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Corea del Norte bajo la lupa

04-03-2022

Corea del Norte e Irán: ¿alianza contra Estados Unidos o matrimonio por conveniencia?

La relación entre Pyongyang y Teherán suele explicarse por un sentimiento común antiamericano, pero es menos una amistad ideológica que una cooperación transaccional. Enfocado en la venta de armas, la transferencia de tecnología militar para producir misiles balísticos y la asistencia norcoreana a milicias pro iraníes en Medio Oriente, el vínculo entre los dos países –incluidos por George W. Bush en su famoso «eje del mal»– ha estado condicionado históricamente por las pujas entre facciones iraníes: avanza si prevalece la línea dura en la política exterior iraní y se estanca cuando se imponen los sectores moderados.
Por Samuel Ramani

(38 north) Cuatro décadas después de la Revolución Islámica, Corea del Norte mantiene una estrecha asociación con Irán. El 20 de junio de 2021, el líder supremo norcoreano, Kim Jong Un, felicitó a Ebrahim Raisi por su victoria en las elecciones presidenciales y le deseó éxito en la "construcción de un Irán poderoso". Esta retórica coincidió con la evidencia de una creciente cooperación en materia de seguridad entre los dos países. Un informe reciente de las Naciones Unidas reveló que Corea del Norte e Irán están cooperando en proyectos de desarrollo de misiles, que incluyeron el envío de piezas en 2020. Las pruebas de misiles hipersónicos de Corea del Norte también han generado preocupaciones sobre las transferencias de tecnología a Irán, que desarrolló una instalación de prueba para armas hipersónicas en 2014.

Aunque la asociación de Corea del Norte con Irán a menudo se explica por sentimientos antiamericanos comunes, la relación Teherán-Pyongyang es más complicada de lo que parece. Si bien su relación parece inexpugnablemente fuerte, ha sido acosada por desacuerdos periódicos, y Corea del Norte sigue siendo una cuestión divisoria entre reformistas y conservadores iraníes. Las principales áreas de cooperación entre Irán y Corea del Norte son la tecnología militar, especialmente misiles balísticos, y la estrecha relación de Pyongyang con los proxy de Teherán en Medio Oriente. Por lo tanto, Irán y Corea del Norte poseen una asociación transaccional, que puede amenazar los intereses de Estados Unidos, pero que también es propensa a fluctuaciones considerables.

Las relaciones desde 1979: una asociación estrecha pero intermitente

Aunque Irán estableció relaciones diplomáticas con Corea del Norte en 1973, la Revolución Islámica produjo una rápida expansión de la cooperación Teherán-Pyongyang. Después de que comenzó la guerra Irán-Irak en septiembre de 1980, Corea del Norte transfirió tanques soviéticos T-54/T-55, municiones y equipo de fabricación china a Irán. Estas transferencias de armas alcanzaron su punto máximo entre 1981 y 1983, pero disminuyeron durante la segunda mitad de la guerra debido a preocupaciones por la calidad de los bienes. Durante las últimas etapas del conflicto, Corea del Norte actuó como un innegable conducto para el equipamiento militar soviético y chino, y después de la visita de Akbar Hashemi Rafsanjani a Pyongyang en 1985, viajaron a Irán asesores técnico-militares norcoreanos. En noviembre de 1990, el ministro de Defensa de Corea del Norte, Mariscal O Jin U, se reunió en Teherán con el jefe del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, Mohsen Rezai, y autorizó la venta de misiles Scud-C de 500 kilómetros de alcance a Irán.

Un informe reciente de la ONU reveló que Corea del Norte e Irán cooperan en proyectos de desarrollo de misiles.

Esto allanó el camino a una mayor cooperación entre Irán y Corea del Norte en la esfera de los misiles balísticos y estableció nuevos vínculos entre los dos países. La solidaridad entre ambos países contra las sanciones de Estados Unidos –que fue resaltada por la visita a Irán del ministro de Relaciones Exteriores norcoreano, Ri Yong Ho, en agosto de 2018, y la promesa del ministro de Relaciones Exteriores iraní, Javad Zarif, de visitar Pyongyang en abril de 2019–, no ha reiniciado REBOOT el comercio bilateral por varias razones. El legado de los esfuerzos norcoreanos por restablecer las relaciones diplomáticas con Irak durante la década de 1980 creó una desconfianza latente con Irán. La aversión de Corea del Norte a las intervenciones militares contra organizaciones extremistas sunitas, como Boko Haram y el Estado Islámico (ISIS), chocó con las políticas duras de Irán hacia estos grupos.

La profundidad de la cooperación entre Teherán y Pyongyang se ha visto limitada por desacuerdos entre las facciones iraníes. Los medios de comunicación de línea dura, como Kayhan, culpan habitualmente a Estados Unidos por la escalada de tensiones con Corea del Norte y amplifican de forma acrítica el contenido de los medios de comunicación estatales de Corea del Norte, como Rodong Sinmun. Sin embargo, figuras moderadas, como el ex presidente Hassan Rouhani o Javad Zarif, no han adoptado sistemáticamente estas opiniones de línea dura, ya que Irán también mantiene estrechas relaciones con la República de Corea (N. del E.: nombre oficial de Corea del Sur). Incluso el choque en septiembre de 2019 entre Teherán y Seúl por el congelamiento de 7 mil millones de dólares en activos iraníes en poder de los bancos surcoreanos no precipitó que Teherán eligiera a Pyongyang por sobre Seúl o expandiera su cooperación con Pyongyang. Dadas estas contradicciones, la asociación Irán-RPDC no es el eje antiestadounidense todoterreno que a menudo se describe, sino que es transaccional y con grandes inconsistencias.

La cooperación con Irán en misiles balísticos

Desde la venta de armas a Irán durante la década de 1980, Corea del Norte ha cooperado estrechamente con el país en el desarrollo de misiles balísticos. Aunque China e Irán firmaron un acuerdo de cooperación militar de diez años en 1991, Corea del Norte se convirtió en un importante proveedor de tecnología de misiles para Teherán en esa década. En 1995, Corea del Norte envió transportadores-erectores-lanzadores Scud a Irán, y en noviembre de 1999, la inteligencia estadounidense investigó la transferencia de 12 motores de misiles Nodong de Corea del Norte a Irán. A pesar de las estrictas sanciones de la ONU contra Corea del Norte, impuestas después de sus pruebas nucleares de 2006 y 2009, la cooperación de misiles balísticos con Irán continuó a ritmo rápido. Un informe de la ONU de mayo de 2011 reveló la existencia de vuelos regulares entre ambos países para transferir equipamiento misilístico. Estos vuelos fueron fletados por aerolíneas civiles, como Air Koryo e Iran Air, y utilizaron el espacio aéreo de China.

Estas transferencias de material de guerra reflejan el interés duradero de Irán en la tecnología militar de Corea del Norte. Durante la década de 2000, Irán compró el sistema Musudan de Corea del Norte para complementar sus existencias de Nodong, y los submarinos de la clase Ghadir de la Armada iraní, que se dieron a conocer en 2007, se inspiraron en los prototipos norcoreanos. Corea del Norte también ayudó a Irán a desarrollar un propulsor de cohetes de 80 toneladas para misiles balísticos intercontinentales (ICBM).

Las transferencias de material de guerra reflejan el interés duradero de Irán en la tecnología militar norcoreana.

En 2016, un informe del Servicio de Investigación del Congreso advirtió que la cooperación en tecnología de misiles balísticos entre Irán y Corea del Norte es "significativa y relevante". Estas revelaciones culminaron en sanciones del Departamento del Tesoro de Estados Unidos en contra de entidades iraníes que cooperaron con Corea del Norte. Si bien la evidencia de estos envíos disminuyó entre 2016 y 2019, el Centro de Investigación Shahid Haj Ali Movahed de Irán recibió "apoyo y asistencia" de los especialistas en misiles de Corea del Norte para un vehículo de lanzamiento espacial (SLV) en 2020.

Mientras la asistencia de Corea del Norte a Irán en tecnología misilística atrajo más atención, estas transferencias de conocimientos militares eventualmente fueron en ambos sentidos. Técnicos iraníes estuvieron presentes en los lanzamientos de cohetes Unha en Corea del Norte en 2009 y 2012. En octubre de 2010, Corea del Norte dio a conocer una nueva cabeza misilística Nodong que se parecía sorprendentemente a la ojiva tricónica Shahab-3 de Irán. El Grupo Industrial Shahid Hemmat (SHIG), una subsidiaria de la Organización de Industrias Aeroespaciales de Irán, envió técnicos a Corea del Norte a cambio de válvulas, equipos electrónicos y de medición utilizados para misiles balísticos. La relación de SHIG con la sancionada Korea Mining Development Trading Company también fue anunciada por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos en enero de 2016. Por lo tanto, el acuerdo técnico-militar de septiembre de 2012 entre ambos países podría tener una importancia práctica considerable tanto para Teherán como para Pyongyang.

El historial bien documentado de cooperación en misiles balísticos ha alimentado las preocupaciones sobre la asistencia de Pyongyang al programa nuclear de Teherán. La ayuda norcoreana en la construcción del reactor nuclear sirio Al-Kibar, que fue destruido por los ataques aéreos israelíes en septiembre de 2007, es un prototipo potencial de la asistencia futura a Irán. El Consejo Nacional de Resistencia de Irán (NCRI), un grupo disidente que expuso las instalaciones de Natanz de Irán en 2002, alegó que científicos nucleares norcoreanos visitaron Irán en 2015. Si bien la intensificación del enriquecimiento de uranio de Irán desde la retirada de Estados Unidos del Plan de Acción Integral Conjunto en 2018 podría llevar a una mayor cooperación con Corea del Norte, no hay pruebas suficientes de una colaboración a gran escala entre los dos países en el ámbito nuclear.

Asociaciones de Corea del Norte con milicias alineadas con Irán

Debido a la antipatía compartida hacia Israel y su apoyo al presidente sirio Bashar al-Assad, Corea del Norte e Irán mantienen buenas relaciones con las milicias chiítas en Medio Oriente. La cooperación de Corea del Norte con Hezbollah en el Líbano y los hutíes en Yemen es especialmente estrecha. Las preocupaciones sobre la cooperación de Corea del Norte con Hezbollah se remontan a la guerra de 2006 entre Israel y Hezbollah, en la que el grupo libanés resistió los intensos bombardeos israelíes. Si bien Corea del Norte había establecido contacto informal con Hezbollah en la década de 1980, en el año 2000 se embarcó en un ambicioso programa de entrenamiento militar para enseñarle a Hezbollah a construir búnkeres subterráneos para armas, alimentos e instalaciones médicas. En diciembre de 2007, el Servicio de Investigación del Congreso otorgó credibilidad a estos informes al enumerar a Hezbollah y los Tigres Tamil como receptores de la asistencia militar norcoreana.

Debido a la antipatía compartida hacia Israel y su apoyo al presidente sirio Bashar al-Assad, Corea del Norte e Irán mantienen buenas relaciones con las milicias chiítas en Medio Oriente.3

Las preocupaciones sobre la relación de Corea del Norte con Hezbollah disminuyeron después de que en junio de 2008 Estados Unidos eliminó a Corea del Norte de la lista de países patrocinadores del terrorismo. Mientras que Israel acusó a Corea del Norte de suministrar armas a Hezbollah y Hamas, los funcionarios estadounidenses insistieron en que los suministros solo estaban destinados a Hamas. El estallido de la guerra civil siria en 2011 reavivó estas preocupaciones en Estados Unidos e Israel. Según informes de inteligencia estadounidenses, ingenieros norcoreanos ayudaron a administrar plantas de misiles en bases sirias como Hama, Adra y Barzah, que tenían altas concentraciones de combatientes de Hezbollah. Corea del Norte también fue acusada de ayudar a Irán a construir la "Tierra de los túneles" de Hezbollah, que se extiende desde su sede en Beirut hasta sus posiciones defensivas en el sur del Líbano.

La cooperación militar de Corea del Norte con los hutíes es menos extensa y probablemente se limite a transferencias clandestinas de armas. En agosto de 2015, la red de televisión surcoreana Seoul Broadcasting System afirmó que los misiles Houthi utilizados contra Arabia Saudita en junio se parecían mucho a los misiles Scud-C o Hwasong-6 exhibidos en desfiles militares norcoreanos. Un informe de la ONU de agosto de 2018 reveló que KOMID estaba tratando de suministrar armas convencionales y misiles balísticos a los hutíes. Si bien se desconoce la escala de las transferencias de armas de Corea del Norte a los hutíes, el traficante de armas sirio Hussein al-Ali actuó como interlocutor entre Pyongyang y los hutíes.

Conclusión

En tanto el ascenso de Ebrahim Raisi a la presidencia envalentona a la línea dura en la política exterior de Irán y las negociaciones del JCPOA siguen estancadas, las perspectivas para la cooperación Irán-Corea del Norte son brillantes. Los políticos estadounidenses deberían prestar atención a la conversión de la solidaridad retórica entre Irán y Corea del Norte en una colaboración para la producción de misiles balísticos. Sin embargo, las inconsistencias y el aspecto transaccional de la asociación entre Irán y Corea del Norte sugieren que no es a prueba de balas.

Un mayor compromiso de Estados Unidos con Irán, que conduzca a la restauración del JCPOA y el alivio de las sanciones, podría disuadir a Teherán de una cooperación militar expansiva con Pyongyang. Una mejora en las relaciones entre la República de Corea e Irán, que se ven afectadas por el congelamiento de fondos iraníes por 7.000 millones de dólares en dos bancos de Corea del Sur, también podría diluir la cooperación entre Corea del Norte e Irán. Sin embargo, a corto plazo, los esfuerzos simultáneos de Estados Unidos para aislar a Irán y Corea del Norte probablemente preservarán la asociación Pyongyang-Teherán.

Traducción: Agustín Menéndez

Edición: Florencia Grieco

Las opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de sus autores y no representan necesariamente la opinión de CADAL.

Samuel Ramani
Doctor en Política y Relaciones Internacionales por la Universidad de Oxford, colaborador habitual de Foreign Policy y de think tanks como Carnegie Endowment for International Peace, Middle East Institute y Royal United Services Institute.
 
 
 

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