¡Vos también podés ser parte!
En materia social la propiedad privada es uno de los motores, quizás el principal, de progreso económico. La Argentina está calificada, en el índice de libertad económica que confecciona anualmente Heritage Foundation, con un 20% en términos de derechos de propiedad (en una escala de 0 a 100%).
Un funcionario de bajo nivel iraní jamás filtraría nada a Wikileaks porque sabe que el régimen lo asesinaría y torturaría a su familia, o que un funcionario ruso sabe que siempre puede evitar la publicación de un comentario inconveniente, simplemente censurando a los diarios.
La postura de la Argentina de no invitar a la Cumbre en Mar del Plata al presidente de Honduras y seguir legitimando a la obscena dictadura cubana, tiene la complicidad de la Secretaría General de la Organización de Estados Iberoamericanos y de todos los mandatarios que avalan esa hipocresía.
“No hay un barómetro más exacto para estimar el grado de sensatez y civilización de cada país, que su ley de presupuesto, o la cuenta de sus gastos públicos. La ley de gastos (si habla la verdad) nos dice a punto fijo si el país se halla en poder de explotadores, o está regido por hombres de honor” (Juan Bautista Alberdi)
Para el año 2004 al Poder Legislativo Nacional (PLN) le correspondió en el presupuesto la suma de $ 407,2 millones y la cantidad de empleados alcanzaba entonces a los 9.587. Para el próximo año, el presupuesto del PLN está previsto en $ 1.994 millones y el personal ascenderá a los 10.836.
Apenas unos meses antes de que se desataran caóticas revueltas populares en varios países de África del Norte y Medio Oriente, incluido Libia, tuvo lugar el Examen Periódico Universal (EPU) del país gobernado por Khadafy. Los países de América Latina que formularon declaraciones fueron: la República Bolivariana de Venezuela, Cuba y Brasil. En general, reconocieron y felicitaron a Libia por su labor y avances en materia de derechos humanos.
Hacer alianzas puntuales para cuestionar la distribución de poder actual en el mundo es un objetivo legítimo y oportuno. Sin embargo, viene siendo perseguido al precio de la pasividad hacia los violadores contumaces de derechos humanos.
La larga batalla que se avecina por controlar el partido y alinearse con la actual presidenta dejarán poco capital político para tomar medidas necesarias pero antipopulares.
Es posible que las diferencias respecto a la sustancia de las políticas sean muy grandes, pero los medios empleados para procesar dichas diferencias sean aceptados por todos. En la medida en que hay acuerdo sobre los medios, las decisiones gubernamentales tienden a ser obedecidas más allá de las críticas que merezcan.
La decisión del Comité noruego, tal como lo ha dicho Reporteros Sin Fronteras, es un gesto de una dimensión histórica a favor del movimiento por la libertad de expresión en China. 'Vemos en ello un mensaje de esperanza para el premiado, condenado a once años de prisión, pero también con los disidentes detenidos en el mundo y hacia el pueblo chino'.
Los grandes inversores extranjeros en China lo último que desean -aunque jamás lo dirán en público- es la llegada de la apertura democrática y la consecuente ruptura del statu quo que usufructúan. Así que coinciden de hecho con Cuba y con Chávez.
Las gestiones que han pasado por el gobierno de la CABA en la última década no han realizado demasiados esfuerzos en términos de mejoramiento de las prestaciones de los servicios públicos a la población. ¿Por qué el peso del ajuste siempre tiene que caer en los contribuyentes y nunca en el sector público?
Este Premio a Liu Xiaobo es también para todos los que denuncian la situación en China y muy especialmente para los que luchan por elecciones libres y respeto a las libertades democráticas en países que todavía son gobernados por crueles dictaduras
La iniciativa de Recalde consiste en distribuir el 10% de las utilidades de todas las empresas del país entre sus trabajadores, lo cual, en un primer momento, puede ser “música” divina para los oídos de las personas que trabajan en relación de dependencia para las empresas. Pero no todo lo que reluce es oro.
Hoy, más que nunca, los países tienen que diseñar políticas públicas que estimulen la productividad. Los problemas que genera la tendencia a la revaluación de las monedas de los países emergentes es un “mejor” problema y, más que nunca, presenta la oportunidad --necesidad, en realidad-- de construir la competitividad de nuestras economías, haciéndolas más eficientes.
Los diversos países de la región aceptan hoy sin restricciones la legitimidad de las elecciones como base de la democracia, pero se observa un choque estratégico entre dos culturas o visiones de la democracia que poco a poco colonizan a los países en un sentido u otro.
Está claro que las Fuerzas Armadas de la Argentina no volverán a ser las de antes, que es cierto que no existen hipótesis de conflicto y, especialmente, que la ciudadanía no puede mantener una estructura totalmente inútil cuando existen otras prioridades a las cuales podrían destinarse los 10.118.057.875 de pesos que consume el ministerio de Defensa.
Luego del valioso gesto solidario del Canciller argentino, al recibir a dos exiliados cubanos, el paso más importante que tiene que dar ahora es implementar en Cuba las recomendaciones que él mismo le proponía al gobierno de Néstor Kirchner desde su columna en la revista Debate, el 23 de enero de 2004.
Cientos de millones de personas han podido salir de la pobreza en el planeta como consecuencia de un proceso de ampliación y profundización de la globalización. Mientras tanto, los cubanos estaban, y están, “congelados” en el tiempo.
Brasil, primero gracias a Cardoso y luego de la mano de Lula, ha cumplido con las expectativas centradas en él con un crecimiento económico y estabilidad política sin precedentes. Un Brasil que logre consolidar una economía de mercado con equidad y una democracia sólida, puede ser un actor mundial relevante.
Con la protesta de Brito estamos en presencia de una clara demostración de cómo el ciudadano de a pie en Venezuela tiene negado el espacio para exigir rectificaciones del Estado, cuando éste hace el uso arbitrario del poder. Brito hizo uso del recurso extremo de no ingerir alimentos para expresar su punto de vista. Su fallecimiento lo ratificó como un hombre de palabra. Murió en silencio.
El Chile de hoy se parece más al sueño de la revolución en libertad de Frei de 1964 que a las propuestas de Alessandri en 1958 y de Allende en 1970. Por eso, parece más apropiado preguntarse por qué la DC no es el partido que mejor capitaliza la convicción moderada de los chilenos.
En los países iberoamericanos solemos caer en la ingenuidad de que un gobierno electo por el voto de sus conciudadanos jamás caerá en la tentación “imperial” de pisotear los derechos fundamentales, como si las libertades sólo pudieran ser cercenadas por golpes militares y tiranías violentas que se imponen por la fuerza.
Asociar ferrocarriles con el progreso fue el juego preferido de los intelectuales admiradores de la tecnología industrialista del Centenario Argentino. Un siglo más tarde, el tren es sinónimo de estancamiento, de añoranzas por épocas que no volverán aunque también siguen convocando visiones futuristas, desde el realismo de “que al menos funcione” al frustrado tren de alta velocidad a Rosario.
Las lecciones de Chile, Brasil y --ahora-- Colombia, son claras. La única forma de evitar emergencias energéticas es aprender de las lecciones y revisar estrategias, diseñando sistemas competitivos y eficientes que reflejen el valor real de un bien clave como la energía. Es de esperar que Argentina haga lo propio.
BUENOS AIRES, jul 16 (DyN).- Si bien, desde el pragmatismo, China hoy representa una oportunidad económica increible, el punto a explorar es si al compromiso con los derechos humanos hoy se lo considera o no como una política de estado prioritaria en las relaciones exteriores que la Argentina está moralmente obligada a adoptar.
Vale homenajear a los dos héroes de esta historia. Son ellos los que forzaron la mano de la dictadura, que quedó arrinconada con la muerte de Zapata y que ahora temía una repetición con Fariñas, quien con su cuerpo devastado le ganó la pulseada al más temible aparato represivo de América latina.
Los acontecimientos que siguieron al golpe del 28 de junio de 2009 hirieron, tal vez de modo permanente, las normas y mecanismos internacionales de defensa de la democracia.
Mientras en Cuba se sigan considerando delitos al ejercicio de los derechos humanos de primera generación, nada puede cambiar en ese país y quienes sean liberados pueden volver a prisión en cualquier momento.
Lo habitual es que en las relaciones internacionales del kirchnerismo con las dictaduras el tema de los derechos humanos esté ausente en todas las expresiones públicas de la presidenta argentina con sus “honorables” visitantes, como ha sucedido este año con los representantes no democráticos de Siria, Qatar y Vietnam.
Cuando se hace un balance general en materia de libertad de expresión, la Venezuela gobernada largamente por Hugo Chávez no parece pasar la prueba, si nos guiamos por un reciente indicador con diez aspectos esenciales para el desarrollo de este derecho humano fundamental.
El de Metrogas no es el primer proceso de este tipo que termina con una empresa de servicios intervenida en la Argentina. Es que la actual combinación de congelamiento de tarifas, desmanejo inflacionario y tipo de cambio administrado es un cóctel mortal para estas empresas. Pero las autoridades, que ya han tenido suficiente evidencia sobre los efectos nocivos de estas medidas, no han hecho nada por corregirlas.
El uso desproporcionado de la fuerza contra un grupo de mujeres que portan flores durante sus jornadas de protesta y callan ante la andanada de insultos y empujones, ha tenido para el régimen un alto costo político. En la medida que decrece el prestigio del gobierno de partido único a partir de su intransigencia, el ejemplo de las Damas de Blanco se traduce en mayores reconocimientos internos y externos.
Así como un sector de la izquierda reivindica a la dictadura cubana, pues para ellos los supuestos logros sociales de la revolución justifican la violación de los derechos humanos; también existe en la derecha su espejo antidemocrático que aún sostiene que Pinochet lideró una “revolución liberal en lo político, económico y social”.
Por su complicidad con la dictadura cubana y su dudoso papel durante la dictadura militar uruguaya, es cuestionable que se le otorgue un Premio a la libertad de expresión a Víctor Hugo Morales y mucho más criticable es que se lo ponga al mismo nivel de una persona verdaderamente valiente y democrática como Yoani Sánchez.
Tras los festejos bicentenarios, los discursos oficiales y las exposiciones, es necesario que le siga un período de calma y reflexión que nos ayude a comprender porqué algunas naciones lograron prosperar en paz, creyendo en la iniciativa creadora de sus ciudadanos, y otras siguen aguardando lánguidamente su buena hora.
La experiencia ha demostrado en las últimas décadas en América Latina que la apertura y la desregulación económica y las políticas fiscales prudentes son las mejores herramientas para generar desarrollo y disminuir la pobreza. Pero también es cierto que el modelo de libre mercado necesita ser complementado con políticas que fomenten la creación de redes de protección social e instancias solidarias.
Es de lamentar que generalmente se pase por alto que ciertas medidas de política económica no sólo resultan contraproducentes, sino que además violan el derecho de “usar y disponer de la propiedad”, consagrado por el artículo 14 de la Constitución de la Nación argentina.
Las estadísticas demuestran que, en Argentina, con cada crisis aumenta el número de pobres y que la reducción de la pobreza que se registra durante el período de recuperación entre crisis y crisis no es suficiente para sacar de la pobreza a todos quienes cayeron en ella. Es decir, la sucesión de crisis que ha vivido Argentina en las últimas décadas ha sido una verdadera máquina de fabricar pobres.
Tanto las críticas como las recomendaciones giraron en torno a las siguientes cuestiones: discriminación, falta de libertad de expresión, de reunión y de religión, derecho a participar en la vida pública, derecho al matrimonio, a la igualdad de condiciones de trabajo, situación de las minorías y los pueblos indígenas, entre otras.
Si tan solo se comprendiera lo que representa para la convivencia democrática aquello que Mill expresaba hace más de un siglo y medio, entonces los avances en la cultura política argentina serían enormes.
Resulta incompatible para un país democrático como la Argentina, cuyos legisladores surgen de elecciones libres y multipartidarias que posibilitan la representación política plural, que algunos de los Grupos de Amistad Parlamentaria que se conforman se enlacen con regímenes represivos en materia de libertades fundamentales.
Además de no resistir al archivo, hay que aclarar que los ideales y los métodos violentos del IRA, que entonces defendía el dictador cubano, son muy diferentes de los valores democráticos y la lucha pacífica por los cuales ofrendó su vida el heroico albañil Zapata Tamayo.
El discurso de Cristina Kirchner revela claramente que el gobierno no tiene la menor intención de alterar sus principales lineamientos políticos en los veinte meses que le quedan en el poder. El que avisa no traiciona, y en ese sentido la presidenta dio tres mensajes muy claros sobre lo que cabe esperar de acá a diciembre de 2011.
El “Pepe” anunció políticas macroeconómicas “ortodoxas”, iniciativas innovadoras en materia carcelaria y citó como modelos a seguir a Nueva Zelandia y Dinamarca, países que aparecen como los líderes del desarrollo que encabezan el ranking del informe 2009 de CADAL “Democracia, Mercado y Transparencia”.
Así como la película “Invictus” de Clint Eastwood es un entretenido pasatiempo con un formidable mensaje que vale la pena ver, el libro de John Carlin es un canto de optimismo sobre la humanidad y una lectura imprescindible. Para los argentinos, es un ejemplo de cómo se realiza una construcción democrática.
Diana Conti, diputada nacional y miembro del Consejo de la Magistratura, se definió públicamente como “stalinista”. Estupor es lo que despierta esta calificación, puesto que Josef Stalin es reconocido como uno de los grandes genocidas del siglo XX, a la par y contemporáneo de Adolf Hitler.
Mientras que la legitimidad de la democracia ya no parece ser cuestionada, lo mismo no se puede decir de su ejercicio. El debate que demanda el siglo XXI acerca de la democracia no es sobre su legitimidad, y sí sobre su calidad y condición de existencia.
Una solución política no permite resolver el problema institucional de fondo: la potestad del ejecutivo de legislar a piacere mediante el uso de decretos de necesidad y urgencia (DNUs). La mejor alternativa consiste en un fallo judicial que establezca dos tipos de restricciones al dictado de DNUs.
Al pedirle la renuncia a Redrado como si fuera un simple funcionario político, o al decir que “sólo la Presidenta toma decisiones en materia de política económica”, el gobierno también está anunciando que toda vez que encuentre una regla que no le guste o no le convenga, hará todo lo que esté a su alcance por cambiarla.
El representante de Barack Obama, atendiendo principalmente a las inversiones de las empresas norteamericanas en la Argentina, simplemente se hizo eco de algo que es vox populi entre los hombres y mujeres de negocios radicados en el país.