Derechos Humanos y
Solidaridad Democrática Internacional

Artículos

Corea del Norte bajo la lupa

16-11-2021

¿Podrán Pyongyang y Caracas hacer borrón y cuenta nueva?

Venezuela abrió su embajada en Corea del Norte en 2019 y se convirtió entonces en el tercer país latinoamericano con presencia allí después de Cuba y Brasil. Pero las relaciones entre ambos países tienen una larga historia, y no precisamente amistosa: que aquel pasado tenso haya quedado en el olvido no se debe a una repentina fraternidad ideológica entre Kim Jong Un y Nicolás Maduro, sino a la necesidad de ambos de crear un frente común contra su gran enemigo, Estados Unidos.
Por Camilo Aguirre Torrini
 
El vice ministro norcoreano de Exteriores, Ho Yong Bok, en el palacio presidencial de Miraflores en Caracas.

(38 north) Durante la inauguración de la embajada de Venezuela en la República Popular Democrática de Corea [N. del E.: nombre oficial de Corea del Norte] en 2019, el gobierno de Nicolás Maduro declaró sus intenciones de “ampliar los lazos de amistad y cooperación entre Caracas y Pyongyang". Aunque estas alusiones a una fraternidad de larga data son constantes en varios comunicados oficiales, ambas partes han optado por pasar por alto algunos hechos incómodos como si tuvieran amnesia selectiva. Un análisis cuidadoso de las interacciones entre ambos países parece sugerir que, más que un caso de “solidaridad socialista” arraigada en profundos lazos históricos, lo que realmente ha dado forma a esta relación han sido los recientes esfuerzos de Estados Unidos para aislar a ambos países.

Los primeros contactos

Los primeros intercambios entre Corea del Norte y Venezuela involucraron a partidos de izquierda que buscaban apoyo internacional en su lucha contra el gobierno de Rómulo Betancourt. Influenciado por la Revolución Cubana, el Partido Comunista de Venezuela (PCV) acababa de formar las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN), un grupo guerrillero que buscaba acabar con los gobiernos de Betancourt y de su sucesor, Raúl Leoni. A principios de la década de 1960, tanto Eduardo Gallegos Mancera, secretario de relaciones internacionales del PCV, como Héctor Rodríguez Bauza, miembro del Buró Político del PCV, visitaron Pyongyang. La visita de Rodríguez Bauza fue productiva para las FALN, ya que Corea del Norte le prometió 200 fusiles.1

En 1967, Elías Manuitt Camero, representante de las FALN, viajó a Pyongyang y se reunió con Kim Il Sung.2 Existe evidencia que sugiere que Manuitt Camero obtuvo armas para las FALN durante su viaje; en una sesión informativa para The New York Times, Richard N. Goodwin, asesor de John F. Kennedy y Lyndon B. Johnson, reveló que en mayo de 1967 Fidel Castro había reabastecido a las FALN con armas de fabricación norcoreana. En opinión de Goodwin, con esta medida Castro buscaba obstaculizar el esfuerzo de la Unión Soviética para establecer relaciones bilaterales con el gobierno venezolano.3

Más que un caso de “solidaridad socialista”, lo que ha dado forma a esta relación han sido los esfuerzos de Estados Unidos para aislar a ambos países.

Además de las visitas regulares a Pyongyang, los venezolanos de izquierda apoyaron a Corea del Norte en varias etapas. Según un artículo del Rodong Sinmun [N. del E.: diario oficial norcoreano], el representante venezolano ante la Tricontinental declaró que el pensamiento revolucionario de Kim Il Sung "se convirtió en una inspiración decisiva" para los pueblos de los tres continentes en su lucha contra el imperialismo estadounidense.4 Asimismo, Manuitt Camero dijo que los logros de Corea del Norte “confirmaron a los pueblos de Asia y América Latina que el socialismo y el comunismo eran posibles”.5

En diciembre de 1968, un extraño episodio vinculó a Corea del Norte con Cuba y Venezuela cuando el Rodong Sinmun se solidarizó con la tripulación del Alecrín, un barco de arrastre cubano que fue capturado por las fuerzas navales venezolanas y estadounidenses. Según la prensa venezolana, este barco estaba lleno de guerrilleros y equipado con un potente radar soviético. El periódico norcoreano condenó los crímenes de las fuerzas imperiales de Estados Unidos y el “régimen títere” de Leoni e informó sobre la heroica llegada de la tripulación a La Habana. 6

El encarcelamiento de Alí Lameda

Entre 1969 y 1974, las relaciones entre Corea del Norte y Venezuela se tensaron a causa del encarcelamiento de Alí Lameda, poeta venezolano y miembro del PCV. Lameda, junto con el francés Jacques Emmanuel Sédillot, había trabajado para el Departamento de Prensa en Idiomas Extranjeros del Ministerio de Relaciones Exteriores de la RPDC en Pyongyang. Ambos criticaron las obras de propaganda que tenían que traducir e informaron a sus superiores que era difícil para la audiencia creer en los hechos del líder supremo de Corea del Norte, Kim Il Sung, por ejemplo, la absurda afirmación de que Kim en su juventud había marchado 80.000 kilómetros persiguiendo a las fuerzas japonesas: esta cifra equivale al doble de la circunferencia de la Tierra.

Venezuela y Corea del Norte establecieron relaciones bilaterales formales en 1974, pero Corea del Norte continuó apoyando a las fuerzas subversivas dentro de Venezuela.

Sin que él lo supiera, el Ministerio de Seguridad Social (antecesor del Departamento de Seguridad del Estado) estaba grabando sus conversaciones. El 27 de septiembre de 1967, un grupo de nueve agentes golpeó a la puerta de la casa de Lameda y le informó que había sido arrestado como enemigo de Corea del Norte. El juicio kafkiano terminó con la condena de Lameda por cargos de espionaje y una sentencia a muerte que Kim conmutó poco después por 20 años de trabajos forzados.

Durante una visita de Estado a Venezuela del presidente rumano Nicolae Ceauşescu, su homólogo venezolano le pidió que intercediera en nombre de Lameda. Al mismo tiempo, Amnistía Internacional ejercía presión al firmar el apoyo a aquella liberación. Gracias a estos esfuerzos, Lameda fue liberado en 1974 después de cumplir una condena de siete años. Al reflexionar sobre su arresto y encarcelamiento, Lameda asumió que Cuba estaba detrás de todo aquello, ya que el PCV había abandonado la lucha armada. Sin embargo, hay que considerar que Sédillot y otro colega, el chileno Eduardo Murillo, no tenían vínculos con el PCV y corrieron la misma suerte. Es más probable que los extranjeros fueran víctimas de sus "comentarios desafortunados" y de la paranoia que siguió al incidente de la facción Kapsan, que luego se vio reforzada por la crisis del USS Pueblo.7

Relaciones bilaterales y apoyo a los grupos guerrilleros

En 1974, Venezuela y Corea del Norte establecieron relaciones bilaterales formales, presumiblemente como parte de las negociaciones para la liberación de Lameda. Al mismo tiempo, Corea del Norte continuó apoyando a las fuerzas subversivas dentro de Venezuela.8 Este enfoque de doble vía ilustra la flexibilidad en la política exterior norcoreana, ya que fue capaz de mantener buenas relaciones con el partido gobernante Acción Democrática (AD); un partido reformista nacional, el partido socialdemócrata (MAS); un partido de inspiración albanesa anti-revisionista (Bandera Roja), la izquierda tradicional (PCV) y partidarios de la lucha armada (FALN, PRV).

En 1976, se estableció un Comité Venezolano para la Reunificación de Corea.9 Su presidente, el filósofo marxista José Rafael Núñez Tenorio y su esposa visitaron Pyongyang y se reunieron con Kim Il Sung en 1980.10 Los vínculos de Nuñez permitieron a los estudiantes de filosofía venezolanos de la Universidad Central participar en actividades de intercambio en la Academia de Filosofía de Corea del Norte. Estas actividades no se limitaron a la Universidad Central; representantes de la Universidad de los Andes11 y de la Universidad de Carabobo también viajaron a Pyongyang durante la década de 1980.12

Corea del Norte y la Revolución Bolivariana

La elección de Hugo Chávez como presidente de Venezuela en 1998 marcó el punto de partida de la Revolución Bolivariana. Aunque la presidencia de Chávez se caracterizó por una fuerte política antiestadounidense, Venezuela no se alineó de inmediato con Corea del Norte. Por el contrario, después de la primera prueba nuclear norcoreana de 2006, Nicolás Maduro, entonces ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, dijo que su gobierno se oponía a tal prueba: "Condenamos todas las pruebas nucleares porque son inmensamente dañinas para el medio ambiente y la vida".

Sin embargo, varios enfrentamientos con el gobierno de Estados Unidos empujaron a Venezuela hacia Corea del Norte: primero, la oposición de Chávez a los esfuerzos de Estados Unidos por aislar a los países que apoyan el terrorismo; segundo, la amistad del presidente venezolano con Fidel Castro y sus relaciones de ayuda con Cuba, que socavaron los esfuerzos estadounidenses por aislar a la isla; tercero, el establecimiento de relaciones diplomáticas entre Venezuela e Irán y la defensa de Venezuela del derecho de Irán a la energía nuclear civil; y, finalmente, las sanciones económicas y de no proliferación impuestas por Estados Unidos a Venezuela, que ampliaron su alcance luego de que Nicolás Maduro sucediera a Hugo Chávez como presidente en 2013.

La creciente tensión entre Venezuela y Estados Unidos llevó a la expulsión de tres diplomáticos estadounidenses acusados ​​de capacitar a organizaciones estudiantiles para promover la violencia en 2014. Este episodio ofreció una oportunidad para que Corea del Norte se acercara a Venezuela. El embajador norcoreano en Cuba y embajador no residente en Venezuela, Jon Yong Jin, felicitó al presidente venezolano por aquel paso y rechazó la “política intervencionista liderada por Estados Unidos a través de sus embajadas”. Aprovechando esto, Pyongyang abrió una embajada en Caracas en 2015.

La creciente tensión entre Caracas y Washington ofreció una oportunidad para que Corea del Norte se acercara a Venezuela.

Tres años después, en 2018, las acusaciones de que Maduro había manipulado los resultados electorales llevaron a la decisión del gobierno de Donald Trump de endurecer las sanciones contra Venezuela. Esta medida acercó todavía más a Caracas y Pyongyang, ya que los dos países se convirtieron en parte de un nuevo "Eje del Mal". El mismo año, Kim Yong Nam, presidente del Presidium de la Asamblea Popular Suprema de Corea del Norte, visitó Venezuela y se reunió con el presidente Maduro. A medida que los lazos entre los dos países se desarrollaban, Naciones Unidas intervino y advirtió que Venezuela estaba violando las sanciones a Corea del Norte y puso bajo la lupa un acuerdo militar sellado entre ambas naciones.

En 2019 Venezuela abrió su embajada en Pyongyang, convirtiéndose en el tercer país latinoamericano con presencia al norte del paralelo 38 después de Cuba y Brasil.

Conclusión

Los lazos de Venezuela con Corea del Norte tienen una larga historia. Hay pocas dudas de que la afinidad ideológica por las causas socialistas y de izquierda ayudó a cimentar la relación. No obstante, si bien el movimiento de solidaridad entre Caracas y Pyongyang en los años setenta y ochenta fue liderado por veteranos de la guerra de guerrillas, la influencia de este legado ha disminuido. El caso de Lameda ilustra cómo los políticos venezolanos estuvieron dispuestos a pasar por alto aquella terrible experiencia; de hecho, su caso ha sido recientemente retomado por la oposición a Maduro luego del anuncio de acercamiento entre Venezuela y Corea del Norte.

Por otro lado, Pyongyang ha mostrado su pragmatismo al acercarse a Nicolás Maduro luego de que este condenara públicamente sus pruebas nucleares. Corea del Norte y Venezuela comparten un pasado que ninguna de las partes quiere recordar. Su problemática historia sugiere que el pragmatismo, más que la fraternidad ideológica de larga data, es lo que ha definido esta relación bilateral y que los impulsores de los lazos entre ambos países son, en cambio, las sanciones estadounidenses y la necesidad ideológica de Maduro de reforzar su postura antiimperialista.

Traducción: Agustín Menéndez

Edición: Florencia Grieco

Las opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de sus autores y no representan necesariamente la opinión de CADAL.

Notas:

1 Moe (William David) Taylor, "Corea del Norte y la Revolución Latinoamericana, 1959-1970", (tesis doctoral inédita, Universidad de Columbia Británica, 2020), 112, https://doi.org/10.14288/1.0388738.

2  Todas las traducciones del coreano y el español son proporcionadas por el autor. Ver:“김일성 동지 께서 베네수엘라 민족 해방 전선 위원장 을 만나 셨다,” Rodong Sinmun, 11 de mayo de 1967, pág. 1.

3 Taylor, 112. Véase también Che Guevara y el FBI: U.S. Political Police Dossier on the Latin American Revolutionary, ed. Michael Ratner y Michael Steven Smith (Melbourne; Nueva York; Chicago: Ocean Press, 1997): 209.

4  “김일성 동지 의 철저한 혁명 사상 은 오늘날 3 대륙 인민 들의 반제 투쟁 에서 결정적인 고무 와 거대한 힘 으로 되고 있다 3 대륙 인민 단결 기구 베네수엘라 대표 담화 발표, Rodong Sinmun, 25 de agosto de 1968, pág. 1.

5  “아세아, 아프리카, 라틴 아메리카 인민 들은 조선 인민 의 성과 에서 사회주의 와 공산주의 건설 이 완전히 가능 하다는 것을 확신 하고 있다 베네수엘라 민족 해방 엘리아 쓰 마누이 뜨 까 메로 의 연설,” Rodong Sinmun, 9 de septiembre de 1968, pág.9

6 Véase: “꾸바 사회계 에서 평화적 어선« 알레 끄린 »호 를 비 법적 으로 랍 치한 미제 와 베네수엘라 레오니 괴뢰 정권 의 해적 행위 를 계속 단죄, Rodong Sinmun, 3 de diciembre de 1968, pág. 4; y “꾸바 어선« 알레 끄린 »호가 미제 와 그 주구 베네수엘라 반동 들의 해적 행위 를 반대 하여 끝까지 싸우고 아바나 에 도착 하였다, Rodong Sinmun, 3 de enero de 1969, 4.

7 El incidente de la facción Kapsan fue un intento fallido de socavar la autoridad de Kim Il Sung por parte de un grupo de veteranos guerrilleros antijaponeses que no estaban de acuerdo con Kim sobre la dirección de la política económica del país y trataron de promover a uno de sus miembros, Pak Geum Chol (Kum- Chol), como su sucesor. La facción fue purgada en 1967. La crisis de Pueblo comenzó el 23 de enero de 1968, cuando los norcoreanos capturaron el buque de inteligencia estadounidense USS Pueblo y mantuvieron a la tripulación como rehén durante once meses.

8  Véase Taylor, 113-114; y Joseph S. Bermudez, Terrorism: The North Korean Connection (Nueva York: Crane, Russak & Company, 1990).

9  “조선 통일 지지 베네수엘라 위원회 결성 모임 까라 까스 에 사 성대히 진행,” Rodong Sinmun, 13 de junio de 1976, 1.

10  “위대한 수령 김일성동지께서 조선통일지지베네수엘라위원회 위원장을 접견하시였다,” Rodong Sinmun, August 15, 1980, 1.

11  “위대한 수령 김일성 동지 께서 베네수엘라 안데스 종합 대학 대표단 을 접견 하시 였다,” Rodong Sinmun, 14 de octubre de 1982, 1.

12 “김일성종합대학교에서 베네수엘라 까라보보종합대학대표단을 환영하는 집회 진행,” Rodong Sinmun, April 23, 1985, 6.

Camilo Aguirre Torrini
Camilo Aguirre Torrini es investigador en la Academia de Estudios Coreanos y estudiante de doctorado en la Universidad de Sussex, Reino Unido. Es editor de una edición ampliada del libro de Eduardo Murillo Ugarte El infierno en Corea del Norte, uno de los pocos testimonios de un preso de conciencia occidental en Corea del Norte durante la década de 1960.
 
 
 

Más sobre Corea del Norte
 
 
 
Ultimos videos
 
...14168