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Observatorio de Relaciones Internacionales y Derechos Humanos
 
Los blogueros desafían el cerrojo castrista
17 de septiembre de 2009
A pesar de afrontar múltiples dificultades legales y técnicas, una creciente comunidad de blogueros está emergiendo en Cuba. La blogosfera cubana está compuesta, en su mayoría, por jóvenes de profesiones diversas radicados en La Habana, En sus entradas, los blogueros ponen el acento en temas de la vida cotidiana.
Carlos Lauría y María Salazar Ferro
 

Cuba es uno de los países con registros más bajos de acceso a Internet en el hemisferio occidental. Si bien las cifras oficiales de la Oficina Nacional de Estadísticas indican que el 13 por ciento de la población se suscribe a la Web, los expertos aseguran que el número es sustancialmente inferior.

Aun así, y a pesar de afrontar múltiples dificultades legales y técnicas, una creciente comunidad de blogueros está emergiendo en Cuba. Exploran temas sociales y desafían el cerrojo impuesto por el socialismo de los hermanos Castro.

La blogosfera cubana está compuesta, en su mayoría, por jóvenes de profesiones diversas: abogados, artistas, músicos, docentes, fotógrafos y periodistas. Radicados en La Habana, los blogueros utilizan su firma al escribir en sus blogs, aunque algunos prefieren emplear seudónimos. La mayoría coincide en señalar a Yoani Sánchez y su blog “Generación Y” como pioneros en el arte de bloguear.

Su blog, que nació en abril de 2007, trascendió muy pronto las fronteras de la Isla para convertirse en un acontecimiento internacional: Sánchez es columnista estrella de varios medios y también galardonada con premios periodísticos como el Ortega y Gasset y una reciente distinción de la Universidad de Columbia.

Aunque el número de blogs es variable, un nuevo informe del Comité para la Protección de los Periodistas de Nueva York ubica en 25 la cifra de bitácoras periodísticas actualizadas con regularidad. En sus entradas, los blogueros ponen el acento en temas de la vida cotidiana, como los problemas de la población en medio de la peor crisis económica desde la caída del comunismo soviético, la escasez de alimentos y las carencias del sistema de salud.

Los comentarios políticos, las crónicas deportivas y las críticas de arte son cuestiones también examinadas por los blogueros que, si bien son críticos del sistema, prefieren el sarcasmo antes que la retórica exaltada.

Existen, además, cerca de 75 blogs enfocados en noticias que tienen un perfil más personal o familiar y que se actualizan ocasionalmente. Pero la blogósfera también ha sido aprovechada por los periodistas que trabajan para los medios oficiales como forma de neutralizar a los blogs independientes.

En total, suman 200 los blogs oficialistas que se dedican a difundir propaganda castrista y a elogiar al socialismo cubano. Algunos de ellos son utilizados por el Gobierno para desacreditar a los blogueros e identificarlos como mercenarios al servicio de opositores radicados en el exterior.

Navegación kafkiana

Para los cubanos, el acceso a Internet está restringido por ley. El proveedor oficial de Internet, Etecsa, debe aprobar las conexiones. Para acceder a la red de redes, se necesita una clave que expide el Gobierno. ¿Cómo se conectan, entonces, los blogueros? Pueden navegar por Internet en cibercafés, hoteles, sedes diplomáticas o conseguir una clave en el mercado negro. Pero conectarse es una odisea por los precios que se pagan (6 dólares por hora) y la lentitud de las conexiones.

Navegar por la Web es una experiencia “kafkiana”, según el relato del bloguero Iván García Quintero. A ello hay que añadir los precios de las computadoras –cuya compra estaba prohibida para los cubanos hasta 2008– y un marco regulador con normas de censura.

Algunos analistas sostienen que las raíces de esta floreciente comunidad de blogueros pueden hallarse en el movimiento de la prensa independiente que tuvo su auge a mediados de los noventa y fue duramente reprimido durante la embestida del 2003 contra la disidencia.

Los reporteros independientes, pioneros del periodismo en línea, dictaban sus artículos o los pasaban por fax a sitios web en los Estados Unidos y Europa. Un total de 20 periodistas, todos presos en el 2003, permanecen encarcelados por el solo hecho de ejercer su derecho legítimo a la libertad de expresión.

A diferencia de sus colegas en la prensa independiente, los blogueros no pertenecen a la disidencia política y han optado por no confrontar abiertamente al Gobierno. Por cuestiones de acceso, los blogs son leídos mayormente en el exterior.

Los blogueros son acosados: se les ha negado visados para viajar al exterior, han sido citados por la seguridad del Estado y amenazados con sanciones. Pero hasta el momento, la represión es de baja intensidad. Tal vez sea por su escasa influencia al interior de la Isla o por el hecho de que el liderazgo político cubano está integrado por una generación poco activa en el uso de Internet.

Ello no excluye la posibilidad de otra ofensiva del Gobierno cubano, en especial si las críticas de los blogueros se vuelven más enérgicas y encuentran eco en el exterior.

Carlos Lauría es coordinador del Programa de las Américas del Comité de Protección a los Periodistas y María Salazar Ferro es investigadora asociada del Programa de las Américas.