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Corea del Norte bajo la lupa

15-12-2021

La década de Kim Jong Un: ¿cuál fue su mejor decisión en estos años?

Cuando fue proclamado líder supremo luego de la muerte de su padre en diciembre de 2011, Kim Jong Un tenía poco más de veinte años y nada de experiencia en asuntos políticos y militares. Sin embargo, diez años después, logró consolidar su liderazgo. Más de ochenta expertos en Corea del Norte analizan sus decisiones más acertadas para mantenerse en el poder, desde los misiles balísticos y la bomba de hidrógeno hasta la relación con Beijing.
Por Chad O’Carroll
Primer encuentro entre Kim Jong Un y el presidente chino Xi Jinping en Beijing en 2018. Crédito: Rodong Sinmun

(NK News) Este mes se cumplen diez años desde que Kim Jong Un heredó repentinamente el poder después de que su padre, Kim Jong Il, muriese de un ataque al corazón el 17 de diciembre de 2011. El joven Kim tenía poco más de veinte años en ese momento y los medios estatales de Corea del Norte lo habían presentado en público apenas un año antes, de modo que los expertos se apresuraron a poner en duda su capacidad para liderar el país.

"Ya sea que se derrumbe en las próximas semanas o en los próximos meses, el régimen no podrá sostenerse después de la prematura muerte de su líder, Kim Jong-il", escribió el ex director de Asuntos Asiáticos de la Casa Blanca, Victor Cha, apenas dos días después de comenzada la era del liderazgo de Kim Jong Un.

Pero si saltamos al presente, Kim todavía está allí, a pesar de lo que Cha y otros expertos predijeron en aquel momento.

Si bien los efectos del COVID-19 y las sanciones internacionales sin duda han supuesto un retroceso para muchos de sus planes para Corea del Norte, los esfuerzos de Kim por cimentar su liderazgo han sido exitosos.

Ahora, en términos de mantener el régimen, ¿cuál fue la mejor decisión de Kim Jong Un hasta ahora?

En esta serie para conmemorar la primera década de Kim en el poder, NK News intenta responder esta pregunta y otras con un sondeo entre expertos internacionales en Corea del Norte. La encuesta, enviada a 250 observadores de Corea del Norte, ofrece un análisis del gobierno de Kim de 82 encuestados diferentes (47 registrados y 35 anónimos).

En orden inverso, esto es lo que los expertos creen que han sido las cuatro decisiones más importantes que tomó Kim para mantenerse en el poder:

#4 (con 9,8% de los votos)
La decisión de Kim de aumentar los mecanismos de control estatal y de vigilancia los últimos cinco años, y el refuerzo significativo de la seguridad fronteriza con China

Si bien muchos pensaron inicialmente que Corea del Norte sería más liberal con Kim Jong Un, los acontecimientos de los últimos cinco años han demostrado que esto era una mirada voluntarista. La seguridad en la zona fronteriza con China se ha hecho progresivamente más estricta, se ha instalado una tendencia a la hiperseguridad luego de la fallida cumbre de Hanoi y el gobierno aprobó nueva legislación para aumentar drásticamente los castigos a quienes consumen medios de comunicación de Corea del Sur.

En combinación, estas políticas explican que se haya registrado el número más bajo de desertores llegados a Corea del Sur desde 2002, que hayan aumentado los obstáculos para que los norcoreanos comercien de forma independiente o se comuniquen con el mundo exterior, así como que haya habido mejoras significativas en la capacidad del aparato de seguridad norcoreano para espiar a los ciudadanos y disuadir toda actividad política antigubernamental.

"Habiendo sido testigo de primera mano del relativo 'deshielo' de los últimos años de Kim Jong Il y de los primeros años de Jong Un, la línea divisoria para mí  sigue siendo el 7mo Congreso del Partido de los Trabajadores de Corea en 2016", explica Morten Traavik, director de cine noruego que ha trabajado en Corea del Norte varias veces. “Este es el momento clave en que el Partido decidió endurecer el control, que se ha vuelto más estricto gradualmente hasta el severo congelamiento actual”.

Jonathon Corrado, director de políticas de la Korea Society en Nueva York, está de acuerdo en que reforzar el poder estatal es crucial para la permanencia de Kim. "La represión ideológica y del comportamiento ha sido la clave para que Kim siga teniendo un control firme a nivel nacional a pesar de las relaciones cada vez más tensas con la comunidad internacional, la escasez de alimentos, una economía asediada y pocas esperanzas de mejora en cualquiera de esos frentes".

Peter Ward, colaborador habitual de NK Pro, agrega que los esfuerzos en este sentido son extremadamente importantes para sostener el liderazgo porque Kim Jong Un no está dispuesto a ceder en sus políticas de armas nucleares. "En tales circunstancias, (Kim) no tiene más remedio que intensificar el control sobre la población para evitar la posibilidad de que una revuelta popular y/o el descontento de la élite se conviertan en una amenaza al régimen".

#3 (con 11% de los votos) 
La decisión de Kim de hacer pruebas de misiles balísticos intercontinentales y de un dispositivo termonuclear en 2017

Cuando los medios de comunicación norcoreanos incluyeron sutilmente una referencia a un tal "U.S. Mainland Strike Plan” (Plan de ataque continental a Estados Unidos) en una foto de Kim Jong Un en marzo de 2013, muchos expertos se burlaron por entender que las capacidades misilísticas de Pyongyang estaban lejos de poder amenazar a América del Norte. Pero 2017 fue la culminación de un esfuerzo masivo por demostrar una capacidad creíble de sus misiles balísticos intercontinentales y sus armas nucleares, y los resultados de esas pruebas aún afectan la política de Estados Unidos hacia Corea del Norte.

Por eso, algunos encuestados dijeron que eliminar esas dudas sobre las capacidades de las armas nucleares de Corea del Norte era vital para que Kim Jong Un asegurara su régimen.

“En mi opinión, tener un programa de misiles y de armas nucleares es la razón por la que Corea del Norte no se siente amenazada por un posible cambio de régimen”, explica Ramon Pacheco Pardo, presidente de la Fundación Coreana-Vrije Universiteit Brussel Korea en Bruselas. Este programa permite a Pyongyang "desarrollar todas sus demás políticas sin temor a una intervención externa que lleve a un cambio de régimen", agrega, permitiendo que el Estado "bloquee cualquier apoyo externo en caso de inestabilidad interna".

Glyn Ford, ex miembro del Parlamento Europeo y director de Track2Asia, cree que los éxitos de las pruebas nucleares y de misiles de 2017 fueron importantes porque "dispararon gran parte de lo demás", en particular, las cumbres con Estados Unidos, China y Corea del Sur.

Las pruebas también pueden haber tenido otros beneficios para Kim, precisa Benjamin Katzeff Silberstein, miembro de la Universidad Hebrea de Jerusalén. "En cierto sentido, fue un cambio fundamental en las reglas de juego al mejorar la posición de Corea del Norte en cualquier negociación internacional futura. Fue también un logro notable por derecho propio, que probablemente reforzó la reputación y la imagen de Kim dentro del país".

#2 (con 12,2% de los votos)
La decisión de Kim de participar en múltiples cumbres con Estados Unidos y Corea del Sur en 2018-2019

Aunque Kim Jong Il hizo viajes regulares a China en sus últimos años, Kim Jong Un sorprendió a muchos expertos los primeros siete años de su liderazgo al ausentarse efectivamente de la diplomacia internacional.

Kim Jong Un no solo evitó visitar China hasta principios de 2018, sino que cuando el presidente de Mongolia visitó Corea del Norte en octubre de 2013, no hubo constancia de una reunión oficial.

Pero a raíz de las tensiones abiertas a finales de 2017 como consecuencia de la serie de pruebas nucleares y de misiles de largo alcance de Corea del Norte, en 2018-2019 Kim encargó una oleada inédita de cumbres personales de alto nivel. Además de reunirse con su homólogo chino cinco veces, así como con los líderes de Rusia, Vietnam y Cuba, en este período Kim se reunió varias veces con los presidentes de Estados Unidos y de Corea del Sur.

La repentina decisión de Kim de participar en esos encuentros de alto nivel con viejos enemigos como Estados Unidos y Corea del Sur fue, para algunos expertos, la decisión más inteligente que tomó hasta el momento.

"Fue el primer líder norcoreano que se reunió con un presidente de Estados Unidos, algo muy importante tanto a nivel nacional como en términos de reconocimiento internacional", explicó un encuestado.

La decisión de Kim de relacionarse con esos viejos adversarios también fue un mensaje para su aliado histórico, Beijing, agregó otro especialista.  “Le demostraron a China que Corea del Norte puede jugar sola y encontrar otro aliado si las circunstancias lo exigen”, explica Emil Truszkowski, un conocido productor y comentarista de YouTube en asuntos de Corea del Norte.

En este sentido, las cumbres fueron indicativas de los objetivos estratégicos más amplios de Kim, según Cheehyung Harrison Kim, de la Universidad de Hawai. "(Kim) trató de mostrar que la asociación mutua con Estados Unidos es claramente el próximo gran objetivo de Corea del Norte", explica. "Fue una señal de que la normalización de las relaciones con Estados Unidos es esencial para Corea del Norte y para la paz en Asia".

#1 (con 30,5% de los votos)
La decisión de Kim de reconstruir relaciones estratégicas estrechas con China a partir de 2018 y de mantener cinco cumbres con Xi Jinping

Al pensar en el pico de las tensiones en la península en 2017, es difícil recordar que China y Corea del Norte fueron aliados tan cercanos que su cercanía llegó a compararse con la que existe entre "labios y dientes".

Ese año, Corea del Norte realizó pruebas militares decisivas que coincidieron con importantes reuniones políticas en China: una prueba nuclear mientras la cumbre de los BRICS estaba en curso en Xiamen, y una gran prueba de misiles balísticos antes de que Xi Jinping pronunciara el discurso inaugural del Foro de la Franja y la Ruta en Beijing.

En respuesta, Beijing apoyó la nueva ronda de sanciones a Corea del Norte ese año y los medios chinos y los cibernautas del país expresaron desdén hacia su vecino. Esto a menudo degeneró en  hostilidad abierta entre los medios estatales chinos y norcoreanos, lo que eventualmente llevó a críticas vehementes de Corea del Norte hacia la República Popular China.

Sin embargo, menos de seis meses después, Kim visitó Beijing para su primera reunión con Xi Jinping. Sus cuatro reuniones posteriores, que culminaron con una visita de Xi a Pyongyang en junio de 2019, dieron lugar a una notable serie de benéficas promesas para Corea del Norte: turismo chino masivo, alivio de sanciones y una ola de nuevos vínculos comerciales, culturales y diplomáticos.

Como resultado, una clara mayoría de expertos encuestados por NK News dijeron que esa decisión de Kim de restablecer los lazos estratégicos estrechos con China fue la más importante en la consolidación de su poder.

"Aunque Kim es muy consciente de los problemas que crea para Corea del Norte la dependencia económica y política de China y busca limitar los efectos de esta dependencia, la reconstrucción de las relaciones con China ha sido crucial para conservar los beneficios del vínculo estrecho con una gran potencia aliada que puede ayudarlo a proteger sus intereses”, explica Terence Roehrig del Colegio de Guerra Naval de Estados Unidos.

Ruediger Frank, de la Universidad de Viena, coincide en que esa decisión fue inteligente por parte de Kim: “Ha elegido un bando en la incipiente Guerra Fría 2.0, y ha preferido al socio más obvio. China puede proporcionar a Corea del Norte tecnología, capital, apoyo político, por ejemplo, en el Consejo de Seguridad de la ONU para deshacerse de las sanciones, y en cierto sentido también protección militar".

Sin embargo, el ex embajador británico en Corea del Norte, John Everard, cree que no todos en Corea del Norte pueden haber recibido la decisión con satisfacción. "Probablemente en Corea del Norte tragaron saliva por tener hacer las paces con China, pero haber reconocido que necesitaban una relación más estrecha fue clave para la supervivencia del régimen", dijo Everard.

Christopher Green, de la Universidad de Leiden y del International Crisis Group coincide en que es poco probable que la reconstrucción de las relaciones con China haya sido bien recibida de forma unánime en toda Corea del Norte. "Este hecho irrita a los líderes en Pyongyang, pero saben también que sean cuales fueren las otras iniciativas que emprendan, ninguna de ellas funcionará sin una mínima aceptación china (y sin cobertura diplomática) de las decisiones políticas que se tomen en Corea del Norte".

Traducción: Agustín Menéndez
Edición: Florencia Grieco

Las opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de sus autores y no representan necesariamente la opinión de CADAL.

Chad O’Carroll
Chad O'Carroll es director de NK News y escribe sobre asuntos de Corea del Norte desde 2010.
 
 
 

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