “Siempre hay un precio muy alto a pagar al colisionar con el gobierno. Por caso, Kuti perdió a su madre”, resume Gado quien sostuvo que este último es su máxima inspiración. “Siempre recuerdo a Fela cuando estoy en problemas”, enfatizó. Es importante remarcar que estos íconos de protesta actuaron con autenticidad y sinceridad. Así pretende seguir esos pasos DJ Switch. “No estoy en esto por el dinero, me sentiría incómoda si fuera así”, finaliza la artista nigeriana.  

Omer Freixa
Omer Freixa
Magíster en Diversidad Cultural y especialista en estudios afroamericanos por la Universidad Nacional de Tres de Febrero. Licenciado y profesor en Historia, graduado en la Universidad de Buenos Aires. Investigador, docente y escritor. Autor del sitio web www.omerfreixa.com.ar. Colaborador freelance en sitios locales y españoles.
 
 
 
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