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Comunicados
La postura de la República de Corea sobre los derechos humanos en Corea del Norte
16 de diciembre de 2019
Como integrante de la Coalición Internacional contra los crímenes contra la humanidad en Corea del Norte, el Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL) suscribió junto a más de 60 organizaciones y referentes individuales, una carta a Moon Jae-in, Presidente de la República de Corea, en la cual se le solicita que su país vuelva a unirse a la lista de estados miembros copatrocinadores en la resolución de la Tercera Comisión sobre la situación de los derechos humanos en Corea del Norte antes de su aprobación prevista a finales de este mes en una reunión plenaria de la Asamblea General de la ONU.
La postura de la República de Corea sobre los derechos humanos en Corea del Norte

Le carta fue suscripta por 67 ONG y coaliciones, y 10 individuos de 22 diferentes países de Asia, África, Sur y Norte América, y Europa, en relación con la creciente retirada de su gobierno de las continuas violaciones de derechos humanos por parte de la República Popular Democrática de Corea (RPDC), y su contenido se reproduce a continuación:

Estimado presidente Moon Jae-in,

Le escribimos en nombre de 67 ONG y coaliciones, y 10 individuos de 22 diferentes países de Asia, África, Sur y Norte América, y Europa, en relación con la creciente retirada de su gobierno de las continuas violaciones de derechos humanos por parte de la República Popular Democrática de Corea (RPDC).

Primero, nos desconcertó la decisión del gobierno de no copatrocinar una resolución el 14 de noviembre sobre la situación de los derechos humanos en Corea del Norte durante una votación en la Tercera Comisión de la Asamblea General de la ONU (AGNU).  En segundo lugar, nos preocupa la deportación de su gobierno, el 7 de noviembre, de dos pescadores de Corea del Norte acusados ​​de asesinato, a pesar de la obligación de la República de Corea (ROC) de proporcionar el debido proceso y proteger a cualquier persona que corra un riesgo sustancial de tortura u otra seria violación a los derechos humano después de la repatriación

El 15 de noviembre, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Corea del Sur declaró que la decisión de abandonar el copatrocinio se basó en consideraciones de las circunstancias generales en la península de Corea. Si bien el Ministerio dijo que las preocupaciones del gobierno sobre la situación de los derechos humanos en Corea del Norte no han cambiado, y prometió "hacer esfuerzos para promover sustancialmente los derechos humanos de la gente de la RPDC", agregó que lo hará "a través de la [promoción de] paz y prosperidad en la península de Corea".

Sin embargo, la estrategia de su gobierno corre el riesgo de enviar el mensaje al gobierno de Corea del Norte de que sus crímenes no serán sancionados, ya que Pyongyang podría tener la impresión errónea de que está dispuesto a pasar por alto su comportamiento ilícito a cambio de una mayor disposición a participar en el diálogo intercoreano. No hay razón para dejar de criticar públicamente los abusos contra los derechos humanos. El diálogo y la crítica pública de los derechos humanos no son mutuamente excluyentes. Observamos que la mejora de la protección de los derechos humanos no puede realizarse solo con la promoción del diálogo, los intercambios culturales o los proyectos de desarrollo. También nos preocupa el enfoque que asume erróneamente que lograr la paz o mejorar la cooperación intercoreana depende de evitar toda discusión oficial sobre las violaciones de los derechos humanos en Corea del Norte. Alejarse de estas necesarias discusiones necesarias sobre derechos humanos solo alentará a aquellos en el liderazgo de Corea del Norte que son responsables de los peores abusos.

Los debates en 2014, 2015, 2016 y 2017 en el Consejo de Seguridad de la ONU sobre los abusos contra los derechos humanos de Corea del Norte destacaron la conexión intrínseca entre los abusos contra los derechos humanos en Corea del Norte y la paz y seguridad regional. El abandono del Consejo de estos debates es un enfoque erróneo, ya que cualquier solución duradera para la península coreana requerirá abordar el historial de derechos represivos de Pyongyang.

El 24 de octubre de 2019, en la Asamblea General de la ONU, el relator especial de la ONU sobre derechos humanos en Corea del Norte, Tomás Ojea-Quintana, instó a los Estados a explorar vías para un diálogo constructivo y al mismo tiempo para detener el margen de las preocupaciones de derechos humanos durante las negociaciones. Señaló que “integrar los derechos humanos fundamentales en las negociaciones actuales es crucial para la sostenibilidad de cualquier acuerdo de des-nuclearización y paz para la península de Corea y más allá”.

Estamos de acuerdo. En nuestra opinión, el silencio y la inacción en materia de derechos humanos solo fomentan los abusos. Por lo expuesto, le instamos que:

  1. Vuelva a unirse a la lista de estados miembros copatrocinadores en la resolución de la Tercera Comisión sobre la situación de los derechos humanos en Corea del Norte antes de su aprobación prevista a finales de este mes en una reunión plenaria de la Asamblea General de la ONU.
  2. Tomar medidas correctivas que garantice que Corea del sur protegerá el derecho a no ser devuelto a la tortura y otros malos tratos. El gobierno de Corea del Sur debe investigar la deportación de los dos pescadores norcoreanos, publicar sus hallazgos y responsabilizar a los funcionarios que violaron los derechos humanos básicos de los dos pescadores.
  3. Subraye la decepción de su gobierno con el silencio continuo del Consejo de Seguridad de la ONU sobre la situación de los derechos humanos en Corea del Norte, señalando que los debates en el Consejo ofrecen una valiosa oportunidad para hablar sobre los abusos atroces de Pyongyang como una amenaza para la paz y la seguridad internacionales.

Somos conscientes de que la RPDC considera que las críticas a los derechos humanos son confrontativas. Denunció la resolución de la AGNU como una "provocación imprudente motivada políticamente" e hizo otras declaraciones similares sobre el próximo debate del Consejo de Seguridad de la ONU. Sin embargo, capitular ante las bravuconadas de Corea del Norte y guardar silencio, no hará nada para alentar mejoras de las condiciones de derechos humanos en este país. Por el contrario, creemos que la única forma de garantizar mejoras a largo plazo es si el gobierno de Corea del Norte escucha continuamente el mismo mensaje sobre la necesidad de un cambio: el mensaje de que la comunidad internacional nunca dará la bienvenida a Corea del Norte a menos que se comprometa e implemente reformas de los derechos y comience a cooperar con todos los mecanismos de derechos humanos en las Naciones Unidas.

Gracias por su consideración. Estaremos encantados de discutir estos asuntos más a fondo con su personal.

Atentamente,

Grupos:

1969 KAL (Corea del Sur), The 88 Project (Vietnam), ALTSEAN-Burma (Tailandia), Amnesty International, Arakan Rohingya National Organisation (Reino Unido), The Asian Federation against Involuntary Disappearances (Filipinas), The Association for the Rescue of North Korea Abductees (Tailandia) Association of Parents of Disappeared Persons (Cachemira), Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina Argentina (Argentina), Christian Solidarity Worldwide (Reino Unido), Citizens' Alliance for North Korean Human Rights (Corea del Sur), The Commission for the Disappeared and Victims of Violence (Indonesia), Conflict Victims' Society for Justice (Nepal), Defence of Human Rights (Paquistán), Families of the Disappeared (Sri Lanka), Families of Victims of Involuntary Disappearance (Filipinas), HAK Association (Timor Leste), HHK_Catacombs (Corea del Sur), Human Rights in Asia (Japón), Human Rights Watch, Human Rights Without Frontiers International (Bélgica), Indonesian Association of Families of the disappeared (Indonesia), International Commission of Jurists, Justice For North Korea (Corea del Sur), Kanagawa Association for The Rescue of Japanese Kidnapped by North Korea (Japón), Lawyers Associates (Nepal), Lawyers for human rights and unification of Korea (Corea del Sur), Liberty in North Korea (Estados Unidos), Life Funds for North Korean Refugees (Japón), Network for North Korean Democracy and Human Rights (Corea del Sur), NK Watch (Corea del Sur), No Chain (Corea del Sur), No Fence (Japón), North Korea Strategy Center (Corea del Sur), Now Action & Unity for Human Rights (Corea del Sur), Open North Korea (Corea del Sur), People for Successful Corean Reunification (Corea del Sur), Rohingya Human Rights Network (Canadá), SARAM - Stiftung für Menschenrechte in Nordkorea (Alemania), South And North Development (Corea del Sur), Transitional Justice Working Group (Corea del Sur), Unification Academy (Corea del Sur), Unification Strategy Institution (Corea del Sur).

Individuos:

David Alton, Lord (Miembro Independiente de Crossbench de la Cámara de los Lores y copresidente del grupo parlamentario de todos los partidos sobre Corea del Norte); Janak Bahadur Raut (Víctimas en Conflicto por Nepal), Bikash Basnet (Defensor de los DDHH), Sonja Biserko (Ex miembro de COI y actual presidente del Comité de Helsinki para los Derechos Humanos en Serbia y actual presidente del Comité de DDHH de Helsinki en Serbia); Edita T. Burgos (Presidente Movimiento Libre Jonas Burgo, Filipinas); Marzuki Darusman (Ex relator especial y miembro de la Comisión de Investigación - COI - sobre la situación de los derechos humanos en Corea del Norte); Aileen Diez-Bacalso (Secretaria General, AFAD y premio franco-alemán de DDHH 2019, Filipinas); Irina Krasovskaya (Presidente, Nosotros Recordamos- Belarus); Yanghee, Phd D. (Relator Especial de la ONU sobre la situación de los DDHH en Myanmar. Ex presidente del Comité de los Derechos del Niño de la ONU); y Tomás Ojea-Quintana (Relator Especial de la ONU sobre la situación de los DDHH en la RPDC).